Cuando el fútbol femenino era más seguido que el masculino
Una de las historias secretas del fútbol femenino, que a comienzos del Siglo XX tuvo más afluencia en las gradas que el de hombres
El Mundial Femenino de Canadá 2015 ya está en marcha desde hace unos días y España comenzó con un sabor agridulce: buen debut ante Brasil pero con derrota por 1-0. No son pocos los que gracias a la cobertura de los medios está descubriendo la versión femenina del deporte rey, pero hace casi un siglo los partidos de fútbol de mujeres eran igual de seguidos o más que el de hombres, algo que en la actualidad es impensable en países de gran tradición futbolística mientras que es algo normal en otros como Estados Unidos o Corea del Norte. Repasamos la historia secreta del fútbol femenino.
Para remontarnos a los orígenes de esta historia debemos fijarnos en la cuna del fútbol, Inglaterra, en concreto en el Dick Kerr's Ladies F.C., uno de los primeros equipos femeninos del mundo que fue fundado en 1917 en Preston, tomando el nombre de la fábrica de munición donde trabajaban la mayoría de las integrantes durante la Primera Guerra Mundial. Precisamente la guerra fue uno de los catalizadores del auge del deporte femenino en Gran Bretaña; con la mayoría de hombres en el frente, eran las mujeres las que se vestían de corto y se ponían a dar patadas a un balón. Otra de las peculiaridades del Dick Kerr's Ladies es que fue el primer conjunto femenino en vestir con pantalón corto -no olvidemos que estamos a comienzos del S. XX- y también uno de los pioneros en viajar al extranjero.
Poco a poco, el fútbol femenino registraba una cada vez mayor afluencia en las gradas. Las mujeres ocupaban los puestos de los hombres y el deporte nacional no iba a ser una excepción. El Día de Navidad de 1917, más de 10.000 espectadores vieron un partido entre dos clubes femeninos de Preston, y unos años después, en el Boxing Day de 1920, 53.000 almas abarrotaron el Goodison Park para presenciar el encuentro entre el Dick Kerr's Ladies y el St. Helen Ladies, con centenares de aficionados que tuvieron que quedarse fuera sin entrada. Esta cifra impresiona si la comparamos con la afluencia que ha tenido ese estadio esta temporada con el Everton: 39.000 espectadores.
Pero no todo dura eternamente. El 5 de diciembre de 1921, el fútbol femenino inglés recibió un duro golpe después de que la F.A. prohibiera a las mujeres de jugar en campos de clubes afiliados a la propia Federación. El órgano rector del fútbol inglés se escudó en que "el fútbol es bastante inadecuado para las mujeres y no debería fomentarse". No fue hasta 50 años después cuando, con La Ley de Discriminación Sexual de 1975, se hizo más fácil para las mujeres aficionadas al fútbol dedicarse al deporte rey profesionalmente.
Ahora parece que poco a poco el fútbol femenino comienza a equipararse con el masculino pese a estar todavía a años luz mediáticamente, aunque gestos como el del videojuego FIFA 16 con la inclusión de selecciones femeninas ayudará a recortar distancias en dicho ámbito. Quién sabe cuál sería el panorama actual de las mujeres en el fútbol sin esos 50 años robados en Inglaterra. Menos mal que las sociedades evolucionan y, con ellas, nuestro deporte.

