Van a acabar con el fútbol

La FIFA invierte 20 millones de euros en la Interpol

Una vez más, en una nueva ocasión la FIFA ha dado una razón más para que el circo del fútbol siga creciendo y para que, aquellos que critican las enormes cifras que se manejan, sigan lanzando sus duras palabras hacia un negocio de dimensiones gigantescas que en su interior esconde un deporte.

Ahora, el máximo organismo del fútbol mundial, primera institución que debería caracterizarse por la prudencia, ha decidido invertir 20 millones de euros en la Interpol para que ésta investigue los casos de amaños y apuestas deportivas entre profesionales del deporte rey. Algo que, pese a que muchos no quieran, no deseen o no les guste existe, y seguirá existiendo siempre que exista el fútbol.

Hay casos muy exagerados, sin embargo otros no lo son tanto y sobrevivirán siempre, pese a que la FIFA intente evitarlo.

La gravedad de la situación no recae sobre si un jugador puede apostar o si un equipo se deja ganar, que evidentemente ésto último debe ser castigado. La gravedad recae sobre la enorme cantidad de dinero que va a tirar literalmente a la basura la FIFA ante una situación que jamás va a lograr parar, por mucho que lo intente.

¿No sería más lógico, humano e incluso mejor invertir semejante cantidad de dinero en escuelas de fútbol, en crear campos para que los niños puedan jugar y ser felices con tan solo un balón? Pues a la FIFA parece importarte un comino y prefiere seguir investigando y malgastando para evitar aspectos que les perjudique en materia económica y sobretodo estéticamente.

¿Por qué un jugador de fútbol no tiene permitido apostar? Su situación privilegiada le permite conocer más interiormente el mundo del fútbol, pero no por ello debe tener prohibido poder apostar en eventos deportivos. Es igual que si un fontanero sabe más de fontanería que un camarero y éste al contrario.

Si es denunciable que un equipo ofrezca dinero a otro para forzar un resultado, ya que en cierta medida se está manipulando la competición, pero que un jugador realice apuestas por un conjunto que a su parecer y su propia experencia le hacen preveer que va a lograr un resultado exacto, ¿debe ser motivo de sanción?

No, claro que no. A un periodista que conoce millones de anécdotas, miles de datos y estadísticas sobre fútbol se le permite apostar incluso de manera pública (muy usual en los programas deportivos los fines de semana), sin embargo a un futbolista, por el simple hecho de permanencer al espectáculo se le priva.

Mucha gente dirá que no le hace falta apostar, que tiene mucho dinero y no tiene por qué hacerlo, pero ¿por qué se le debe prohibir?

La lógica en ocasiones no sale a relucir y ocurren cosas como estas, que la FIFA, máximo organismo mundial del deporte rey, lleve a cabo una inversión multimillonaria a la Interpol con tal de tener más controlados si cabe a los futbolistas y demás integrantes del fútbol en lugar de donarlo a ONGs para salvar a millones de personas en todo el mundo que día a día mueren de hambre.

¿Esa es la grandeza del fútbol Señor Blatter?

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