La huelga, cuestión de dinero

Las enormes deudas están detrás del intento de parón

Las cabezas pensantes del fútbol español han cambiado su discurso a pocas horas de que se decida finalmente si habrá fútbol o no este fin de semana. El presidente de la Liga de Fútbol Profesional (LFP), José Luis Astiazarán, ya no habla de "huelga", sino de "aplazamiento de la jornada". Mientras, la jueza María Purificación Puyol Capilla toma declaración esta mañana a los clubes que se han decidido a jugar y tomará una decisión sobre si aplica medidas cautelares o si finalmente hay jornada.

Sevilla, Villarreal, Espanyol, Athletic de Bilbao, Real Sociedad y Real Zaragoza siguen estando en contra de la suspensión de la jornada y, mientras, el máximo ejecutivo de la patronal de los clubes sólo sabe mostrarse conciliador, a la vez que presiona al Gobierno para cambiar la Ley de Interés General, principal caballo de batalla de esta amenaza de cierre patronal. "Intentaremos buscar una solución hasta el último momento para evitar un parón", ha señalado en las últimas horas, buscando legitimidad para esta polémica en la "supervivencia de la competición y del sector, para lo que necesitamos una solución respecto a los partidos en abierto antes de 2012".

Y es que la cruda realidad económica de los clubes de primera y segunda división está detrás de esta decisión. En conjunto, los equipos de la Liga BBVA deben 3.526 millones de euros, la mayor parte son pagos pendientes a la Seguridad Social y Hacienda. En top de deudores está encabezado por Real Madrid, que tiene préstamos por valor de 683 millones de euros. Sin embargo, la situación de los blancos y del FC Barcelona, que debe 489 millones (el cuarto en esta lista), es bien distinta a la del resto. Ayudados por las administraciones públicas y recalificaciones mediante, los dos grandes se permiten el lujo de financiar su deuda a medio y largo plazo y vivir cómodamente a pesar de tener un descubierto enorme.

Huelga

En el caso de los medianos la cosa cambia y mucho. En la temporada 2009-2010, sólo tres de los 42 clubes profesionales de España, Real Madrid, Barcelona y Numancia, cerraron el ejercicio ajustados a su presupuesto. El resto declararon pérdidas. El Valencia debe a día de hoy 550 millones de euros, una cifra que va aumentando cada año por el enorme interés que paga por el préstamos que Bancaja le concedió para evitar su desaparición hace dos años.

El Sevilla, uno de los que se niegan a hacer huelga, debe 122 millones. Casi la mitad de los que debe Villarreal, otro del G6: 240 millones. Sin embargo, estos dos clubes han hecho los deberes. Se han adecuado a su nueva situación y gastan de acorde con sus ingresos. Sólo queda ver cuanto tiempo van a estar lastrados por la deuda que les persigue y que no les deja competir en igualdad con Madrid y Barça.

Más complicada es la situación de Espanyol, Racing de Santander o Deportivo de La Coruña. Están entre los que más deben y tendrán que hacen encajes de bolillos para no caer donde están hoy Levante y Mallorca, en brazos de la Ley Concursal. La antigua suspensión de pagos ha sido usada en los últimos años por ocho clubes de la LFP para refinanciar sus deudas, negociar los pagos con el herario público y no desparecer. Desde que el Málaga usara esta fórmula por primera vez en nuestro fútbol, se han aprovechado de ella Sporting de Gijón, Real Sociedad (que salió en enero de 2010 tras sanear sus cuentas en la Liga Adelante), Hércules, los ya mencionados Levante y Mallorca y los más modestos Xerez, Real Murcia y Las Palmas.

Ante este panorama, gestionar de una manera racional los derechos de televisión se vuelve imprescindible. Actualmente, el dinero que Mediapro da a los clubes supone algo más de un 30% de sus ingresos totales. En algunos casos es incluso más. Sevilla y Villarreal piden un reparto más equitativo del dinero que ofrecen las teles. El resto, con Real Madrid y FC Barcelona dejándose llevar, se conforman con las migajas. Su situación en tan extrema que cualquier cosa vale.

La Liga estima que, desde que se firmó en 2009 el último contrato, han dejado de ganar alrededor de 200 millones de euros por 'culpa' del partido en abierto. Con la renovación del contrato esperan compensarlos, pero antes deberán hacer 'lobby' para la televisión y presionar al Gobierno.

Artículos destacados

Comentarios recientes