Casos inéditos: grosera equivocación del juez
Parece mentira que un caso como éste se haya presentado en el fútbol moderno. En el partido válido por la tercera fecha de las finales de la Copa Mustang II, entre Júnior de Barranquilla y América de Cali, un acto sin precedentes, creo yo, ocurrió mientras avanzaba una jugada de ataque por parte de los barranquilleros. Emerson Acuña, la nueva estrella de la actuación colombiana (¿?) y protagonista de la jugada, se echó un tremendo clavado en el área chica para simular un penal. Con un grado de ingenuidad incontable, el árbitro del encuentro, José Luis Niño, aceptó la simulación y pitó la falta. Si bien partido tras partido vemos vivezas por parte de los jugadores para hacer pitar una infracción desde los doce pasos, la de Acuña es la reina de todas y no sabemos cómo ni Niño ni el línea pudieron ver algún contacto entre jugadores rivales.
Esta es una de las tantas razones del por qué el fútbol sudamericano es mucho menos que el europeo. Y es que si en un país de Europa hubiesen pitado esto, por ejemplo, no pasan más de dos días para que los altos mandos del fútbol de ese país, por medio de vídeos, sancionen al jugador y, de paso, al juez por semejante equivocación que no se puede presentar en unas finales. Es una regla que deberían implementar en todos los países con fútbol profesional, sin duda alguna.
