Real Madrid y otras crisis tras el Clásico

Han aparecido muchas dudas tras su planteamiento contra el Barcelona

Los métodos de Carlo Ancelotti han sido objeto de polémica durante los días posteriores al clásico del Camp Nou, revolucionarias ideas que le llevaron a apostar por Gareth Bale en punta de ataque y Sergio Ramos en el centro del campo, un experimento que el Real Madrid pagó con una dolorosa derrota ante el Barcelona.

Nadie quiere escuchar la palabra crisis en Madrid. La poca solvencia del Barça y el lavado de cara del equipo en el segundo tiempo, reconfortan en cierta medida al madridismo, aunque el verdadero bálsamo reside en la oportunidad de poder presenciar un nuevo encuentro del equipo ante un rival atractivo como el Sevilla; las urgencias del fútbol han dejado poco tiempo para diseccionar esta derrota. El Santiago Bernabeu volverá a estar expectante ante el enésimo experimento de Ancelotti, un entrenador sorprendente con el que nadie puede afirmar con rotundidad cuales son sus intenciones reales para llegar a la victoria.

Con Mourinho, los seguidores merengues podían sentirse seguros. El portugués fabricó la coraza más grande que nunca han llevado los aficionados del Real Madrid, ya que a pesar de sus inaceptables métodos de desestabilización al rival, al colectivo arbitral y sus disputas con los medios, consiguió sentirse respaldado por sus seguidores casi hasta la fatídica final de copa ante el Atlético. El equipo de Mourinho perdió todo lo que se puede perder en tres temporadas a excepción de una copa y una liga. A pesar de ello, el portugués seguía proclamando a los cuatro vientos su palmarés de títulos y la colección de Champions que atesoraba. Mientras tanto, aficionados y directivos aguardaban en la oficina y la butaca un nuevo acto de rebeldía de Mou; necesarios entendían, para disfrutar de algún destello de calidad del equipo que finalmente no llegó. Mourinho decía tener la llave del paraíso y la décima Copa de Europa.

[video:http://www.youtube.com/watch?v=LiRjNVrMFY8]

Después de cada decisión dudosa de los colegiados, allí estaba Mourinho para recordar a modo de mártir quien era el poderoso perseguido; un nuevo show que magnetizaba y sugestionaba al madridismo, y que al contrario de hacer mejores a los jugadores les convertía en peores deportistas. El espectáculo duró tres temporadas, y en ellas el Real Madrid perdió gran parte de los valores que en el pasado Santiago Bernabeu, o gente de la casa como Molowny o Del Bosque, habían instaurado en la entidad. No recoger la medalla de subcampeón tras perder la final de copa llenó la gota de la paciencia de todo un país. Mourinho se iba, pero gran parte de los aficionados blancos se quedaban sin rumbo tras perder a su guía espiritual. Con Ancelotti todo debía cambiar...principalmente la imagen y las derrotas.

Viejos errores y fichajes que no funcionan

El caso Bale está muy cerca de estallar, ya que si el galés sigue jugando lejos de su posición natural y además lo hace a un nivel similar al demostrado hasta el momento, la bomba de relojería estallará sin dejar rastro en Chamartín. Es pronto, pero el fichaje de Bale huele a error histórico; un fracaso a gran escala sería fatal para los responsables de su contratación. Para Ancelotti es el momento, ya que después de una derrota ante el Barcelona no quedan demasiadas balas en la recámara que usar. Todo puede dar un giro y cambiar, sobre todo si Barça y Atlético siguen ganando partidos y el Real Madrid no encuentra un estilo definido.

Otro equipos decidieron no llamarle crisis a una derrota así. Se fueron satisfechos del Camp Nou porque el león azulgrana no era tan fiero como lo pintaban, y si a eso unimos una polémica decisión arbitral, la derrota en el campo del Barça fue bautizada casi como anecdótica, pero las derrotas en el campo el rival nunca lo son. Y el historial de partidos está ahí para poder consultarlo tantas veces como se prefiera, dándole a aquellos encuentros el valor histórico adecuado; muchos proyectos fracasados lo hicieron tras caer en el Camp Nou.

Durante la primera temporada de José Mourinho, el Real Madrid comenzó ganando partidos, y en algún caso goleando sin compasión a sus rivales. El equipo no hacía el fútbol más espectacular de la liga, pero era una máquina de precisión en defensa y ataque. El 29 de noviembre de 2010 se pierde 5-0 en el campo del Barcelona, al mismo tiempo que los elogios a favor del portugués se evaporan por primera vez. A nivel deportivo el daño no fue inmediato, pero aquel resultado marcó la pauta de lo que pasaría meses después en la lucha de clásicos. Mourinho siempre jugó condicionado por ese partido, y salió derrotado en la gran mayoría de ellos. Al luso le escoció aquella derrota más que ninguna, porque era la prueba evidente de que su proyecto y su idea de fútbol tenía grietas; la derrota más dura de toda su carrera, reconoció él.

En 2007-08, la frase “no es posible ganar al Barcelona” condenó al alemán Bernd Schuster antes de que su equipo se enfrentara al conjunto azulgrana. En el Real Madrid pueden admitirse ciertas derrotas, resultados que no están a la altura de lo esperado, pero nunca una declaración de intenciones que reconozca la superioridad del enemigo; es el código no escrito del juego verbal entre los dos grandes del fútbol español. Su sustituto, Juande, luchó por la liga y fue respetado hasta que el Barça masacró a su equipo en el Bernabeu por 2-6. Aquella noche sonó el Dies Irae en honor a Juande Ramos.

Tiempo antes, en 1998-99, el Real Madrid defendía su título de campeón de Europa con una garantía de éxito sentado en su banquillo: Guus Hiddink. La nueva campaña no comenzó mal, incluso se volvió a Cibeles después de que el equipo conquistara en Tokio la segunda Copa Intercontinental de su historia. Con titulares de campeón del mundo en los principales rotativos españoles, el Madrid sólo necesitaba encontrar la tracción necesaria para repetir. Llegó a Barcelona a mitad de temporada sólo 3 puntos por detrás del Barça, y entonces se desencadenaron los acontecimientos que provocaron la salida del holandés.

Se disputó un Barcelona-Real Madrid extraño, como el de esta temporada. El partido iba a jugarse por la tarde (a las 17:00 horas), y con el balón en marcha los blancos no salieron de la siesta...excepto Roberto Carlos. Una entrada con mucha fuerza a Luis Figo fue sancionada con expulsión; ya teníamos lío. El Barça de Van Gaal terminó ganando 3-0 y más tarde la liga. Después de ese resultado, Hiddink sólo duró una semana más.

[video:http://www.youtube.com/watch?v=0df5jdFagJg]

Perder el clásico puede marcar la trayectoria de los dos grandes, y la historia está llena de casos que deberían preocupar a Carlo Ancelotti en este momento. Perder, y sobre todo reconocer ante el rival que tus carencias son superiores a las armas que utilizarás para hacerle daño, son demasiados componentes que pueden provocar la inestabilidad de un puesto. El madridismo desconfía de Ancelotti y suspira porque el equipo se parezca más al de la segunda parte en el Camp Nou que al temeroso conjunto que salió de inicio en el clásico.

EL DEBATE: ¿EL REAL MADRID SE ENCUENTRA EN LA ANTESALA DE UNA CRISIS?

Artículos destacados

Comentarios recientes