Egipto-Brasil, los campeones del mundo les visitaron en 1960

Se volverán a enfrentar en un amistoso

Brasil y Egipto se enfrentarán hoy en Doha en el segundo compromiso de la minigira del equipo entrenado por Mano Menezes.

Será el quinto partido de la historia entre las dos selecciones. Hasta el momento, la "canarinha" ganó todos los enfrentamientos entre los dos equipos; el último de ellos tuvo lugar en la Copa Confederaciones de 2009 con victoria de los sudamericanos por cuatro goles a tres.

El historial de encuentros entre Brasil y Egipto se inicia en el año 1960. La selección campeona del mundo en 1958 visitará el país de las pirámides por primera vez al inicio de una maratoniana gira que le llevará a presentarse en destinos tan dispares como Suecia, Dinamarca, Italia, Portugal y el propio estado egipcio.

Brasil llega como campeón del mundo y con la agenda de su visita muy completa. Disputarán tres partidos en una semana frente a la selección que había ganado las dos copas de África que se habían disputado hasta 1960. Para la prensa local, jugar frente a los ganadores de la Copa del mundo de 1958 constituía una excelente oportunidad para su país. El talento de la selección brasileña debería ser una excelente fuente pedagógica para los inexpertos futbolistas de Egipto.

Pele y Garrincha

La crítica periodística de Brasil no opinaba lo mismo sobre la excursión del equipo, "poco que ganar y mucho que perder, a no ser que se hable de dólares. La selección se juega su prestigio frente a un equipo de tercera o cuarta categoría", fueron alguna de las frases que tuvieron que leer los indignados dirigentes que habían preparado con esmero la gira de siete partidos por tierras africanas y europeas.

La "canarinha" llegó con todo su arsenal de estrellas. Pelé, Quarentinha o Djalma Santos levantaron la fiebre en El Cairo, pero un hombre se llevó casi todos los elogios de la acogedora afición local; la magia de Garrincha era ya universal y en Egipto la pasión por su fútbol desbordaba estadios y ciudades.

El 29 de Abril de 1960 los hombres entrenados por Vicente Feola se presentan en el Nasser Stadium de El Cairo. Ver en acción a las estrellas brasileñas supone todo un acontecimiento para la afición local. Sobre el terreno de juego la diferencia no fue tan abrumadora como pudo apreciarse en el marcador. Los futbolistas de Egipto hacen esforzarse a los campeones del mundo, entre los que destaca su portero, el jugador del Corinthians Gilmar. Sus intervenciones evitan que la selección egipcia goce de mejor suerte en el enfrentamiento. El 0-5 final, con goles de Quarentinha y Pepe por partida doble y del idolatrado Garrincha, suponen una lección futbolística de los campeones. A pesar de no practicar su mejor fútbol consiguen golear fácilmente.

Brasil viaja a Alejandría dos días más tarde. La repetición del partido espera a los campeones del mundo. En aquel choque, los cariocas salen de inicio con Gilmar, Djlama Santos, Bellini,Vitor, Nilton Santos, Zito, Chienesinho, Garrincha, Quarentinha, Pepe y Pelé.

Un primer tiempo descomunal de un joven de 19 años llamado Edson Arantes do Nascimento (Pelé) establecerá la diferencia entre los dos conjuntos. Los tres goles del incipiente astro en la primera parte permiten a Brasil relajarse en el tiempo restante, el resultado final fue de 1-3.

Pele y Garrincha

La selección tuvo tiempo también de establecer relaciones diplomáticas. El talento del mejor equipo del mundo fue reconocido por el presidente de Egipto, Gamal Abder Nasser. Les recibió en la sede del gobierno antes de jugar el tercero de sus partidos.

Nuevamente en El Cairo, se volvieron a terminar los billetes para asistir a la última presencia del mágico equipo brasileño. Los egipcios contaban con un entrenador húngaro que conocía ya a la perfección a los campeones del mundo. La táctica local era clara; había que frenar la posesión brasileña a base de faltas. En el segundo partido la dureza de Egipto ya fue evidente. Los hombres de Feola lo conocían y eran conscientes de que un tropiezo, por pequeño que fuera sería muy negativo para su reputación. Ganaron por cero goles a tres, con dos goles de Quarentinha (gran triunfador de la gira) nuevamente y otro de Garrincha.

Los sudamericanos abandonaron un país al que volverían tres años más tarde. Su objetivo a partir de ese momento estaba claro, impregnar de talento carioca el viejo continente europeo. Tras vencer por 1-7 al equipo del Malmoe en un amistoso en el que volvieron al país que les vio proclamarse campeones del mundo, vencieron a Dinamarca por 3-4. Quarentinha seguía haciendo de las suyas y estableció el terror entre las defensas rivales.

En el penúltimo encuentro de la gira Brasil estuvo a punto de perder. Fue en el estadio italiano de San Siro, con el Inter de Milán como poderoso contrincante. A falta de cinco minutos la "canarinha" perdía por dos goles a cero, pero la figura eterna de Pelé resurgió para guiar a Brasil hasta el empate. Dos pinceladas de talento que evitaron lo que entonces era una tragedia para aquella selección, la derrota.

Un último triunfo por 0-4 en Lisboa frente al club local del Sporting cerró una agotadora gira en la que disputaron siete partidos en diecisiete días.

[video:http://www.youtube.com/watch?v=XxyCFKqgCLc]

Artículos destacados

Comentarios recientes