Así folla (o lo intenta) un futbolista

Ser superestrella mundial no te garantiza tener amor (o sexo). Revelamos algunas historias de futbolistas y sus métodos para ligar

El sexo es innato en todos los animales sean o no racionales, y dentro de este grupo -entendemos que de los racionales- están los futbolistas y en especial los de primer nivel, que son los que aquí nos interesan. Debajo de esa fachada elitista de inaccesibilidad, muchos tienen siempre un hueco en su corazoncito que rellenar y para ello también recurren a lo mundano: discotecas, redes sociales... e incluso aviones. El equipo de FútbolPrimera.es quiere contarte testimonios anónimos de primera y segunda mano de cómo se desenvuelven los futbolistas en el amor y los preámbulos de la cama.

​Amar en tiempos de Tinder

Tinder ha cambiado notablemente la forma de ligar. El poder flirtear y tirar la caña con licencia desde el móvil y con el cierto anonimato que otorga internet es la mejor herramienta tanto para los que arrasan con todo lo que se mueve, como para los más tímidos en el cara a cara. Y ya si una aplicación te va indicando qué personas están cerca de ti, pues mejor que mejor. Lo mismo ocurre con Instagram, el Fotolog de nuestra época, todo un escaparate de personas envueltas en hashtags con ubicaciones.

De esta forma encontró un futbolista extranjero a una de nuestras confidentes anónimas. Tras un encuentro de Champions League celebrado en Madrid, recibió un mensaje privado en Instagram pidiéndole su número de teléfono para explayarse mejor por WhatsApp, y ahí trató de convencerla para que fuera a visitarla a su hotel. Todas sus ofertas y ruegos como "te pago el taxi" o "tan sólo será una hora" fueron rechazadas hasta que finalmente desistió. Las mismas tretas utilizó otro jugador que visitó la capital en un encuentro de Liga, que vio y subió la oferta a una sesión de masajes, pero con idéntico resultado. Nuestra amiga es exigente.

Pero es Tinder quien se lleva la palma. Ahí la gente sabe a lo que entra y busca, y parece que los futbolistas tienen menos tiempo que perder que nadie. Con un buen físico (generalmente) y con su caché, no necesitan mucho más para impresionar a una moza, por lo que van al grano desde el comienzo. Así nos lo cuenta otra amiga, que ya tenía sobre su mesa virtual una oferta para ir al chalet de un jugador de fútbol después de haber cruzado apenas unas líneas en el chat. Parece que lo tienen más fácil que el resto de los seres humanos hasta en ese ámbito.

Love is the air

Cuando uno sube en un avión está obligado a desconectar el móvil, lo que te deja sin el Tinder a mano. Pero eso no frena a los futbolistas. Hemos podido hablar con una azafata de una conocida aerolínea que nos ha contado cómo se las gastan los futbolistas en pleno vuelo para ligar. "Lo más normal es que fijen en la chapa donde pone tu nombre, lo memoricen y luego busquen por alguna red social para mantener el contacto. A mí me pasó con un par de jugadores equipos de Primera División", nos cuenta esta azafata que prefiere conservar el anonimato.

Pero no todos los acercamientos son tan inocentes como el que nos cuenta nuestra confidente. Otros futbolistas fueron directamente al grano. "A mí solo me ha pasado que me agreguen al Facebook, pero otra compañera se encerró en el baño con dos futbolistas de un equipo de Primera División y ya podéis imaginar lo que sucedió", revela. Al parecer, la aerolínea descubrió el comportamiento de su trabajadora y la reprendió duramente, pero mantiene su puesto de trabajo.

Asaltos callejeros

Vas por la calle y antes de cruzar escuchas cómo te llaman desde un coche que está parado en el semáforo. ¿Será un conocido? Te acercas y descubres que tú le conoces pero él a ti no: es un futbolista y bastante famoso. Eso le ocurrió a una joven madrileña en una de las calles más céntricas de la ciudad. Cuando se acercó, dos jugadores de un club de la capital le pidieron con prisa su número de teléfono antes de que el semáforo volviera a colocarse en verde. Ella accedió y a los pocos minutos recibió un mensaje para quedar esa misma semana con unas intenciones tan claras como perversas. Y es que los futbolistas no tienen tiempo que perder en este ámbito.

Los reyes de la noche

El terreno de juego es el hábitat natural de un futbolista, pero también lo son las discotecas. Como cualquier chico de su edad, a los jugadores les encanta salir de fiesta, aunque su presencia provoca revuelo desde que ponen el pie en el local. Suelen acudir a las Zonas VIP de estos locales, alejados de la multitud y se preocupan de que trabajadores de la discoteca llenen esa Zona VIP de mujeres. El encargado de controlar la Zona VIP de una conocida discoteca de Madrid nos lo explica. "Los futbolistas suelen ser muy claros. Por la mañana te llaman para avisarte de que van a venir después del partido y piden que llevemos mujeres a su reservado. A nosotros nos interesa por imagen y también por lo mucho que gastan"; nos dice entre risas.

En el otro lado de la barrera están los miembros del séquito del futbolista. Nosotros hemos conversado con uno que está acostumbrado a salir de noche con un futbolista del Real Madrid. "Es muy fácil ligar cuando sales con él. Entramos en la discoteca y apenas estamos una hora. Es el tiempo que necesita para elegir un grupo de chicas que le gustan e invitarlas a continuar la fiesta en la piscina de su casa", explica.

¿Existe el futbolista pagafantas?

​Pero ser futbolista no te asegura un pinchito. En este mundo tan salvaje hay mucha 'pelandrusca' -como diría mi madre- que sólo busca aprovecharse de las personas, y un futbolista es un caramelito para este caso. A veces no basta con estar flirteando con un jugador de fútbol por muy famoso que sea, sino que la ambición es escalar hasta lo que más se pueda, y aquí es donde se ilumina la gasolinerita del amor: el pagafantismo.

Una camiseta firmada, entradas, conocer a otros jugadores o incluso el acceso a información privilegiada puede mover las intenciones de estas pagafanteadas, y el encandilado futbolista no duda en cumplir con todas sus peticiones con la promesa en el horizonte de lograr un pinchito, el más caro de su vida a lo tonto. Si estas cosas ya ocurren en el resto de ámbitos de los seres humanos, sería de necios pensar que no ocurren dentro del fútbol. Un ejemplo serían las numerosas relaciones entre periodistas deportivos y jugadores, en unos casos -la mayoría- el roce hace el cariño, pero en otro el interés mueve montañas... y Fantas.

El recurso de las señoras de compañía

En el caso de que fallen el resto de recursos, la última opción es recurrir al 'prepago', como le sucede al resto de los mortales. No podemos garantizar que se trate de un comportamiento habitual, pero hemos conocido casos de futbolistas que citan a las señoritas de compañía en el hotel de concentración. Nos lo cuenta el encargado de la recepción de un hotel: "Vino uno de los jugadores del equipo para pedirnos si podían entrar unas amigas suyas por una puerta trasera para que no las viera el entrenador. Cuando le dije que no había problema el jugador se giró hacia sus compañeros de equipo y les dijo 'chicos, que las putas entrarán por aquí'. No me ha vuelto a pasar, pero imagino que no será el único equipo que haga eso".

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