Campeones olvidados: Estrella Roja

La Copa de Europa viajó a los Balcanes

El Estrella Roja de Belgrado es el gran dominador del fútbol serbio, aunque últimamente se está dejando coger terreno por el Partizán de Belgrado, y uno de los dos únicos equipos de la Europa del Este que se ha alzado con una Copa de Europa.

Fundado en 1945, comenzó su andadura de la mano de otras seis secciones deportivas: ajedrez, atletismo, baloncesto, natación, remo y voleibol.

Uno de los apartados más conocidos de la vida de este club es su estadio, "el pequeño Maracaná", con capacidad para más de 50.000 personas, y que durante toda su historia se ha utilizado como un factor más de presión sobre el equipo visitante.

En sus comienzos, la capacidad del campo (bautizado, en un alarde de imaginación, como Estadio Estrella Roja) fue del doble de personas, 110.000, aunque las remodelaciones para modernizarlo posteriormente la redujeron a una cifra cercana a las 55.000 personas.

El conjunto serbio, principal protagonista del fútbol de los Balcanes durante la etapa de la antigua Yugoslavia, es junto al Steaua de Bucarest el único equipo de la Europa del Este que se ha alzado con el título de campeón de la Copa de Europa.

Fue una final diferente, alejada de la grandeza y el estrellato europeos. Dos equipos con más ganas que nombre, el Estrella Roja de Belgrado y el Olympique de Marsella, se enfrentaban en el estadio San Nicola de Bari (Italia) por estrenarse en el palmarés de la competición europea. Bayern de Munich y Spartak de Moscú, ambos equipos con más pedigrí, quedaron apeados en semifinales.

El Estrella Roja llegaba invicto a la final. La igualdad entre los dos equipos fue máxima y el partido se tuvo que decidir en los penaltis. Un fallo de Manuel Amoros en el primer lanzamiento para el Olympique lastró las posibilidades de los galos, que terminaron cayendo 5-3. Los jugadores del Estrella Roja terminarían llevándose la Copa Intercontinental ante el Colo-Colo chileno.

Desde entonces, la participación del Estrella Roja en la alta competición europea es mínima. Desde la creación de la Liga de Campeones, el conjunto serbio no ha entrado en la fase de grupos de la competición. Sin embargo, en su país ha continuado su camino victorioso y en los últimos 20 años ha ganado 15 títulos.

Al menos, los aficionados del conjunto serbio pueden presumir de haber conseguido un éxito mayor que su máximo rival, el Partizán de Belgrado, que llegó a la final de 1966 para perder contra el Real Madrid en Heysel.

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