El balón desinflado de Mesut Özil

Alemania volvió a caer ante las expectativas.

Mesut Özil durante un encuentro con Alemania/ Lainformacion.com Mesut Özil durante un encuentro con Alemania/ Lainformacion.com

La felicidad de un niño no se mide en el materialismo, no se mide en los deseos y pretensiones de cualquier adulto. Por ello, millones de niños y niñas de todo el Mundo son las personas más felices del Mundo con un simple balón, y en ocasiones con algo que emule su comportamiento.

 

En ocasiones, se pinchan, se rompen, y el rostro de estos pequeños cambia, pierden algo de esa felicidad basada en la inocencia. Un simple parche o compra de otro vuelve a convertirles en esos seres tan alegres, tan llenos de vida.

 

La inocencia va desapareciendo con el paso de los años. Las obligaciones, madurez y demás factores hacen que las personas vayan cambiando su estilo de vida, sus formas de pensar y van formándose como el adulto que el día de mañana serán.

 

Mesut Özil es adulto, se dedica al mundo del fútbol, pero sin embargo en la EURO 2012 que todavía está en juego ha visto como, una vez más, como su balón perdía aire, se pinchaba y, pese a que estéticamente no se haya producido, en su interior había un niño que lloraba porque su balón se había pinchado.

 

 

El nivel del centrocampista alemán del Real Madrid ha visto como cambiaba en apenas tres años. El Mundial 2010 en Sudáfrica le daba a conocer a nivel mediático tras un gran campeonato con Alemania. Los parabólicos ya tenían su nombre apuntado, sin embargo, su poder de atención creció como la espuma cuando representó al combinado alemán en aquel Mundial recordado por todos como el que encumbró a España como la mejor del Mundo.

 

La Eurocopa de Polonia y Ucrania llegaba con claras aspirantes al título, entre ellas Alemania, con jugadores de primer nivel que, además, ofrecían un gran resultado a nivel colectivo. Uno de sus mejores jugadores, sin duda, Özil, que llegaba ya consagrado como uno de los jugadores que mejor nivel ha mostrado en el Real Madrid de Jose Mourinho.

 

Sin embargo, la pelota reluciente que tenía Özil, sus aspiraciones de lograr algo con su país, de poder aspirar al Balón de Oro, veía como perdía la presión, perdía el aire, y acababa siendo una pelota de buena calidad, de buen material, pero con una válvula interior que había perdido cualquier partícula de aire, había perdido cualquier opción al título, puesto que Italia lograba vencer en las Semifinales a Alemania por 1-2 y mandaba a los de Joaquim Löw de vuelta a casa.

 

 

Sus funciones pasan principalmente por explotar la magia que guardan sus botas, especialmente la zurda, con la que se ha convertido en una referencia a nivel mundial. Un jugador diferente, especial, puesto que tanto rivales, compañeros como aficionados saben que cuando coge el balón algo va a ocurrir, algo diferente va a pasar.

 

Alemania ha fracasado, o al menos no ha cumplido con las expectativas, y en los cuatro últimos años, pese a llegar a eliminatorias importantes tanto a nivel europeo como mundial, no han conseguido coronarse campeones en ningún campeonato. En 2008 caerían ante España en la Final de la Eurocopa, en el pasado Mundial 2010 caían también ante España, esta vez en Semifinales, y en esta ocasión, contratodo pronóstico, ha sido Italia su verdugo, quienes les ha privado una vez más en los últimos tiempos de aspirar a un título del que no hace más de un mes eran claros favoritos, y sus resultados hasta el encuentro frente al combinado azzurro llamaban al éxito.

 

Mesut Özil tan solo ha logrado meter un gol. Pese a que no es su principal función quizás no haya estado a la altura que se le necesitaba. Quizás haya llegado algo mermado. Durante la campaña regular ha sido imagen común que el mediapunta alemán fuera uno de los cambios de Jose Mourinho, lo que dejaba entrever que sus facultades las exprime al máximo, lo que le privan de acabar todos los encuentros al mejor nivel. En sus cinco encuentro ha sido sustituído en dos partidos, dejando claro que su físico no le permite, pese estar en su mejor nivel, aguantar los noventa minutos de un encuentro.

 

El formar parte de un equipo tan competitivo, tan prestado a la presión, como el Real Madrid ha hecho que en la Eurocopa 2012, en el tramo final de la campaña, haya llegado por debajo del límite, y su mejor versión ha aportado pequeños detalles, lejos de su gran desequilibrio.

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