El escándalo turco
Fenerbahce, Trabzonspor y Sivaspor, acusados de amañar partidos
Las calles de Estambul se transformaron en una guerra el pasado domingo. Los enfurecidos aficionados del Fenerbahce cargaron contra todo lo que se encontraban a su paso. Nada podía pararles hasta que los cuerpos especiales de policía tuvieron que intervenir armados con gases lacrimógenos y bombas de humo. Sólo así se pudo disipar la intensa nube de ira en la que se había transformado la afición del Fenerbahce. El motivo de esta irracional conducta fue la posibilidad de perder el título de liga que levantaron a final de temporada.
Y es que el triunfo ha sido puesto bajo sospecha. Un tribunal de Estambul encarceló al presidente del Fenerbahce Aziz Yildirim por su presunta implicación en una trama de amaño de partidos de fútbol. Fruto de esto, se le podría arrebatar el título de campeón liguero al Fenerbahce, algo que los simpatizantes del club en el que milita el delantero español Daniel Güiza no están dispuestos a aceptar, y agredieron tanto a periodistas como a equipos de televisión después de conocer el fallo del tribunal.
Sin embargo, Yildirim no está solo frente a la justicia. Él es sólo la cima de un caso que podría cambiar el fútbol turco de un plumazo. Turquía afronta una situación similar a la que se vivió en Italia con el Moggigate que culminó con el descenso de la Juventus a la Serie B y la pérdida del título de campeón, que recayó en manos del Inter de Milán. Se podría vivir una situación similar en el país otomano, aunque la trama salpica a más equipos que en Italia.
La policía turca detuvo a 61 personas el pasado fin de semana pasado en varias redadas provocadas por las pruebas de manipulación de partidos. El nombre de Yildirim -que ya ha sido encarcelado- es el más ilustre implicados, pero no es el único con cargo en un club de fútbol. También se ha detenido al presidente del Trabzonspor, Sadri Sener, que fue el equipo que acabó como segundo clasificado en Turquía por detrás del Fenerbahce. Además, también se encuentra bajo arresto miembros del Sivaspor, Eskisehirspor y Giresunspor.
El caso está alcanzando cotas que no se sospechaban en un principio y la policía alerta que sólo se trata del principio, y se esperan más oleadas de detenciones en los próximos días. La corruptela podría salpicar también a algunos árbitros e incluso a periodistas. A la espera de como avance el caso, continúa pendiente por conocer si el Fenerbahce hará uso de su plaza en la Champions League o la federación turca decide enviar a otro club. Mientras tanto, el fútbol turco continúa sumida en el más absoluto caos.
