Juan Pablo Francia: de la Ligue 1 al inframundo por propia elección

[caption id="attachment_1260" align="aligncenter" width="352" caption="Juan Pablo Francia cambió la camiseta del Girondins por la del club de toda su vida, el mucho más modesto Sportivo Belgrano de San Francisco."]juan-pablo-francia[/caption]

El fútbol del mundo siempre tiene de esta clase de historias, extrañas, algo atípicas para este deporte cada vez más negocio, más profesionalizado y en donde los jugadores resignan varias cosas para poder ganar muchas otras. Este es el caso de Juan Pablo Francia, un jugador que emigró desde su ciudad natal, San Francisco (en la provincia de Córdoba, Argentina) para llegar hasta el Girondins de Bordeaux con tan sólo 15 años de edad. Allí forjó buena parte de su carrera deportiva, consiguió hacerse un habitual en las alineaciones del equipo galo con relativo éxito y siempre apuntando a ser una promesa más que interesante. Pero, de un día para el otro desapareció de su club y, aduciendo razones personales, dejó la práctica activa del fútbol profesional.

Algo ciertamente extraño, ¿no? Está claro que Juan Pablo Francia acaso no llegaría a convertirse en un fuera de serie, un crack ni un elegido del mundo del fútbol. Pero sí es cierto que, de intentarlo, hubiese conseguido unas cuantas cesiones para seguir jugando en la primera línea del fútbol argentino sin inconvenientes. Un jugador formado en Europa, con buenos antecedentes, aún joven y con mucho por delante... Pero JP decidió que no era momento de seguir jugando -vaya a saber uno los motivos reales del asunto- y que quería estar en San Francisco, rodeado de sus amigos, sus afectos, su familia, todos los que había dejado cuando aún era un adolescente.

Pero el fútbol le volvió a dar una segunda oportunidad. Ya no serían visitas a Saint Denis o el Gerland, recibir los correctivos de su compatriota Cetto ni tratar de vencer a Landreau o Mandanda. Se pondría la misma camiseta con la que comenzó a disputar este deporte para jugar en el mundo del cuasi amateurismo. Ahora lo esperaban céspedes raídos, rivales poco comedidos, gradas despobladas y muchos jugadores que, además de calzarse las botas los fines de semana, tienen otros trabajos "normales" el resto de los días. Y consiguió revancha.

Juan Pablo está jugando actualmente las finales para lograr el ascenso desde el Torneo Argentino "B" hacia el "A", el penúltimo escalón para llegar a la máxima categoría del fútbol de dicho país. Su club actual es el Sportivo Belgrano de San Francisco y, obviamente, lo tiene como su figura -y de todo el certamen, por qué no-, algo alejado de su posición de delantero y siendo más bien el enganche, el cerebro del equipo desde la mediapunta. Si bien en la final de ida ante su rival, el Unión de Mar del Plata, cayó 2-1 en condición de visitante, este fin de semana tendrá una excelente oportunidad para reivindicarse y darle el ansiado ascenso a toda una población que lo idolatra y le agradece que se haya vuelto a calzar la elástica del "verde". Esa misma que, según dicen, será la última que se pondrá como jugador de fútbol y con la que ansía llegar lo más lejos posible.

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