Reunificación de Alemania: 20 años de integración

Hace 20 años de la consagración teutona en el Mundial de Italia 1990, un logro que embadurnó la reunificación de Alemania y alentó la imbatibilidad. Después la historia sería diferente, pero aún se sigue festejando la desaparición del Muro de Berlin. Sí, ya pasaron 20 años de aquella final entre Matthäus y Maradona, en la bota italiana, donde los germanos del oeste pudieron coronarse como los mejores del mundo. Con jugadores experimentados, pero sin un sentido de pertenencia total que pueda provocar esas ganas de besar el escudo y llorar con el público. Días después de que se tirase el muro, la selección de la República Federal Alemana superaró a Gales en la fase de clasificación y se metió en la cita mundialista. "¡Un par de meses después nos coronamos campeones del mundo!", recordó Franz Beckenbauer. Tras la consagración teutona, tercera en la historia, el pensamiento colectivo dejaba entrever algo así como: "si pudimos ganar con la mitad del potencial, teniendo el 100% seremos imbatibles". El 20 de noviembre de 1990 se reunificó el fútbol alemán y "cuarenta años de historia de la República Democrática Alemana se disiparon en el aire", entiende el último presidente de la entidad que comandaba en el este, Hans-Georg Moldenhauer. Hay múltiples interpretaciones sobre esta fusión, aunque el sentimiento en común de poder incorporar a los amigos de la RDA en el combinado nacional ilusionó a todo el pueblo germano. Viejos valores como Matthias Sammer, Thomas Doll y posteriormente Ulf Kirsten,  Olaf Marshal y Michael Ballack, todos de la RDA, podían ahora jugar en el mismo equipo que Mattaheus, Klinsmann, Klose y ¿Ozil?. "Ya en 1994 participaron en el Mundial más jugadores del Este que del Oeste", trae a la memoria Beckenbauer, en lo que debería considerarse como un hecho inédito en la historia de la selección alemana. Si bien el esta era "una región futbolística" (según Zwanziger, capo actual del balompié teutón), el oeste siempre estuvo un paso adelante en función del sistema que regía en la zona. Pero antes del Mundial de Estados Unidos 1994, la reunificación alemana probaba su fútbol integrando conceptos de ambos lados del país. El debut fue en diciembre de 1990 con victoria por 4-0 ante Suiza. Goles de Sammer, Thorn, y el brillo que ya conocido en el oeste. Hasta ahí era todo perfecto, aunque con el paso de los años la RFA se terminó comiendo a la extinta RDA, que actualmente no cuenta con ningún club militando en la Bundesliga. Esto, según Moldenhauer, no es un tema que debería preocupar demasiado. "La estructura de los clubes del Este ha mejorado enormemente. Que este año no haya ningún club del Este en la Bundesliga no es más que una situación provisional", lanzó el presidente. Pese a las diferencias sustanciales que existen entre ambos hemisferios, los 20 años de la reunificación del fútbol alemán merecen la atención del mundo y, por qué no, una exhibición de viejas leyendas. Y así fue que las glorias de la RDA se enfrentaron a las de la RFA el pasado sábado en Leipzig ante más de 15 mil espectadores. ¿Sabe quién ganó? No, no fueron Matthaeus y los campeones del 90. "El partido de las leyendas" se lo llevó la gente del este, esos que siguen siendo la esperanza de un nuevo título continental. Citas: web de la FIFA

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