Greuther Furth: El peor de los mejores

Ha protagonizado una temporada lamentable

El Greuther Furth ha consumado su descenso después de apenas una temporada en la Bundesliga y lo hace con unas estadísticas paupérrimas. Analizamos la mala imagen que ha dejado el peor equipo de los mejores.

"Prefiero ser el peor de los mejores, que el mejor de los peores". Palabras de un mito musical que tuvo que quitarse la vida para que muchos entendieran que su rol en el mundo era perpetuarse entre los ‘elegidos’ para la eternidad. Kurt Cobain nunca frenó sus impresiones, enloquecía cuando se sentía como una marioneta dominada por directrices ajenas e imploraba al cielo para evitar que alguien cortara sus alas libre-pensadoras. Su música liberaba tensiones, cautivaba desde lo oculto, enamoraba por la improvisación de quien a los 14 años conoció la guitarra cuando su tío quería regalarle una bicicleta. Se enfrentaba a problemas con la visión de alguien superado por su hiperactividad, la que lo impulsó al vacío de las drogas y la que lo inundó en sangre cuando una mañana se boló la tapa de los sesos (que diría Samuel L.Jackson en cualquier film de Tarantino). Pero décadas más tarde, sigue siendo uno de los mejores....

El fútbol también provoca hipertensión y lágrimas, pero sobre todo pasiones, encendidas cuando tocan el punto más alto de una línea pese a todo interminable. En algún punto de la misma, el pequeño se convierte en grande. El humilde conecta con los gigantes. El vasallo se rebela ante el poderío de dictadores a los que nunca soñó siquiera toser. Por ello, la temporada del diminuto Greuther Furth en la élite de la Bundesliga, jamás tuvo mayores retos que probar, disfrutar, experimentar y aprovechar al máximo cada fiesta dominical en el sur de Baviera. Allí, conscientes de sus limitaciones, las del club con menos presupuesto, con el estadio más pequeño y con la historia menos escrita que la primera hora de cualquier libro, decidieron sacarse sus lamentos. Están descendidos de regreso a la Bundesliga 2 pero, aunque solo haya sido un año y ni siquiera tengan claro que volverán, ellos también han ocupado “el peor hueco entre los mejores”.

[video:https://www.youtube.com/watch?v=7VS2K0Fb3c4]

La realidad se rige en estadísticas y éstas, debilitarían cualquier intento de positivismo externo a la verdad. Solo dos victorias en toda la campaña tras veintiocho semanas de competición en Bundesliga (curiosamente ambas a domicilio y ambas ante clubes que luchan por Europa como Schalke y Mainz), y nueve empates, destruyen cualquier ánimo. Son muestras firmes, rectas, implacables ante la evidencia de una plantilla limitadísima que solo ha logrado marcar 18 goles en lo que va de curso y que no ha brindado una sola victoria a su fiel afición. Ellos, se encargaron de empujar incansablemente en las tardes de lluvia o nieve, de insuflar aire cuando las goleadas seguían llegando y de manifestarse indiscutibles ante cualquier ‘chispazo’ que les alejara de un abismo cada vez más cercano para el Trolli Arena (de apenas 18.000 espectadores).

El reto ahora es con la historia. A nivel europeo, actualmente no existe un colista de grandes ligas que posea una marca menor de puntos en su haber, pero la campaña puede ser aún peor. Y es que el modesto club sureño lucha contra los números que podrían enterrarle como el peor colista del nuevo siglo en el fútbol alemán. Sus pobres 15 puntos, tienen seis jornadas para paliar tan desagradable recuerdo de su debut en el primer nivel germano. Hasta hoy, ese registro lo mantiene el Friburgo en el año 2008, quedándose con una marca de 18 puntos que todos los clubes han superado curso tras curso. En los años 60, el singular y curioso Tasmania de Berlín, sumó solamente 8 puntos y, desde entonces, se ha mantenido en la cima de los peores (su paso fue obligado tras el descenso administrativo del Hertha y la petición nacional de que un club de la capital tuviera su cupo en el primer nivel, así que dos semanas antes del inicio del curso, disfrutó su impensable y heroico aterrizaje entre los gigantes).

Tanto allí, rodeado de superiores, como ahora en Furth y mañana en cualquier otra esquina del planeta fútbol, la lectura adecuada siempre adivina una moraleja de reflexión. Un valor añadido, una sapiencia ‘extra’ que Kurt Cobain entendió muy pronto a base de depresiones y excesos. A él le costó la vida y a otros ‘solo’ un descenso temporal a las catacumbas del fútbol, pero ya dejaron su huella imborrable, la que denota para siempre que un día fueron “el peor de los mejores”.

[video:https://www.youtube.com/watch?v=qbTJj3TRziw]

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