La nueva República Checa
Cambio generacional en el rival de España
El fútbol checo está renovándose. Pasa uno de sus peores momentos desde que la mítica selección de Panenka se separó en dos con la desmembración de Checoslovaquia en 1993. Sin un estilo claro, con un cambio generacional en ciernes y sin haberse podido clasificar para la fase final de la Copa del Mundo de Sudáfrica, tiene que ver cómo sus vecinos eslovacos viven la mejor época de su joven fútbol.
Lejos queda aquella selección que fue subcampeona de Europa en 1996 y perdió contra Alemania sólo por un injusto gol de oro de Oliver Bierhoff. Ese equipo, con Poborsky, Nedved, Nemec o Smicer a la cabeza, no tiene nada que ver con el actual, que lucha por clasificarse como segundo para la próxima Eurocopa de Polonia y Ucrania, que se jugará el próximo verano. Con seis puntos en tres partidos, se cruza en el camino de España el próximo viernes en Granada.
La nueva selección de la República Checa es un proyecto personal de su técnico Michal Bilek. El seleccionador, el cuarto en ocupar su puesto desde 2009, partió en verano de cero tras la debacle de la última clasificación. La media de la selección nacional era de casi 30 años y veteranos como Ujfalusi o Jankulovski han dejado paso a un nueva generación. La base del equipo nacional es hoy el núcleo duro que dio buenas sensaciones en el último Mundial Sub 20 disputado en Egipto.
El nuevo grupo va paso a paso. Perdió el primer partido de la clasificación en septiembre en Lituania y venció, no sin dificultades, a Escocia y Liechestein. Los amistosos le han ido peor, sobre todo el último. 4-2 en Croacia y un "necesita mejorar" como nota.
La lista de Bilek para el partido contra España continúa con las pruebas y da entrada a dos nuevos jóvenes. El portero Tomas Vaclik y el delantero del Lazio Libor Kozak se estrenan en una convocatoria en la que los nombres conocidos para el gran público son el centrocampista Tomas Rosicky (Arsenal), el ex de Osasuna Plasil (hoy en el Girondins de Burdeos), el portero del Chelsea Peter Cech y el veterano delantero Milan Baros, máximo goleador de los checos. Pero no hay que dejar de lado a los jóvenes.
El principal a tener en cuenta es Jan Moravek. Con sólo 21 años es uno de los talentos más prometedores de la República Checa. Este año juega en el Kaiserslautern, cedido por el Schalke 04, y se está saliendo. Junto a él, es recomendable seguir al defensa polivalente del Bayer Leverkusen Michal Kadlec, al delantero centro del CSKA de Moscú Tomas Necid o a Tomas Hübschman, mediocentro de corte defensivo del Shakhtar Donetsk ucraniano. Savia nueva para todas las líneas, excepto para la portería, donde el meta del Chelsea sigue siendo inexpugnable.

