Messi: la genialidad no se eterniza

El Liverpool le dio vuelta el resultado de ida al Barcelona al ganarle 4 a 0. Un resultado que dejo escaramuzas, donde Messi está inmerso. 

Basta con tener dos dedos de frente para visualizar que los portales periodísticos se han situado como tribunales morales de la nación. Son soberanos, pero nunca nos han representado como tal. Lo manifiesto y lo latente se dimensiona en el conflicto. Son una nueva forma de entretenimiento, donde se valen de la polémica, el grito, la sobreactuación y las posiciones in extremis. No hay un hecho académico previo antes del decir. Se narra, con una prosa que deja interrogantes, sin dejar pasar una. No importa la conformación de un nuevo lenguaje. Se musicaliza la vulgaridad del que no sabe nada.

Así llegamos, a que la derrota y la victoria en el fútbol, para estos paladines mediáticos, es personalizada, obviando cualquier matiz que tiene un deporte como este. Y la personalización, se potencia aún más, cuando están involucradas las grandes figuras del deporte. Recuerdo que Menotti, en su momento, resaltó que sonaba lógico que las exigencias se dirijan hacia el mejor. Se le va a exigir a él, no al numero tres del equipo. Si cumple con las expectativas, será fetiche. Si no, será el chivo expiatorio. Eso sí, hay un modo operandum: el cliente siempre tiene la razón. Y dependiendo el hecho, moldeara su propio preconcepto y se pasara de vereda según su conveniencia e interés.

Como le decimos al que persigue las obsesiones, de que Messi hizo una Champions League para subrayar, sin que importe el fin del capítulo. El obsesivo se empapa del final del capítulo y no de la trayectoria. Mientras pasa esto, tilda de fracasado, “pecho frio”, evasor de instancias difíciles al jugador como si fuera un producto del día.

Luego de la gesta del Liverpool, la influencia planetaria y mundial que proporciona Messi, impone la polarización y la atomización de la opinión pública: lo bueno o lo malo. El sectarismo funciona como estallido de las obsesiones. Y Messi debe responder ante eso. Ayer, era un momento, para poner acento en un rival como el Liverpool, que desplego un juego lleno de componentes tacticos, fisicos, mentales y tecnicos. Era la oportunidad, de recalcar las tensiones que vive un jugador dentro de la cancha y que eso repercute en la toma de decisiones y en las ejecuciones. Era la chance de entender que el Barcelona ha perdido originalidad, riqueza y variantes de juego. Había que aprovechar y comprender dónde y cómo recibio Messi en el segundo tiempo y con qué frecuencia. Pero no, el argentino debe responder también ante eso.

Hay que esperar poco de cierto periodismo, porque ahí rigen reglas donde los excesos llevan a levantar al protagonista cuando se está levantando y bajarlo cuando está bajando. Messi, entre el partido de ida y el de vuelta frente al Liverpool, paso de un extremo al otro, sin escalas. No hay un punto neutro. Hay que tomar partido todo el tiempo. Tal vez, hay que desconfiar más de nosotros mismos, preguntarnos por qué y para que surgen ciertas situaciones de juego, ampliar nuestros horizontes, desligarnos de ciertos marcos conceptuales construidos.

Colocar a los más grandes jugadores como si estuvieran en una revista comic, donde en cada pagina hay un poder, es una idealización que debe cargar el jugador mágico. Messi, ¿es capaz de hacer genialidades? Si. Pero debemos saber que el ser humano está regido por intervalos, que nacen porque hay un contrario, hay un contexto, hay déficits colectivos propios, hay emociones que repercuten en el sentir, pensar y ejecutar de un equipo, hay una lucidez personal que no se eterniza, etc.

Es por esto, que dividir al protagonista entre ganador y perdedor es por lo menos canalla. En esa canallez, el lenguaje está invadido por la hipocresía, donde no hay una lectura y una relectura y se divide todo en dos términos. Es acá donde debemos tener en cuenta lo siguiente: el ser humano, el fútbol es más complejo de lo que pretendemos y los términos son diversos.

LA APUESTA del día

Albacete y Granada cerrarán la jornada 39 de la Liga 1|2|3. El duelo se celebrará a partir de las 21:00 horas en el Carlos Belmonte.

Artículos destacados

Comentarios recientes

¡No te pierdas ni una publicacion! X

Dale a "me gusta" en Facebook
Siguenos en Twitter