Puente aéreo Oporto-Chelsea

Villas-Boas quiere llevarse a varios 'dragones' a Stamford Bridge

La ciudad de Londres se ha convertido en un epicentro del tráfico aéreo. Sólo en el aeropuerto de Heathrow recibe 67 millones de pasajeros al año, opera con 90 aerolíneas y visita 170 destinos a lo largo de todo el mundo. Desde el pasado miércoles el aeropuerto de Heathrow ha abierto una nueva conexión, que en las próximas semanas va a estar de lo más transitada. Se trata del puente aéreo entre Oporto y Londres, con el Chelsea como destino final del trayecto.

El culpable es André Villas-Boas. El entrenador portugués ha desembarcado en Stamford Bridge después de triunfar en el Oporto, ganando el triplete esta temporada, y quiere que varios de los jugadores que le ayudaron a alcanzar el éxito en Portugal le acompañen en su nueva etapa. El Chelsea ya cuenta con una plantilla amplia y con jugadores de renombre, pero Villas-Boas busca en el Oporto nuevos pilares sobre los que construir su proyecto de tres años en Fulham Road.

El tráfico aéreo de futbolistas entre Oporto y Chelsea no es ninguna novedad. Ya se produjo una situación similar en 2004, cuando Roman Abramovich confió a José Mourinho para su primer proyecto en busca de llevar la Champions League a Londres. Mourinho acababa de ganar la Copa de Europa con el Oporto y en su mudanza a Stamford Bridge se llevó consigo a Ricardo Carvalho y Paulo Ferreira, además de miembros del cuerpo técnico como Baltemer Brito, Rui Faria, Silvino Louro y el propio André Villas-Boas.

En esta ocasión, Villas Boas también importará a jugadores del Oporto, aunque con un punto de mira antónimo al de su compatriota. Con Ivanovic, David Luiz, John Terry y Ashley Cole, el portugués da por cerrada la defensa. Sus esfuerzos se centrarán en reforzar el ataque, donde considera que los Blues tienen más problemas, y aportar un pequeño aderezo creativo para el centro del campo, una de las grandes carencias del Chelsea de Carlo Ancelotti durante la pasada temporada.

Nombres como Obi Mikel y Essien aportan el trabajo en la medular. Lampard representa la jerarquía y la llegada a gol, mientras que la sutilidad y el control de balón eran materias reservadas para Benayoun. Sin embargo, ese área ha quedado huérfana por los problemas físicos del israelí y Villas-Boas ha encontrado la solución en su anterior equipo. Joao Moutinho es el elegido por el técnico portugués para darle el volante del Chelsea de cara a la próxima temporada. El mediocentro luso podría llegar acompañado por Guarín, con quien se asoció genial en el Estadio do Dragao.

Pero lo que más dudas le genera a Villas-Boas es el ataque y por lo tanto esa línea será la que más se reforzará. Fernando Torres tiene la continuidad asegurada, pero las de Drogba, Sturridge y Anelka está en el aire. Sus relevos serían de primer nivel. El entrenador portugués ha pedido a Abramovich que abra su billetera para hacerse con los servicios de dos estrellas como Radamel Falcao y Hulk, quienes han firmado un año brillante tanto en Portugal como en Europa League.

Así pues, se espera máxima actividad durante las próximas semanas en el puente aéreo Oporto-Londres. El gran Oporto de Villas-Boas ya es historia, pero se está gestando una versión muy similar en Stamford Bridge. El Chelsea está construyendo su nuevo proyecto en busca de la Champions League siguiendo el mismo plan que en 2006. Entonces no logró levantar la Copa de Europa. ¿Tendrá más éxito esta vez?

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