Mitad de semana repleta de aromas británicos

gascoigne.jpgHoy no hubo tiempo para que los equipos españoles jugaran Champions. Eso ya lo sabemos todos. El único que queda vivo en esta instancia anduvo ayer haciendo de las suyas por Alemania, en un duelo que despertó unanimidades: el Barça jugó muy mal el segundo tiempo y se podría haber ido con una derrota de casa del Schalke. Pero no hace falta meter el dedo en la llaga y revolver hasta que duela más todavía, mejor pasar a los cotejos del día de hoy, esos que tenían a los equipos ingleses como protagonistas. Que quieren que les diga, para mi esta Champions tiene un terrible aroma a pintas de brown ale, hooligans sudados y discos de los Kinks. Si no se la termina quedando un conjunto británico será todo un milagro. Qué cosa seria la del Chelsea en este concierto europeo... No acierta una. Y miren que el ruso de la billetera infinita es capaz de comprar hasta al mismísimo Dios con tal de conseguir ese trofeo que le viene siendo tan esquivo desde que tomó las riendas del club londinense. A mi el Chelsea pre Abramovich, ese que tiene por aficionados al gran Paul Weller o Damon Albarn me cae bien. Pero esta versión repleta de dudosos petrodólares, qué quieren que les diga... Y más cuando enfrente está un equipo repleto de corazón, de garra, de entusiasmo como lo es el Fenerbahçe. Los de Zico no serán un portento de habilidad, jogo bonito y calidad individual. Pero tienen un equipo más que equilibrado, con buenas presencias en todas sus líneas y que suple sus carencias con una entrega total. No se da jamás por vencido y guíados por esa infatigable grada que es capaz de alentar tres días seguidos se deja el alma en cada partido hasta el pitazo final. Esa es la única explicación que existe del por qué el Chelsea hoy no se fue con una victoria de Estambul. Los otomanos, a pesar de que recibieron un auténtico baño en la primera mitad, no abandonaron su lucha en ningún momento. Tal cual como en Sevilla. Y así es como se van a la capital del buen gusto con una renta mínima pero válida al fin. La que se puede armar si terminan yéndose victoriosos de Stamford Bridge... Abramovich tendrá que comprar a la plantilla turca entera, Zico incluido, y llevarlos a Londres para que le den una lección de apasionamiento a los suyos. El otro duelo era, quizás, el más interesante de los dos en cuanto a nombres. Pero no lo fue en cuanto a juego. Las miradas españolas estaban especialmente posadas sobre este cotejo, sin dudas. El geniecillo Cesc Fabregas del lado de los cañoneros que siempre hacen agua en la Champions y el "Niño" Torres, más Xabi Alonso del costado de los que pueden terminar ganando este trofeo ya por portación de camiseta nomás. Pero vaya fiasco terminó siendo, que en tres minutos llegaron los goles. Igual se me hacía que iba a finalizar en empate. E igual se me hace que el partido de vuelta también terminará en empate. Es más, me juego por un 0 a 0 y el Liverpool a las semis. ¿Pero no es que la historia dice que es one-nil para el Arsenal? Bueno, pongámoslo entonces como segunda alternativa. Y ya que estamos tan británicos hoy día, por que mejor no recordar a uno de nuestros favoritos, el mago Paul Gascoigne. Parece que nuestro beodo favorito, capaz de -entre tantas otras cosas- pedirle al conductor de un autobus que lo deje conducir, citar a uno de sus mejores amigos con un travesti o reservar un turno en un solarium para un compañero de raza negra, ahora se le dio por hacer un largo viaje en un taxi desde Newcastle a Birmingham de más de cuatro horas y decidió no pagarle al chofer. La cuenta ascendía a unos 500 euros, pero el bueno de Gazza comenzó a gritarle al pobre hombre y, como es sabido, mejor no meterse con un borracho pocas pulgas. Quédate tranquilo Paul, ya encontrarás algún taxista que te lleve gratis y acepte beber de tu botella con gusto.

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