La mujer en el deporte: la deconstrucción del Coliseo

Hoy se cumple un día histórico en la Argentina, donde el club San Lorenzo de Almagro, profesionaliza a las primeras jugadoras de fútbol.

El derecho al ocio es un derecho por el cual debemos luchar y por el cual uno debe ir en busca de la reivindicación. Mucho más en un marco coyuntural de productivismo, que tan buena fama tiene en ciertos arcos dominantes a través del discurso tirano del esfuerzo, que busca que los pueblos se constituyan alrededor del trabajo y de la meritocracia, donde el pensamiento que rige es: “si lo tenes es porque lo mereces”. A partir de este encono, el individuo social que capta esta idea hegemónica, rápidamente lo construye como un sistema de satisfacción, que tiene una característica: nadie puede usufructuar ese orden. Aquel que lo hace, está buscando el goce a partir de la vagancia, el ventajismo, la indolencia, lo insano, etc.

Hay que subrayar que el deporte es un bien social. Un bien que con la historicidad de los eventos ha ido representando distintos momentos de escasez de ocio. Es así, que, en épocas del imperio romano, el Coliseo era un escenario donde las bestias se comían a los gladiadores, y donde miles y miles de personas se representaban en situación de espectadores. También lo fue, en tiempos de contiendas de guerra, donde se marcó la pauta de que el deporte era una herramienta de dispersión y distracción para la concentración que debía regir en el guerrero que se inmiscuía en una batalla. Como vemos la ruptura del goce tiene un denominador común: hay cada vez más espectadores que accionistas del deporte. Las mujeres en el fútbol corresponden a este patrón.

El goce evolucionó en el tiempo y desembocó, como cuello de botella, en la era de la división internacional del trabajo o división industrial. Este apartado explica a la figura de la mujer dentro de la coyuntura que denota al deporte dentro del mercado. Mercado que solo alcanza a aquellos deportes que generan una retroalimentación de plusvalía y mercancía cuando producen o generan alto rendimiento. De esta manera, todos los deportes que no edifican plusmarcas, reconocimiento, estado de trascendencia no son abarcados por el paragua del mercado. Es por esta razón, que esa dejadez mercantil debe ser acobijado por políticas retributivas.

Cuando uno habla de políticas retributivas, habla de una identidad entre deporte-política que genere un proceso de superficie y base que dote a aquellos deportes- a los que no llega el mercado- de visibilidad, repartición de bienes, infraestructura, continuidad pedagogica y formativa, modelos deportivos de perfeccionamiento.

Acá entra en acción el fútbol femenino- que hoy irrumpe con un hecho histórico en la Argentina- donde el club San Lorenzo de Almagro, será la primera institución en firmar los primeros contratos profesionalizantes para jugadoras de fútbol. Un hecho que marca no solo un hecho per se, sino que rompe con ciertas universalidades y fijaciones que instauran los estamentos de poder, donde el proceso de satisfacción y hedonismo, solo es para aquellos que forman parte del consumo. De esta forma, aquellos que invaden ese orden social, son sospechados y no se tarda en hacer una retórica del sadismo, la malevolencia, la ira y el odio hacia el "otro" que debe ser olvidado, relegado, no dotado de segundas chances.

El derecho al ocio es un proceso que debe llevarse a cabo para recuperarlo ante un sistema de productividad, donde el tener va primero que el ser. Y en un sistema rígido cimentado para y por el hombre, la mujer tiene que ser, para gozar y no expandir generaciones en el tiempo a través del sufrimiento y la austeridad.

LA APUESTA del día

Suecia y España se medirán en la octava jornada de la fase de clasificación. El duelo se jugará a las 20:45 horas en el Friends Arena.

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