Gracias por el fútbol

gerrard.jpgAsí no se puede. No señor. Esto que hace la UEFA de poner los dos partidos con las llaves más cerradas de la serie a la misma hora me pone nervioso, me fastidia, me obliga a cambiar de canal todo el tiempo para poder seguir los dos cotejos a como de lugar. Así que, ya saben, cualquiera que me pregunte si he visto los encuentros de Champions del martes podré decirles que vi los dos y que también no vi ninguno. Es que parecía un niño en un parque de diversiones queriendo jugar a todo al mismo tiempo. Una de dos: o cambian ellos o cambio yo. Porque así no se puede. Si bien el cotejo estelar era ese en el que se plantaban los dos equipos presentados por la prensa como "antagónicos" (no me trago ese cuento), tampoco no quería dejar de ver esa llave en donde el Chelsea de los millones recibía a los turcos de los milagros. Entonces, solución salomónica mediante, un rato para cada uno. Saque de meta para uno de los equipos e iba rotando de emisora para ver que iba sucediendo en el otro. La cuestión es que, de repente, no entendía nada. "¿Cómo que empató el Arsenal y ahora hay un penalti para el Liverpool?". Parecía una broma de mal gusto, ideada especialmente para los idiotas que, como yo, pensábamos que después del 2-1 de los de Rafa la eliminatoria estaba más que decidida. Craso error. Y todo por ver como el Fener arrinconaba infructuosamente en su area a un Chelsea apático y temeroso. De no ser por esos manotazos de Hilario... Por cierto, que gafe con los porteros que tienen los blues. En el día de hoy, ese gran blog que es La vida en domingo hablaba del último problemita que ha tenido Petr Cech y ahora viene a suceder esto con Cudicini. ¡Lo peor que no es la primera vez que pasa! Pero, en definitiva, final de competencia para este gran Fenerbahçe que, a pesar de sus limitaciones, hizo lo que tuvo a su alcance como para lograr un tanto. Final de sueño para estos bravos turcos que vendieron cara su derrota. Lo del Liverpool es increíble. Yo apostaba por un 0-0 inquebrantable y bilardista. Por suerte suelo ser malo efectuando pronósticos y bendito sea el fútbol. Ya a los 13 minutos Diaby -error de Reina mediante- obligaba a los de Benítez a ir a buscar, al menos, la igualdad. Y después vino lo que todos sabemos. Pésimo marcaje a Hyppia en el empate, golazo del "Niño" en el 2-1, la galopada trepidante de Walcott para el toque sutil de Adebayor, el penalti tonto que le cometen a Babel, la definición con clase del enorme Gerrard y el gol del holandés en tiempo añadido. Partidazo. Justo lo que no esperaba ver en este encuentro.  Rafa Benítez debe recibir de una vez por todas el título honorario al mejor preparador de partidos de 180 minutos. Y sus pupilos una medalla al esfuerzo, el tezón, el empeño y por tener un corazón grande como una casa. Mañana no vuelvo a cometer la misma estupidez. No, no. Ni loco empiezo a caer en el ritmo frenético del "un poco de cada partido". O me decido por ver como el Manchester United liquida a la Roma o me centro en mirar como el Barça intenta limpiar un poco sus penurias ante el Schalke. Lo más probable es que sea esto último. Mientras tanto, no volveré a caer preso de la tentación de los dos cotejos al mismo horario. Como mucho, si uno ya está definido... Pffff, ya estoy cediendo ante los demonios que controlan los designios futbolísticos  nuevamente. Por lo pronto, agradezco la existencia de este gran deporte llamado fútbol, a la par que escucho -juro que es una coincidencia- al enorme Kevin Rowland cantar "You'll never walk alone".

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