Paulino Alcántara, el 'otro' máximo goleador de la historia del Barcelona

Marcó 369 goles como azulgrana

Para Lionel Messi era una día más en el trabajo. Para el resto, un momento histórico. Corría el minuto 17 del partido entre el Barcelona y el Granada cuando Isaac Cuenca comenzó a esquivar rivales por la banda izquierda y puso un centro hacia el punto de penalti. El balón, casi por arte de magia, sorteó las cabezas de los inquilinos del área para buscar el lugar donde se siente más cómodo, la pierna izquierda de Messi. Y el argentino, de manera instintiva, la golpeó y la mandó al fondo de la portería. Era el 1-0. Era el 232. Era el tanto con el que Lionel Messi igualaba a César como máximo goleador de la historia del Barcelona.

Después llegarían el 233 y el 234, agigantando una leyenda que desafía al tiempo para convertirse en eterna. Justo lo contrario sucede con un hombre escuálido, con el pecho hacia dentro y aspecto de estar mal alimentado al que la memoria parece haberle regateado para condenarle al olvido, igual de eterno, pero más doloroso. Las hemerotecas, en cambio, sí que mantienen vivo el recuerdo de Paulino Alcántara Riestrá. Mientras el barcelonismo encumbra a Lionel Messi como el máximo goleador de su historia por sus 234 dianas, los 369 goles de Paulino Alcántara se han perdido en los rincones de la memoria.

El subterfugio legal que impide que Paulino sea considerado como el jugador que más goles ha marcado con la camiseta del Barcelona es que la mayoría de ellos se produjeron en partidos no oficiales. La Liga española comenzó a disputarse en 1929, mientras que Paulino colgó las botas en 1927, por lo que los únicos torneos 'legales' que disputó con el Barcelona fueron la Copa del Rey y el Campionat de Catalunya. Pese a esto, los registros del bautizado como 'el romperredes' son asombrosos y merecen sobrevivir al paso del tiempo. 369 goles en 357 partidos no los consigue cualquiera.

Paulino Alcántara

La historia de Paulino Alcántara es fascinante desde el mismo instante en el que nació. Hijo de Eduardo Alcántara, un militar español de servicio en Filipinas nació y creció en país del Sureste Asiático, pero a los tres años se vio obligado a regresar a España por la inestabilidad política y se instaló en Barcelona con su familia. Desde muy joven comenzó a destacar en varias disciplinas deportivas, pero acabó centrándose en el fútbol, donde innovó con los métodos de entrenamientos, cuidando especialmente el aspecto físico. Sus primeros pasos los dio en el Universitary Sport Club, pero muy pronto llamó la atención del Barcelona, que pagó dos pesetas por él, cuando apenas sumaba 14 años.

En el conjunto azulgrana no tardaron en descubrir en Paulino las cualidades de una estrella y con 15 años y 4 meses debutó con el primer equipo -un récord que todavía nadie ha podido batir. Su carta de presentación fue inmejorable. El Barcelona se enfrentaba al Catalá en el Camp del Carrer Industria y Paulino firmó tres goles, los primeros en su prolífica trayectoria con la casaca azulgrana. Ya no paró de marcar ni de levantar títulos, ganando cinco ediciones de la Copa del Rey y diez del Campionat de Catalunya. Lo único que pudo pararle fue el deseo de su padre por regresar a Filipinas. Cuando cumplió 20 años, su familia decidió volver al continente asiático y Paulino, quien no podía mantener económicamente por sí solo únicamente con su salario como jugador del Barcelona, tuvo que marcharse con su familia.

El exilio filipino se prolongó durante dos años, en los que Paulino también se proclamó campeón con el Bohemian Sporting Club, pero en 1917 el Barcelona, angustiado por el descenso que había sufrido su equipo, le rogó que volviera. Y Paulino respondió a la llamada de auxilio. Regresó a Barcelona, volvió a vestirse de azulgrana y continuó marcando goles como si nunca hubiera dejado de hacerlo. Nada había cambiado, excepto que en Filipinas, escarmentado por no mantenerse económicamente por su salario como futbolista, comenzó a estudiar la carrera de medicina, consciente de que debía forjarse un futuro alejado de los terrenos de juego.

Precisamente ese interés por la medicina fue lo que impidió que la dimensión de Paulino se agigantara todavía más. Y es que el delantero del Barcelona rechazó acudir a los Juegos Olímpicos de Amberes de 1920 porque las fechas en las que se celebraba el torneo coincidían con las de sus exámenes de medicina y priorizó los estudios sobre el fútbol. Pese a todo, la leyenda de Paulino no admite 'peros'. En 1927 colgó las botas con 369 goles en su currículum, convertido en un mito del barcelonismo y al que las futuras estrellas del club azulgrana acudían a pedir consejo. Tras abandonar el fútbol se forjó una exitosa carrera en la medicina, convirtiéndose también en un referente.

Paulino Alcántara nos dejó en 1964 pero su récord continúa vivo. Lionel Messi es, de manera oficial, el máximo goleador de la historia del Barcelona, tras su hat trick ante el Granada pero todavía no ha conseguido marcar tantos goles como ese chico escuálido, con el pecho hundido y aspecto débil que llegó de Filipinas y un día se ganó el apodo del 'romperredes'.

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