La LDU quiere poner a Ecuador bien arriba

La Copa Libertadores continúa su curso y ya hemos arribado a la instancia semifinal de esta competición, que tranquilamente podría considerarse como la "hermana menor" de la Champions League que se disputa en Latinoamérica. Como suele suceder en estos últimos años, las ligas más fuertes de dicho sector del globo, por medio de equipos tradicionales de su medio local, han revalidado su supremacía en este certamen. Así es como nos topamos con un equipo argentino (Boca Juniors), un mexicano (América) y un brasileño (Fluminense). Pero también una agradable sorpresa: la Liga Deportiva Universitaria de Quito. Sin lugar a dudas la "vedette" de esta edición de la Libertadores y el conjunto que está pretendiendo dar la sorpresa y romper con la hegemonía de los poderosos clubes americanos.
El elenco conducido tácticamente por el argentino Eduardo "Patón" Bauza ha logrado llegar a estas instancias semifinales de una manera contundente y no sin superar dificilísimos escollos en el camino. En los octavos tuvo que cruzarse con el durísimo Estudiantes de La Plata, equipo que cuenta con figuras de la talla de Juan Sebastián Verón, Pablo Piatti o Rodrigo Braña, más la dirección técnica de Néstor Sensini, pero eso no fue impedimento para sortear la serie sin demasiados inconvenientes. Luego sería el turno de despachar a San Lorenzo, el conjunto que tenía la mejor plantilla de cara a esta competición. Fue mediante los penaltis, pero lo cierto es que durante toda la serie tuvo contra las cuerdas al equipo de Ramón Díaz, D'alessandro, Bergessio y Placente. Ahora fue turno de abrir la serie contra el América mexicano, uno de los dos elencos más grandes del país azteca. Y mal no le fue.
En el día de ayer el equipo ecuatoriano acaba de dar un importante paso en su intento por alcanzar la final de la Libertadores por primera vez en su historia. Si bien el encuentro finalizó empatado en 1, la LDU volvió a demostrar las credenciales que lo llevaron hasta esta instancia. Mucho le costó a las "Aguilas" conseguir la igualdad en su propia casa y vieron como estos nóveles hicieron todo lo posible por llevarse los tres puntos hasta el último minuto. Pero, ¿qué es lo que ha llevado al conjunto blanco hasta este lugar?
En primer lugar, la LDU ha ganado notablemente experiencia continental en estos últimos años. Al igual que el Lyon, es un equipo que es inmensamente superior a sus rivales en la competición local. Pero no había podido plasmar hasta el momento a nivel continental, a pesar de varios intentos previos, las buenas formas que había exhibido en su propia casa. De la mano de Eduardo Bauza y una camada de jugadores que, sin dudas, es la mejor que ha tenido en los últimos años, el sueño de ver a un equipo ecuatoriano campeón de la Libertadores por primera vez en la historia es cada vez más posible.
De todos modos, en el esquema, el sistema y los nombres que lo habitan está la clave de este equipo. Cevallos otorga cierta seguridad en la portería y fue clave en la eliminación de los "cuervos" de Boedo. La línea de fondo (juegan con tres defensas) se presenta firme y sin fisuras en el juego de ida y vuelta que proponen. Otros tres hombres se apuntalan las tareas de contención y tránsito del equipo del mediocampo hacia el ataque: el paraguayo Vera, el experimentado Urrutia y el promisorio Ambrossi. Ellos ofician de termómetro y de marcadores de tiempo. De ahí para adelante, todo queda encomendado al más puro talento y el vértigo que imponen sus extremos. Si, un equipo sudamericano que juega con extremos a la usanza europea, aunque arrancando un tanto más retrasados. He ahí la clave del buen juego de la Liga: Luis Bolaños por izquierda y Joffre Guerrón por derecha son un auténtico temor para cualquier defensa. Encaran hasta el fondo sin preocupaciones, marean a sus rivales, los dribblean, saben centrar, saben jugar en equipo y también definir. En definitivas: las cartas ofensivas máximas y las claves del juego ofensivo de este conjunto. Hasta ahora ninguno de sus rivales logró neutralizarlos.
Damián Manso, una de las eternas promesas frustradas del fútbol argentino, es una de las resurrecciones más notables que ha ofrecido la Copa Libertadores modelo 2008. El ex Newell's había transitado sin éxito por diversos equipos, hasta que, paradójicamente, un ex Rosario Central lo devolvió a la vida. Él le retribuyó, desde su puesto de enganche, un aporte fundamental para llegar a este lugar de privilegio que sólo habían conseguido dos veces en su historia y hace ya más de 30 años. La principal contra del equipo de Bauza está dada en su delantero centro: el argentino Bieler, indudablemente, no da la talla de sus compañeros y tampoco parecen haber mejores aportes desde el banquillo.
De todos modos, no le resultará fácil a la LDU hacerse con esta competición. Ni siquiera su pase a final. Luis Bolaños fue tontamente expulsado y así pierde un arma fundamental para el partido de vuelta. También hay que tener en cuenta que al América de México no le pesa tanto el hecho de tener que ir a jugar a la altura de la capital ecuatoriana, un handicap más que notable para los equipos del llano. Y llegado el caso de que arribaran a la instancia definitiva lo peor que podría pasarles es enfrentarse a Boca. El conjunto xeneize tiene el aura mística que Liverpool, Real Madrid, Milan e Independiente portan en este tipo de copas, lo que sumado al karma de tener que ser el primer equipo ecuatoriano en lograr esta competencia puede jugar en contra del equipo blanco. Sin embargo, hay varios puntos en común que me recuerdan a la trayectoria del Zenit en la Copa UEFA que terminó conquistando: un juego fluído y atractivo, el hecho de superar con creces instancias que a priori eran desfavorables y un atrevimiento y ganas de triunfar con nobles armas, llegando como sorpresa. Tal vez la suerte les sonría como a los de Advocaat.
(Artículo originalmente publicado en Corazones Internacionales)
