
Una vez más vuelve a ser puesto en escena José Mourinho en la órbita del Fútbol Club Barcelona. También una vez más aparece Joan Laporta
a desmentir el supuesto interés el Barça por el más mediático entrenador luso. Palabras más o menos, lo dicho por el máximo mandatario de la entidad blaugrana fue lo siguiente: "Estamos muy contentos con Rijkaard y no me planteo contratar a otro entrenador. Sabemos que todo el mundo quiere venir al Barça, pero también sabemos que no podemos tener más de un entrenador o más de 23 jugadores. Mourinho es un gran profesional, un gran entrenador, pero insisto en que estamos muy contentos con Rijkaard".
Lo extraño es por qué una y otra vez vuelve a aparecer en escena el mismo tema.
¿Realmente es tal el interés por el otrora traductor portugués o es un simple juego de la prensa por sembrar un poco de polémica? Mou está sin trabajo, ya ha sido tentado y tanteado por algunos importantes equipos ingleses y hasta incluso se ha autoofrecido para dirigir a los Pross, cargo que finalmente ocupa Fabio Capello, quien ya dictó su primer nómina de convocados. Todo hace creer que en un futuro, lejano o no, el ex ayudante de campo de Robson podría llegar a ocupar el banquillo de los culés. Pero este no parece ser el momento indicado para salir a destilar esa posibilidad en los medios.
En primer lugar, esto tiende a desestabilizar a un entrenador que se encuentra en su cargo, que lo ha ganado todo en el Barça y que ha logrado conformar una plantilla envidiable, donde poco a poco hasta están teniendo lugar los chavales de la cantera, algo que muchas de las máximas instituciones del fútbol mundial no son capaces de hacer. Segundo, que
el equipo aún cuenta con serias aspiraciones de campeonar esta temporada y no parece ser este el fin de un ciclo. Aún así no logre superar en la tabla al Madrid, líder indiscutido de la competición.
En tercer lugar habría que plantearse si realmente es Mourinho el nombre idóneo para ocupar el cargo ante una hipotética marcha de Rijkaard del Barça.
¿Es realmente Mourinho un gran entrenador o solamente es bueno si tiene una billetera abultada que lo avale, como sucedía en el Chelsea? Abramovich le concedió cuanto capricho tuvo, algo que Laporta no permitirá, ni mucho menos. Sus polémicas apariciones mediáticas son siempre motivo de discusión y, además, el luso en sus equipos es la primer figura, por encima de la plantilla. ¿Está el Barça en condiciones de afrontar algo por el estilo? De todos modos, tramar estas elucubraciones es mucho más que prematuro. Todavía queda mucha tela por cortar y "matar" al bueno de Frank antes de tiempo puede ser un grave error. El futuro dirá el resto.