El "nuevo" gladiador galo
Benzema se hace más fuerte
Karim Benzema por fín es un gladiador, o así se ve a sí mismo. Después de pelear en plazas pequeñas y hacerse un nombre a nivel europeo, hasta el momento no parecía haberse adaptado a la presión que produce vestir la camiseta del Real Madrid, luchar en el gran Coliseo Romano que es el Santiago Bernabéu.
Como si se tratara de un gladiador que acaba de entrar en la arena de ese Coliseo, descolocado por el ruido, los focos y la presión, Benzema no terminaba de darlo todo al público, quizás por la tensión que produce tener a todo el mundo atento a los fallos, algo que no le ocurría en Francia, de donde llegó como un héroe.
El sábado afrontó el partido contra el Levante sabiendo que lo más importante para él no era solo hacer un buen partido, era marcar y dejar buenas sensaciones. Con eso, Florentino y Mourinho levantarían el dedo pulgar para salvarlo y no condenarlo a morir.
La grada disfrutó de la lucha de Benzema con leones como Ballesteros o Del Horno y se quedó sorprendida con su manejo de las armas en el cuerpo a cuerpo y así lo demostró cuando el delantero francés abrió el marcador contra el Levante.
Con el "subidón" posterior a la pelea, el francés declaró que se ve capaz de ganarle el pulso a Adebayor, delantero que acaba de llegar para intentar quitarle el puesto.
Como guerrero agradecido a su entrenador, Benzema declaró que Mourinho "me ha convertido en un luchador" y que le ha ayudado a cambiar su mentalidad y hacerse más fuerte dentro del terreno de juego.
