#En el último gol de Torres
Fernando Torres continúa su declive en el Chelsea
¡Feliz día de Reyes a todos! No me he vuelto loco, sé perfectamente que hace tiempo que dejamos atrás el 6 de enero, pero hoy es el equivalente al día de Reyes en el universo futbolístico. El 1 de febrero es el día en el que los aficionados se levantan y descubren los regalos que sus clubes le han dejado durante el mercado de invierno en forma de fichajes. Unos, los más buenos, han recibido justo lo que habían pedido. Otros querían un delantero y les han dado un mediocentro. Y algunos se han despertado con las manos vacía, o, lo que es peor, con carbón pagado a precio de oro.
Como este 1 de febrero no ha sido demasiado emocionante lo que haremos será imitar a Charles Dickens y como en Cuento de Navidad recibir la visita del fantasma de las navidades pasadas. En concreto, al fantasma del 1 de febrero del 2011: Fernando Torres. Y es que hace justo un año el delantero español se convirtió en nuevo jugador del Chelsea a golpe de talonario. 50 millones de libras y un helicóptero llevaron a 'El Niño' de Liverpool a Londres para transformarle en el jugador español más caro de la historia y en el fichaje estrella del Chelsea, en su jugador franquicia para los próximos años.
Es el ejemplo de que se puede comprar carbón a precio de oro, aunque los aficionados del Chelsea no lo supieron en ese momento. De hecho, pensaron todo lo contrario y era lógico hacerlo así. Los Blues fichaban al delantero centro titular de la selección campeona del mundo, al hombre que le había dado una Eurocopa a España, y al jugador que había logrado convertirse en un ídolo de Anfield en tiempo récord. El único defecto que se le presumía era una tendencia enfermiza a lesionarse. Un año después, la situación ha dado un giro de 180 grados y en Stamford Bridge lo que menos preocupa es que Fernando Torres se lesione. Es más, a nadie le importa que el delantero español esté lesionado y no pueda jugar.
En cuestión de un año, la afición del Chelsea ha quedado totalmente desencantada con su 'regalo' de las navidades pasadas. Para ser justos, ese desencanto se produjo mucho antes. En concreto, uno o dos meses después de que se concretara su fichaje. Y es que las actuaciones del delantero español comenzaron siendo malas y fueron a peor. Desde que vistió por primera vez la camiseta del Chelsea tardó casi tres meses en marcar su primer gol como Blue, el único que marcó durante toda esa temporada.
El nuevo curso llegaba con ilusiones renovadas para Fernando Torres. El delantero aseguró que ya estaba asentado, que el haber completado la pretemporada con el Chelsea le permitiría jugar a su máximo nivel. Todo quedó en promesas. Las cifras goleadoras continúan siendo nefastas. Tan solo ha conseguido marcar cuatro goles en 26 partidos y, lo que es peor, se ha convertido en un jugador totalmente prescindible en los planes de André Villas-Boas. Ni siquiera con Drogba en la Copa de África, Torres ha conseguido aprovechar los minutos.
Su fracaso ha sido estrepitoso y en la red ya circulan burlas sobre su escaso rendimiento en el Chelsea. Twitter, por poner un ejemplo, se ha estado riendo de Fernando Torres con el hashtag #EnelúltimogoldeTorres. Es solo una muestra más de largo declive que está sufriendo un delantero que llegó a estar considerado como uno de los mejores del mundo y que hace justo un año ilusionó a la afición del Chelsea. Ahora quien necesita ilusión es él.

