Los enemigos de Jose Mourinho

Al portugués le han salido más rivales de los deseados

Siempre está en el punto de mira. Existen máquinas especiales, tecnológicamente hablando, patentadas capaces de sacar punta a cualquiera de las frases que hace públicas Jose Mourinho. Evidentemente es pura ironía, pero sí existe un cierto aire de búsqueda sobre la figura del técnico portugués para intentar sacarle titulares.

Su personalidad, para calentar todavía más las ruedas de prensa, no le hacen achicarse. Todo lo contrario. El propio entrenador del Real Madrid predica el mensaje tentador, reta a cada una de las personas o instituciones que le hacen sentirse privado de algo.

Muchas polémicas, crispaciones, meteduras de pata e incluso una más que recordada agresión han marcado su etapa como entrenador madridista hasta la presente campaña, su segunda como técnico blanco, y evidentemente ha hecho ganarse numerosos enemigos públicos que siguen enturbiando una trayectoria que, si estuviera algo más comedido y calmado, resaltaría y brillaría más de lo que en realidad lo está haciendo.

Sin duda alguna uno por encima del resto. Pep Guardiola, entrenador del Barcelona, principal rival en la contínua carrera por todos los títulos que disputan. Su llegada a Concha Espina tenía un principal objetivo, una meta marcada ya desde el principio: anular la supremacía del conjunto de la ciudad Condal. Acabar con el Barcelona le ha enfrentado semanalmente, e incluso a diario, a Pep Guardiola. Además, por si sus respectivos galones fueran pocos, son considerados los dos mejores entrenadores del Mundo.

La siempre correcta y sabia imagen del técnico catalán se ha visto accidentada en muy pocas ocasiones, pero una de ellas fue en las pasadas Semifinales de la UEFA Champions League, cuando de las siempre correctas palabras del entrenador culé salieron las perlas del "puto amo". Un enemigo que ha ido en aumento cada vez que los medios de comunicación han ido incendiando el cruce de declaraciones entre ambos.

Las dos potencias futbolísticas por excelencia en España y dos de las grandes instituciones a nivel europeo, como es lógico, ha levantado tensiones entre ambos técnicos.


La pasada temporada, la de su debut en el banquillo local del Santiago Bernabéu, tuvo una polémica latente y que incluso llegó a colocar a Jose Mourinho en un palco bajo la atenta mirada de varias cámaras y que supuso una advertencia de partido de alto riesgo por las autoridades.

Una supuesta ayuda del Sporting de Gijón en el Camp Nou fueron las bases que utilizó el entrenador madridista en la previa de la visita blanca a tierras asturianas. El técnico sportinguista, Manolo Preciado, no quiso ser menos, no se calló y estalló ante las cámaras llegando a insultar a Mourinho tachándolo de canalla y que quizás, en lugar del palco, debería estar sentado en el sector más ultra de la grada del Molinón, para ver si ahí estaba más valiente. A día de hoy no existe ninguna rencilla abierta entre ambos, pero Preciado se convirtió en su día en un enemigo del entrenador madridista.


Una de sus últimas víctimas ha sido de las más sonadas. Años atrás Jorge Valdano, sin saber evidentemente que coincidiría con Jose Mourinho en el Real Madrid, pegaba una rajada monumental sobre las actitudes del entrenador portugués.

Ese artículo estuvo presente durante la presentación de Mou. Tensión entre ambos, apenas cruces de miradas, gestos obligados.

La relación entre ambos nunca fue positiva, cordial. A mediados de la pasada temporada Florentino Pérez tomaba una de las decisiones más importantes de su etapa como presidente blanco. Jorge Valdano dejaba de ser Director Deportivo de la entidad madridista, otorgando todo el poder de la parcela deportiva en las manos del entrenador, que veía la salida del argentino como un triunfo moral y personal.


La semana pasada saltaban todas las alarmas cuando el diario Marca afirmaba que entre Jose Mourinho y dos de los capitanes como son Iker Casillas y Sergio Ramos habían mantenido una dura conversación en la que se ponía en duda la cordial relación entre todas las partes. Duras críticas que, de ser ciertas, habrían quebrado el vestuario blanco. A partir de ahí, todo supuestamente ya que desde entonces nadie ha hablado del tema, la misión del portugués era encontrar a su nuevo enemigo, a la fuente que había filtrado dicha conversación, el topo.


Los periodistas, evidentemente, son sus contínuos enemigos. Las personas que delante de él intentan desquiciarle, que intentan rascar cualquier tipo de titular polémico que sea capaz de abrir con las portadas calientes. Sin embargo, ellos suelen ser quienes salen peor parados, ya que Mourinho es capaz, incluso, de faltar el respeto para no quedar en fuera de juego. Eso sí, en muchísimas ocasiones las malas formas salen a relucir por arte de magia.

Jose Mourinho, uno de los dos mejores entrenadores del Mundo, sino el mejor, siempre está en el punto de mira, y por ello se ha creado numerosos enemigos.

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