Los máximos goleadores históricos de las eliminatorias sudamericanas

Crespo continúa siendo el líder

No es la primera ni, desde luego, va a ser la última vez que valore en su justísima medida los diferentes caminos para llegar a un Mundial. El fútbol tiene las mismas reglas, los mismos protagonistas, las mismas condiciones e incontables seguidores que dan color en cada epicentro planetario. En todos los estadios hay un verde, hay unas gradas y hay 22 jugadores dirigidos por dos entrenadores que se ven atrincherados en las decisiones de un único líder vestido de negro. Pero lejos de ejercer el mismo poder y la misma presión, lejos de interpretar los mismos valores o las mismas necesidades y, desde luego, lejos de representar una misma pelota en busca de la red, cada Confederación tiene sus contrastes. Y en ellos, sin ninguna duda, la vía más complicada y dificultosa para acceder a una fase final mundialista, está en Sudamérica.

No existen selecciones claramente terciarias sobre las que imponerse con la camiseta es un entrenamiento matutino vestido de gala por la televisión (no hay huecos para San Marino, Islas Feroe o Andorra, por ejemplo). Las selecciones más débiles históricamente, han tenido a lo largo de su caminar, algún momento de apogeo hasta el punto de golear a las grandes favoritas (Bolivia no hace mucho le endosó un 6-1 a Argentina) o impulsar proyectos ambiciosos que le pueden competir a cualquiera (Venezuela pasó de cenicienta a candidata real). Y sobre todo, más allá de enormes factores político-sociales que dan un enfoque único a cada cita sudamericana con el honor patriota en juego, también se visten de corto factores naturales. Una altitud traumática, una lluvia imparable, un césped minuciosamente manipulado y la larga lista de sutilezas propias de un fútbol absolutamente exclusivo. Por ello, allí el gol es más caro, es determinante y necesita ser rentabilizado como en ningún otro sueño mundialista. Este es el Top 5 de aquellos killers que impulsaron con sus remates los sueños de millones de pasiones sudamericanas.

Hernán Crespo (Argentina) - Número 1 con 19 goles

[video:http://www.youtube.com/watch?v=QuC6wLPih9E]

En mis primeros años de infancia, reconozco que quedé atrapado por Batistuta y su metralleta goleadora. Pero ya atraído por lo albiceleste, apareció ‘Valdanito’ Crespo para re-engancharme hasta nuestros días. Comparado con Valdano por su altura, figura, estilo y hasta capacidad de movilidad, hace poco el ex madridista dijo que ya se había cansado de tantas comparaciones y que la realidad era que “Deberían llamarme a mí el Crespito Valdano”... Toda una carrera de goles en cualquier parte del mundo que terminó hace pocas fechas pero que dejó un semillero enorme de momentos para rescatarlo de la hemeroteca cuando apetezca recordar a un killer inigualable en estadísticas dentro del continente.

Marcelo Salas (Chile) - Número 2 con 18 goles

[video:http://www.youtube.com/watch?v=IVHeNCXW5ig]

Fue ídolo en Universidad de Chile, fue ídolo en River Plate y fue ídolo en Lazio (solo le faltó algo de suerte en la Juventus). Una carrera plagada de goles, de sensaciones en celebraciones míticas y de coraje, todo el que ponía siempre que la pelota llegaba al área con opciones de rematar. Ganó títulos en cada etapa y camiseta (es el chileno que más copas levantó), y aunque no pudo refrendar esa sensación con Chile, sí fue capaz de impulsarle a un épico Mundial 1998 donde marcó a Italia y colocó su nombre entre los ‘elegidos’ para la eternidad. Goleador histórico de la selección, máximo anotador en Mundiales y el más joven en llevar la cinta de capitán de su país. Goles en cuatro eliminatorias que le hacen ser el único en conseguirlo durante toda la historia.

Iván Zamorano (Chile) – Número 3 con 17 goles

[video:http://www.youtube.com/watch?v=dJknPduLQJw]

Solo un gol menos para el segundo integrante de esa dupla ‘Sa-za’ que llevó a Chile a los mejores registros de su historia en Mundiales y a ser la abanderada del gol en el continente. Ambos tenían muchas similitudes pero Zamorano era ‘Bam Bam’ y, sobre todo, cabeceador. Disfruto solo recordando su capacidad de salto, sus centímetros sobre rivales mucho más altos y sus movimientos en ese arte del testarazo como base de sus altas estadísticas goleadoras. Segundo máximo realizador de su país en toda su carrera con 348 (por encima de Salas, con 249) y nada menos que campeón de Liga con el Real Madrid de 1995, justo cuando firmó su gran temporada como ‘pichichi’. Para mí, el mejor rematador de cabeza que jamás haya visto en directo y que hizo levantar del sofá a mi familia madridista en más de una ocasión. Era ‘Iván el terrible’.

Joaquín Botero (Bolivia) – Número 4 con 16 goles

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Tengo que reconocerlo. Cuando el delantero boliviano llegó a mí, se introdujo en mis conocimientos, ya era tarde. Tanto, que se había convertido en la pesadilla de Maradona y de la selección argentina en aquél mítico hat-trick en La Paz. Indagué en su historia porque me parecía increíble que un delantero semi-desconocido, hubiera descosido así a la albiceleste. Y sí, Botero tenía algo especial. Más allá de jugar por entonces en la segunda división mexicana con el singular Correcaminos, era un luchador nato del área. Peleón, aguerrido, bregador de cada metro, pero con una inteligencia adelantada para poder rematar. Eso le supuso colocarse entre los ‘elegidos’ del fútbol sudamericano, pues fue máximo goleador del mundo en 2002 (49 tantos) e incluso aún juega, con 35 años, en el Sport Boys. ¡Imperdible personaje¡

Agustín Delgado (Ecuador) – Número 5 con 16 goles

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Siendo un niño, anduvo muchísimos kilómetros desde su ciudad en busca de oportunidades futbolísticas en Quito. No lo tuvo fácil pues además de empezar en clubes menores, jamás lo colocaban como punta de lanza. Un día, su entrenador observó que su físico, malinterpretado para ser un defensor corpulento de intimidación, podía ser utilizado como perfecto hombre de área. Desde entonces, su leyenda no paró de crecer. ‘Tin’ Delgado era tenaz, potente y perspicaz, pero sobre todo, singular en sus remates a puerta. Pasó por infinidad de clubes ecuatorianos, mexicanos y hasta una experiencia en Southampton, pero acabó en su Valle de Chota natal. Máximo goleador de la Tri (31 tantos, 3 de ellos en Mundiales).

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