Una mentira llamada fútbol
Pese a las deudas, todo sigue como si nada
En multitud de ocasiones, y permitidme la subjetividad del siguiente artículo, elogiamos, alzamos a los altares este deporte que a tantos millones de personas enamora, engatusa e incluso supone algo más que un deporte.
Es evidente el potencial mediático que supone el fútbol. Aficionados, merchandising, venta de entradas, viajes... Todo vale cuando se trata del fútbol. Sin embargo, la fachada del mayor circo, del mayor espectáculo del Mundo se echa todo por tierra cuando aficionado no puede, no le alcanza su estatus social para poder viajar a seguir a su equipo favorito cada semana o no es capaz de poder adquirir un producto oficial por el elevado precio.
Nada más que quejarse le queda, que aguantarse.
Sin embargo, las otras partes implicadas, y más importantes a nivel deportivo evidentemente, los clubes de fútbol, pese a que muchos de ellos se encuentran en situaciones trágicas, problemáticas y sobretodo muy preocupantes en lo que al futuro se refiere, éstos siguen gastando, siguen generando operaciones económicas pese a que ese dinero que utilizan no parece estar a su disposición.
Por lo tanto, ¿de dónde lo sacan? ¿por qué se les permite?
Que nos pregunten a cualquiera de nosotros, a cualquier cabeza de familia que se deja la piel para que a los suyos no les falte de nada y que, por una de aquellas, se le retrasa un recibo, una factura, ¿acaso tiene alguna defensa/escusa válida frente a los bancos? Ninguna, evidentemente.
Sin embargo, equipos como el Zaragoza, que milita en la Liga BBVA española, se encuentran en situación trágica, incluso con leyes concursales de por medio, lo que una simple operación como un fichaje, tan básico en esto del fútbol, se pueda producir como si nada malo ocurriera, como si la normalidad, estabilidad económica fuera la nota predominante.
Y lo peor de todo, que incluso ha llegado a pelear fichajes con otros equipos que sí disponen de un saneamiento de cuentas y que ha visto como han torpedeado las operaciones.
¿Qué seriedad es esta? Siempre tenderé a comparar el fútbol español con el inglés, pero una situación así es impensable en el campeonato británico, ya que allí, a principio de temporada, se analizan las cuentas para evitar que un club tenga problemas para pagar a sus empleados. Aquí en España, todo lo contrario.
Vamos a gastar, aunque no tengamos dinero. Eso parecen pensar.
Más simple que el mecanismo de un botijo. Si no hay dinero, si están en Ley Concursal, ¿cómo es posible que haya equipos que sigan reforzándose en el mercado de fichajes? Pues así está el panorama, así es ese fantástico mundo llamado fútbol que tantos millones de personas seguimos a diario, semanalmente, a cambio de nada, ¿o cambio de mentiras y engaños?
El fútbol, esa gran mentira, ese gran circo endeudado donde existen sus propias leyes. Una auténtica pena.

