La Champions no entiende de Romanticismos

No hay nuevo campeón de Champions desde el Borussia Dortmund en 1996

La Champions League es la máxima competición europea de clubs y todo club vive con el sueño de lograr ganarla en algún momento de su historia. Tiene tras de si tanto nivel, tanto prestigio y tanta resonancia mundial que parece ser un torneo que acongoja a los posibles nuevos campeones ante los ya “tradicionales”. Y es que desde la temporada 1996/1997 en la que el Borussia Dortmund se proclamó campeón por primera vez en su historia, ningún equipo que no hubiera ganado antes el trofeo se ha acabado alzando con él. Y candidatos serios y firmes ha habido desde entonces.

El primero que encontramos desde que ganara el conjunto alemán fue el Dinamo de Kiev de Shevchenko y Rebrov que causó terror en los campos de Europa las temporadas 97/98 y 98/99… y si no que le pregunten a Barcelona y Real Madrid. A los catalanes le endosaron un 3-0 y un 0-4 con hat trick de Sheva en la fase de grupos de la Champions 1998 y eliminaron al Real Madrid en Cuartos de Final en 1999. Pero este equipo venido de la desconocida hasta el momento Ucrania que tanto fascinó al futbol occidental del momento, no tuvo su reconocimiento en forma de Campeón de la Champions League. La temporada 97/98 fue eliminado claramente por la Juventus por un global de 5-2 y la 98/99 se quedaron a las puertas de la Final al ser eliminados por el Bayern de Munich por un apretado global de 4-3. Y ese mismo verano de 1999 se desarmó este equipo con las ventas de sus dos grandes estrellas, Shevchenko al Milan (con el que sí conseguiría ganar la Champions) y Rebrov al Tottenham. Era el final de un equipazo sobre el que pudo más la tradición de dos históricos de la competición.

El equipo nunca campeón que recogió el testigo del Dinamo de Kiev como animador del torneo fue el Valencia CF. Finalista en las ediciones de 2000 y 2001, en la primera pecó de novato y le pudo la presión de estar jugando una Final de la máxima competición continental frente a un Real Madrid que llegaba como equipo menos favorito pero mucho más acostumbrado a este tipo de envites continentales. 3-0 finalizó aquella final de París. El año siguiente el Valencia volvió a conseguir la hazaña de llegar a la Final pero esta vez perdió de la manera más cruel, en los penalties frente al Bayern de Munich alemán, otro histórico de la competición. Nunca lo tuvo tan cerca y desde entonces las aspiraciones de conquistar la máxima competición europea se han diluido como un azucarillo para el conjunto che.

La Lazio campeona de Italia en 2001 y que contaba con jugadores del nivel de Marcelo Salas, Mihajlovic, Simeone, Pavel Nedved, Claudio “el Piojo” López, Hernán Crespo, Nesta… no supo traducir estos buenos resultados nacionales en continentales, siendo eliminado en cuartos por el Valencia en 2000 y en la fase de octavos de la temporada 2001. Otro “nuevo aspirante” que asombró también fue el Leeds United de Robbie Keane, Viduka, Kewell, Alan Smith… pero fue eliminado por el Valencia en semifinales la misma temporada 2001.

El finalista de la temporada 2001-2002, el Bayer Leverkusen, tampoco había ganado nunca la Champions League. Pero no consiguió convertirse en el “nuevo campeón” pues sucumbió, no sin antes plantar cara, ante el Real Madrid, campeón de campeones. Así pues, los Ballack, Basturk, Neuville y compañía se quedaron sin poder levantar el máximo trofeo futbolístico del viejo continente.

En el sentido que nos ocupa, la temporada más interesante fue la 2003-2004, cuando 3 de los 4 semifinalistas no habían ganado nunca el trofeo. Pero ni Deportivo de la Coruña, ni Mónaco, ni Chelsea fueron capaces de alzarse con el trofeo, siendo el Oporto, único excampeón, quien finalmente se llevó el gato al agua. Así que el proyecto de “Súper Dépor” que había asombrado en los últimos años en Europa se quedó a las puertas de disputar la Final. El sorprendente Mónaco, con más corazón que calidad y cabeza, sí consiguió plantarse en la Final tras eliminar al Chelsea en semifinales, pero sucumbió por un claro 3-0 ante el Oporto de Mourinho, equipo mucho más curtido en este tipo de envites que el monegasco.

Mismo resultado sufrieron otros equipos como el Olympique de Lyon, campeón 7 veces consecutivas de la Liga Francesa y que no supo exportar estos resultados a Europa en sus años de máximo esplendor, siendo unas semifinales en 2010 su máxima cota continental. Otro que pudo ser un “nuevo campeón” fue el Villarreal en la temporada 2006, pero fue eliminado por el Arsenal en semifinales.

Capítulo aparte merecen tanto el Chelsea como el propio Arsenal. Dos macroproyectos en continua renovación y mejoras en formas de fichajes pero que no se han traducido en títulos continentales. Es sangrante sobretodo el caso del Chelsea, que lleva gastados 700 millones de Euros desde la llegada de Roman Avramovich con el único objetivo de ser Campeón de Europa y aún no ha conseguido su objetivo. La final del 2008 frente al Manchester United perdida en los penalties es lo más cerca que han estado de ganarla, además de ser un habitual en las semifinales en los últimos tiempos. El Arsenal, por su parte, llegó a la final en el año 2006, pero perdió frente al FC Barcelona no pudiendo consumar su gran temporada europea.

El último equipo “no campeón” que ha dado alguna sorpresa fue el Schalke 04 la temporada pasada, cuando contra todo pronóstico llegó a semifinales pero cayó por un claro 6-1 frente al Manchester United.

Así pues, las conclusiones que se pueden sacar es que la historia y prestigio del torneo pesan en los equipos “novatos” que sucumben ante los históricos campeones, mucho más trabajados en este terreno. Aunque veremos si es esta la temporada que se encumbra al campeón número 22 de la Champions League. Tal vez el caso más firme y que más cerca ha estado y está de poder proclamarse “nuevo campeón” de la Champions League es, como ya hemos comentado, el Chelsea inglés pero, de momento, la Historia y la tradición siguen pesando más que el dinero...

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