Miljan Miljanic, fútbol era fútbol

El serbio ha fallecido a los 81 años de edad

"Fútbol es fútbol", famosa frase patentada de Boskov y que fue llevada a su máxima expresión por Miljan Miljanic, el ex-entrenador serbio que nos ha dejado hoy a los 81 años de edad. Miljanic era un preparador balcánico en esencia. Trabajador de la táctica y defensor de la construcción de equipos desde la cantera. Se dio a conocer en el Estrella Roja de Belgrado, antes de dirigir a la selección yugoslava en la Copa del mundo de 1974.

Con un grupo de futbolistas compuesto en su mayoría por jugadores que militaban en el fútbol yugoslavo (el Estrella Roja contaba con 8 integrantes de su equipo en aquella selección), cuajaron una magnífica impresión en la primera fase, donde derrotaron a Zaire por nueve goles a cero y consiguieron clasificarse como primeros de grupo por delante de la selección brasileña.

Fueron eliminados en la segunda liguilla, pero fue una gran despedida para el entrenador balcánico, que ya se había comprometido con el Real Madrid antes de entrenar a su país en el campeonato del mundo.

Miljanic era un trabajador incansable. Un innovador de su tiempo que impuso nuevos métodos en el equipo. Su llegada coincidió con la de Paul Breitner, que junto a los Vicente Del Bosque, Netzer o Benito, formaron un equipo que en su primera temporada alcanzó el doblete, ganando la liga con doce puntos de ventaja y venciendo en la final de la copa del rey al Atlético de Madrid. En su segundo año en el equipo de la capital de España, revalida el título de liga pero no consigue pasar de las semifinales en la Copa de Europa. En su último año al frente del club blanco, los rumores de dimisión son constantes, el equipo se resiente y finaliza en una discretísima novena posición.

Miljanic volvería a dirigir a la selección yugoslava en la Copa del mundo de 1982. En esta ocasión no pudo superar el primer grupo como ocho años antes, Yugoslavia fue el único rival al que pudo derrotar España en ese mundial. Curiosamente, el partido se disputó en el estadio de Mestalla, que sería en la temporada siguiente su destino como entrenador.

El técnico serbio llegó al Valencia como apaga fuegos de una situación que se antojaba dramática. Con el equipo muy cerca del descenso, quiso imponer sus fuertes convicciones y no supo amoldarse a las especiales circunstancias del equipo. Subió a ocho jugadores del filial con el objetivo de formar un bloque basado en los futbolistas de casa, como ya había hecho en el Estrella Roja de Belgrado, pero la trayectoria se tornó en desastre muy pronto. Entrenó al Valencia en 17 encuentros; ganó 4, empató 3 y perdió 10. El equipo levantino terminó salvándose del descenso aquel año en la última jornada.

Miljanic fue presidente de la asociación de fútbol yugoslava desde 1992 a 2001. Bajo su mandato, la selección volvió a jugar fases finales de la Copa del mundo y de la Eurocopa después de la guerra de los Balcanes. Fue maestro y mentor de técnicos como Blazevic o Ivica Osim. Sus métodos siempre generaron debate en el fútbol yugoslavo, ya que fue acusado de practicar un juego muy poco vistoso y demasiado entregado a la disciplina y la táctica.

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