El dolor de perder un derbi

luisfabiano.jpgOtra vez más le tocó al Sánchez Pizjuan vestirse de gloria en el que probablemente sea uno de los derbis más apasionantes que existan en el fútbol no sólo español, sino europeo. Donde la locura desenfrenada por los propios colores hace que ambas aficiones sientan ese cotejo casi como una final de Champions y el verde césped en un campo de batalla en el cual hay que ganar a como de lugar. Betis y Sevilla, Sevilla y Betis. Las dos caras de una ciudad dividida por el fútbol, aunque sea por unas pocas horas. Estaba claro de entrada que el favorito indiscutido para este clásico era el Sevilla. El equipo de Manolo Jiménez no es tan brillante como aquel de Juande (de hecho sus números lo indican) pero es indiscutidamente un equipazo en cuanto a nombres y calidad en la plantilla. No puede decirse lo mismo del Betis de Chaparro, que a pesar de su arriesgada apuesta de jugar con tres de punta, no logró siquiera inmutar a ese Sevilla que hizo muy bien en aguantar a Luis Fabiano. Si la temporada pasada fue Kanouté la revelación, este año es el ex jugador del Sao Paulo quien se está empachando de hacer goles. El artillero Pavone ni siquiera llegó a pisar con sus zapatos el césped. Es que para el minuto 63 la historia ya estaba sentenciada. Y por supuesto, como en todo clásico vibrante, se han presentado las polémicas arbitrales, moneda corriente en el fútbol nuestro de cada día. Pero, todos modos, el 3 a 0 era lapidario y  hablaba a las claras de lo que había sucedido de uno y otro lado. Las caras largas se veían del lado verdiblanco. No es para menos. Perder un derbi –y de esa manera- es una de las cosas más desagradables y anímicamente desestabilizadoras que le pueden pasar a un equipo. Y no vengan con que hay cosas peores en la vida, porque eso ya lo sabemos. Pero todo aquel que guarda en lo más profundo de su corazón ese amor incondicional por los colores de un equipo sabe lo que se siente que el rival de toda la vida te ponga contra las cuerdas.

Artículos destacados

Comentarios recientes