Los clásicos adulteran la Liga
Los técnicos jugaron con los suplentes
Este fin de semana Real Madrid y Barcelona han perdido sus enfrentamientos ligueros. Con el partido de vuelta de Champions asomando por la esquina, los técnicos prefirieron alinear a aquellos jugadores que han contado con pocos minutos durante el año.
Dos derrotas que han sacado la sonrisa de maños y donostiarras, pero que en cambio entristece, y cabrea, a aficionados de Deportivo de la Coruña, Getafe y Hércules.
Mourinho en la primera vuelta puso el grito en el cielo porque, según él, Preciado no había sacado un once de garantías frente al Barcelona. Ahora el portugués hace lo mismo en Liga. Cuando la distancia con el líder es casi insalvable, Mourinho sólo tiene en mente la Champions League.
Contra el Zaragoza fueron de la partida los sancionados en Europa y los olvidados durante el año Granero, Canales y Garay, además de un chaval del filial, Nacho. Guardiola, hizo lo propio y puso hasta siete cambios en su equipo titular. Pinto, Montoya, Milito, Fontás, Thiago, Afellay y Jeffren fueron los escogidos por el técnico blaugrana.
El resultado de los dos experimentos acabó con el mismo final, en derrota. Nada se les puede reprochar a los técnicos, están en todo su derecho, es lógico y normal, en juego hay una final de Champions. Lo extraño viene cuando Mourinho en cambio no entiende por qué Preciado opta por otro once contra el Barça.
Miguel Ángel Lotina, entrenador del Deportivo de la Coruña, tras su derrota frente al Atlético de Madrid, no quiso señalar a nadie, pero si dejó un comentario en el aire. "Estoy muy jodido por otros resultados, pero no voy a caer en la tentación de criticar a nadie", así de duro fue el técnico tras las victorias de sus rivales.
A estas alturas, Real Madrid y Barcelona se pueden convertir en las peritas en dulce del campeonato, con muy poco en juego, ni salen con la misma intensidad, ni juegan los teóricos titulares. Se pueden convertir en los jueces del descenso.

