
¿Sientes que las manos te sudan? ¿No puedes dejar de moverte inquietamente? ¿Tus piernas se tambalean de un lado a otro sin razón aparente? ¿Tu estómago siente un cosquilleo incesante? ¿La ansiedad te carcome? Pues no, no estás enamorado.
Simplemente tu equipo preferido está por jugar un derbi. Nada más ni nada menos.
En algunos países latinoamericanos se le dice "clásico", los comités de seguridad prefieren decir "partido de máximo riesgo", otros simplemente lo llaman derbi. Eso sí, todos tienen totalmente en claro que se trata de un partido aparte. Uno en donde no importa como vengan los equipos previamente, porque,
cuando rueda el balón sobre el verde cesped, todas las especulaciones se dejan de lado y se juega a matar o morir. Los pronósticos previos suelen hacerse añicos y cada jugador irá a trabar el balón como si fuera la última vez que lo haga.
No te sientas solo, el Barça-Madrid del día de hoy es tan sólo uno más dentro del historial. Quienes han vivido un Milan-Inter, River-Boca, Roma-Lazio, Arsenal-Tottenham, Ajax-PSV, Flamengo-Fluminense, América-Chivas, Rosario Central-Newells, Nacional-Peñarol, Porto-Benfica, Manchester United-Manchester City o Galatasaray-Fenerbahçe lo saben tan bien como tu.
La mesa está servida, el resto corre por cuenta del espectáculo.