Germán Burgos: 10 razones para querer al "Mono"

- Por esta anécdota que lanzó alguna vez en la televisión argentina (NdeR: Blas Armando Giunta, el jugador al que el joven Burgos golpeó sin demasiada conciencia, es considerado uno de los más violentos mediocampistas que hayan pasado por el fútbol argentino)
- Porque es un futbolista rockero, y todos saben de sobra que aquí esa estirpe nos cae bien. Fanático de los Rolling Stones, ha tenido grupos como Simpatía o The Garb.
- Por su breve -pero efectiva- aparición en "Isi y Disi".
- Porque era un cancerbero dual, de esos bipolares. Capaz de parar balones imposibles (¿Recuerdan ese penalti detenido con su rostro?) como de recibir goles totalmente estúpidos.
- Porque es un enemigo de la solemnidad, uno de los peores males que tiene el fútbol. Carismático como pocos y siempre pensando a este deporte como lo que tendría que ser: un espectáculo.
- Porque, y esta es absolutamente personal, fue el último gran portero que tuvo el Club Atlético River Plate, con el perdón de Carrizo y todos los demás que le sucedieron.
- Porque en cada una de las instituciones donde estuvo se hizo querer y mucho. A día de hoy, sigue siendo ídolo tanto en el Atleti como en River. Además, jamás escuché hablar mal a alguien sobre él. Y eso no es nada fácil en el mundo del fútbol.
- Por frases como esta: "Muchos hablan de los estilos de los arqueros. ¿Sabés cuál era el mío? Agarrarla como fuera. No me importaba la pureza de la técnica, sino tener la pelota entre mis manos. Todos decían que estaba loco, pero en mi área, había que animarse a entrar. Yo salía con la pierna bien arriba para demostrar quién mandaba. El área es la casa del arquero. Para entrar tenés que tocar la puerta. Y aún así no te dejo pasar. Y si venís de prepo, cobrás. Yo me hacía respetar."
- Porque está más que claro que alguien que se llame Germán Adrián Ramón no puede ser un tipo "normal" dentro del mundo del fútbol.
- Porque sí; pero por sobre todas las cosas, porque era un porterazo como la copa de un pino.
