El año 'blanco' del Birmingham
Su presidente ha sido detenido por blanqueo de dinero
En cuestión de minutos se puede pasar de la euforia más descontrolada a tocar fondo con estrépito. Esta máxima se extiende al fútbol con una sola puntualización. En el deporte rey sólo se necesitan segundos para pasar de un extremo a otro en la paleta de emociones. En el Birmingham lo saben perfectamente. El 2011 arrancó con el equipo tocando el cielo, pero con el paso del tiempo su situación no ha hecho más que empeorar sin posibilidad de frenar.
El Birmingham entró en el 2011 con el pie derecho. Su situación en la Premier League era tranquila y el equipo avanzaba en la Carling Cup. El momento álgido llegó el 27 de febrero, cuando un gol de Obafemi Martins permitió a los Blues derrotar al Arsenal en Wembley y romper su larga sequía de títulos. A partir de ahí todo fue a peor. Primero el equipo perdió la categoría en la última jornada. Luego su entrenador, Alex McLeish, les traicionó y se fugó al eterno rival, el Aston Villa. Y el último en sumar a la lista de catástrofes Blues es su presidente, Carson Yeung.
El máximo mandatario del Birmingham, de 51 años, ha sido arrestado por presunto blanqueo de dinero. El empresario, de origen hongkonés, fue detenido durante su estancia en su país natal y actualmente se encuentra en libertad bajo fianza tras el pago de 4,8 millones de dólares. Según fuentes policiales, Yeung se expone a cinco cargos por supuesta participación en negocios ilegales en el sector inmobiliario por valor de 480 millones de euros.
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Mientras tanto, el Birmingham se mantiene al margen de la situación y se ha limitado a informar a través de un comunicado de que Yeung se encuentra en Hong Kong colaborando con la policía local “en la investigación de un crimen”. Al mismo tiempo, Pannu, presidente interino del club, recuerda que no es la primera vez que se acusa sin fundamento a otros miembros de la directiva del Birmingham.
Yeung aterrizó en el sillón de presidente del Birmingham en 2009 y se trata de un hombre que sigue la filosofía “self made man”, un hombre hecho a sí mismo. Con 19 años montó un salón de belleza y se desarrolló como peluquero. Después hizo fortuna invirtiendo en inmobiliaria -ahí nacen los supuestos negocios de blanqueo de dinero-, co-fundó un casino de lujo en Macau y dirigió una compañía de gas. Además, es el dueño de un periódico hongkonés. En pocos años pasó de ser un peluquero de barrio a un magnate en Hong Kong.
En 2005 nació su afición por la compra de clubes. En 2005 adquirió el Hong Kong Rangers, y en 2007 inició las aproximaciones para comprar el Birmingham, que concluyó en 2009. Su rápido ascenso le puede pasar factura muchos años después. Las cuentas de sus inversiones inmobiliarias no están claras y podrían costarle su deseado puesto en el palco de St Andrews. Sería un clavo más en la tumba en la que se está enterrando el Birmingham.

