Europa se lo debe

El Villarreal no quiere tropezar con la misma piedra

El Villarreal selló ayer su pase a la semifinal de la Europa League. Tras el 5-1 del Madrigal, gran parte del trabajo estaba sellado, aún así, los amarillos quisieron llevarse el partido y así lo hicieron, 1-3. Un global de 8-2 en toda la eliminatoria contra el Twente que es líder en Holanda. El problema llega ahora. Un obstáctulo en semifinales con nombre propio, F.C Oporto. Al Villarreal le ha tocado bailar con la más fea, un Oporto campeón de la Liga portuguesa y que aún no ha perdido ningún partido en liga y europa en todo el año. Una perita en dulce vamos.

Pero lo que no saben en Portugal, es que Europa está en deuda con los castellonenses. Ya son dos veces que el equipo cae eliminado en competiciones europeas, y no de cualquier forma.

El 2003, el Villarreal se enfrentaba al Valencia por un puesto en la final de la copa de la UEFA. La pugna valencianista se decantó por los ches. En los 180 minutos de eliminatoria, sólo Mista pudo marcar, dando el pase a la final de Gotemburgo. Una elimanatoria muy equilibrada que sólo pudo resolverse con un penalti marcado por los valencianistas. De esa eliminatoria no queda nadie a día de hoy en la plantilla.

La más sonada fue contra el Arsenal en 2006. Tras un 1-0 en Highbury, con un gol de Touré, el Villarreal se jugaba el pase a la final de la Liga de Campeones en el Madrigal. Quedaban 90 minutos para llegar a la ansiada final de París. No era imposible, en aquel Villarreal jugaban jugadores como Forlán, Sorín, José Mari, Riquelme o Marcos Senna. Aquel encuentro pasó a la historia por ser el último partido europeo jugado en Highbury, tras 22 años albergando competiciones europeas.

Riquelme falló el decisivo penaltiEl partido de vuelta fue uno de los partidos más sonados de la historia del Villarreal. Tras un partido muy igualado, el árbitro pitó penalti a favor de los locales en el minuto 88. Riquelme en sus botas tenía la oportunidad de igualar la eliminatoria. Hasta entonces, Riquelme había sido el ídolo de la afición, uno de los estandartes del equipo. Esa noche empezaría su declive en el equipo. Lehman paró el penalti. Bofetada en toda la cara. Adiós a un sueño. Esa eliminatoria, de la actual plantilla, únicamente la jugó Marcos Senna.

Ahora el Villarreal tiene una nueva oportunidad para demostrar que puede jugar una final europea, por historia y por equipo. Europa se lo debe. Tiene que demostrar que tiene grandes jugadores para doblegar al Oporto. Un penalti en contra marcado y otro a favor fallado, no deben ser motivos para el pesimismo, todo lo contrario. Están muy cerca: ¿a la tercera irá la vencida?.

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