Diez razones para amar/odiar a Eric Cantona

- Cantona era un jugador con personalidad, de esos que ya no quedan, de esos que te ganan un partido a cara de perro. De la misma raza que los Stoitchkovs o Romarios que poblaron el mundo, no se callaban nada dentro del terreno ni tampoco fuera de él. Decididamente, un fiel representante de una vieja escuela que cada vez escasea más, donde los jugadores ahora miran a cámara y se acomodan el pelo ni bien marcan un gol.
- Teniendo mucha tela por cortar aún, decidió retirarse en 1997, cuando aún jugaba para el Manchester United y sus años gloriosos estaban a la vuelta de la esquina. Prefirió dedicarse a ser una estrella mediática, siempre polémica y... ¡a jugar fútbol playa! Mucho mejor es colgar las botas antes de tiempo que seguir dilatando una carrera y dar pena a diestra y siniestra.
- Sincerémonos: Cantona también es grande por aquella famosa patada al hincha del Crystal Palace. Muy pocas veces nos ponemos en el lugar de los jugadores y, calculo, todos ellos deben haber sentido un poco de justicia cuando este
- Dijo de él Georgie Best: "Daría todo el champán que me he bebido por jugar con él un buen partido europeo en Old Trafford". A decir verdad, no le creo nada al genio norirlandés. Aunque, pensándolo bien, no dijo nada acerca del whisky y de la cerveza.
- Jugando en uno de los siete equipos franceses por los que peregrinó (creo que fue en el Girondins), ejecutó un penalti a lo Panenka... Pero no tuvo en cuenta que la lluvia había hecho estragos en el área pequeña y el barro detuvo el balón, permitiendo al portero volver sobre sus pasos e impedir que ingrese.
- Como muestra de su caracter un tanto peculiar, se dice que una vez desafió a un periodista a que le practique una felación en plena ronda de prensa. Entonces el hombre de medios lo instó a que sacara su miembro viril. Para qué... No tardó un instante en quedarse en bolas delante de toda la concurrencia.
- También era todo un experto en ese arte de la chulería y en hacer creer a los demás que era el mejor. No por nada llegó a decir que "el fútbol es como hacer el amor. Si no aguantas 90 minutos como yo, no ganas".
- En su breve estadía en Burdeos, Cantona fue suspendido durante algunos días como jugador y tuvo hasta seis compañeros pidiendo que lo echen por tirarle sus botas a la cara a un compañero. Sólo pudo seguir en el equipo por la intermediación de Laurent Blanc y otro grande del balompié, Carlos "El Pibe" Valderrama. Terminaron ganando la copa francesa ese año.
- Al igual que Vinnie Jones, Ally McCoist, Osvaldo Ardiles y su hermano Joel, Eric Cantona pertenece a esa peculiar raza de los futbolistas que también han sido actores. El tema es saber si hace falta o no ver sus películas. Incluso parece que el afamado realizador británico Ken Loach está tramando un biopic sobre su persona. ¿Actuará de él mismo?
- Pero, principalmente, Cantona es un grande porque fue un jugador maravilloso, un delantero que ayudó a hacer grande a su club identificativo por naturaleza (el Manchester United) y que hizo gozar a los aficionados como pocos jugadores pueden hacerlo ahora. Con él sobre el césped, el fútbol era un poco menos deporte para pasar a ser un poco más espectáculo.
