La grandeza del fútbol
La casta venció al toque
Se planteaban sobre el terreno de juego dos sistemas antagónicos, o eso es lo que parecía a primera vista.
Un trivote polémico el que planteaba José Mourinho frente al toque y posesión de Pep Guardiola.

Un juego menospreciado el del Real Madrid, ya que se basaba en el poderío defensivo, o eso parecía. La presión sobre la posesión barcelonista y la ocupación de huecos hacía que el juego barcelonista no se llevara a cabo con la mejor fluidez.
El Barcelona a su estilo, toque, pases y más pases, lo que decantó favorablemente la balanza de la posesión.
Dos estilos, dos sistemas completamente antagónicos. La lógica del fútbol presagiaba una victoria barcelonista ante un fútbol rácano, pobre y falto de personalidad.
Sin embargo tuvo que ser él, tuvo que ser el elegido por el Real Madrid para destronar al Barcelona de la gloria futbolística, tuvo que ser uno de los enemigos públicos números 1 del conjunto de la ciudad Condal quien bajara de los cielos del deporte rey a un equipo que jugó su estilo, pero que no es el único existente en el planeta.

Un tiempo para cada equipo. Una primera parte en la que el Real Madrid plantó seriamente cara al Mejor Equipo del Mundo y éste tan solo pudo salir a trompicones y sin desplegar su mejor juego.
Un segundo tiempo en el que el nivel de los madridistas bajó y el Barcelona dió paso a su particular y estético fútbol de toque.
José Mourinho ha encontrado el método. Eran cuatro, cuatro ocasiones en las que se enfrentarían los considerados como Mejores Equipos del Mundo y tras el término de dos el conjunto blanco no ha perdido, logrando un empate con uno menos y coronándose como Campeones de la Copa del Rey.

Un sistema el planteado por el luso en el que primaba el físico y la presión en la salida del balón rival, lo que dificultaba al mismo tiempo la circulación entre líneas. El Barcelona ya lo sufrió el pasado sábado en Liga y en la Final de Copa del Rey acabó por culminar lo que parecía inalcanzable.
Desde Barcelona se exaltaba el fútbol barcelonista, tachándole incluso de insuperable, pero lo visto en el terreno de juego deja evidente que el fútbol total, el fútbol perfecto no existe. Existen los goles, y en el fútbol quien logra marcar más goles gana. Sencillo, fácil, pero así fue.
Mayor posesión del Barcelona, pero el peligro fue blanco. Y así fue. Un cabezazo de Cristiano Ronaldo acababa, o al menos cortaba temporalmente la hegemonía azulgrana, y dejaba claro que el fútbol es igual de grande en todos sus estilos, en todas sus formas.

De nada sirve tener un setenta por ciento de posesión si no se crea peligro de cara a la portería rival. Finalmente la pegada, el estilo directo, ese juego que las mejores galerías nunca aceptarían, pero que al fin y al cabo ha sido el que ha acabado llevándose el gato al agua.
Mourinho venció la batalla táctica a Pep Guardiola. El campeonato de la regularidad cae aparentemente del lado azulgrana, mientras que el torneo del KO por parte de los madridistas. Queda la UEFA Champions League, el campeón saldrá de la eliminatoria que les enfrente.
La guerra de los estilos ya tiene un primer campeón. Continuará...

