Gerard Pique: cuando la "imagen lo es todo"

Luego de los partidos del catalan frente al Real Madrid, vale recordar que estamos en presencia de un defensor infravalorado.

El fútbol es un ámbito donde reina el “macho”. Pero guarda, con esto no quiero decir con que la mujer no deba tener en el futbol un espacio social y cultural para transformarse ciudadanamente. Pero la connotación que se visualiza en este deporte esta regido por el cuerpo y su construcción identitaria donde el físico tiene que estar emparentado con el roce, con el grosor corporal, con la prominencia física. Es así, que como hay delanteros que son goleadores antes de que lleguen al gol en el imaginario social, hay defensores que defienden mejor antes de bloquear una intención del rival o cortar una pelota. Imaginario social, donde el goleador o el defensor aumentan su valorización proporcionalmente a su “actitud” o “intensidad”.

Sin embargo, el jugador del que hablaremos en este artículo, es contracultural a estos canones establecidos. Gerard Pique es el hombre en cuestión. Defensor infravalorado si los hay. Ya sea por las normas que establecí en el párrafo anterior o porque dialécticamente genera confrontación con el público, donde se olvida de lo sustancial de su juego, o porque la televisión, desde su leitmotiv “la imagen lo es todo”, muestra la superficie, lo tangible del español y no delimita lo que dota a su equipo desde lo técnico-táctico, desde lo intangible.

Para analizar a Pique, no podemos partir desde el parafraseo “la imagen lo es todo”. Porque el catalán es mas que un recipiente. Dentro de la fachada, hay contenido. Un contenido que acarrea conceptos, fundamentos, ductilidad. No solo con pelota sino también sin ella. No solo fuera del área, sino dentro de ella. Hasta me animaría a decir, que su versatilidad, le permite amoldarse a cualquier ecosistema. ¿Queres jugar a 40 metros del arco? Pique tiene los registros necesarios. ¿Queres marcar tu propia área, encasillándote y replegándote? Pique también tiene disciplina y no se desnaturaliza.

Hay que visualizar sus recursos y conceptos. Afuera del área, tiene los registros del juego con y sin pelota. Sin ella, juega adelantado, anticipa al rival, va hacia adelante con agresividad, determinación, interpretación, valentía y sin temerosidad de dejar vacíos atrás de sus espaldas, realiza movimientos de vigilancia y de cobertura. Cuando le superan alturas, tiene la cualidad de organizarse, de pasar bien la línea imaginaria de la pelota, de reposicionarse, de temporizar, de saber hasta cuando retroceder, mantenerse o detectar que tiene que ir hacia adelante sin caer en el exceso, de orientar al rival hacia lugares menos dañinos, de perfilarse para leer intenciones del rival, de mirar la pelota hasta el final, sin vencerse, para reducirle el margen de acción a su marca. Y todo esto, siendo un jugador lento, pero con la capacidad de supervivencia que le da el reconocimiento de dos binomios importantes: espacio-tiempo para adelantarse a la jugada.

Dentro del área, interpreta la defensa con marca y sin marca. La defensa con marca corresponde a las siguientes acciones: leer recorridos de la pelota y perfilarse bien, no magnetizarse sobre el balon y olvidarse del contexto que le rodea, estorbar, tomar marcas. Por otro lado, la defensa sin marca, tiene que ver con una marca zonal, donde el defensor se debe escalonar bien, captar posibles zonas de rebote o zonas vacías, comprender cuando se van a producir remates del contrario y bloquearlos. Esto Pique lo tiene asimilado.

Por otro lado, con pelota, es un defensor que otorga ventajas al modelo de juego. No solo inicia la primera fase de gestación con un pase, sino que también tiene la actitud de trasladar hasta el centro del campo, dividir al rival y crear el hombre libre. De atraer, al contrario, para crear espacios a las espaldas de la primera línea de presión. Siempre es opción de salida, abriéndose o cerrándose, para elaborar una línea de pase y generar supremacía desde abajo. Permite que su equipo viaje junto, monte campamento en campo rival. El primer pase y la construcción desde atrás es vital en un conjunto que quiere jugar bien. Y para esto necesita de un intérprete como Pique, que no solo tiene las herramientas propias, sino que también ajenas. Sabe jugar ante rivales de presión alta o de cohesión hacia atrás.

Es vital remarcar lo siguiente: para que un defensor asimile los movimientos de salida, no solo requiere de técnica y aprendizaje de conceptos, sino también la convicción del idioma. Si uno no esta convencido de que, para jugar mejor, se deben generar opciones desde el fondo y de que la pelota es la que otorga equilibrio y desequilibro al mismo tiempo, será difícil desplegar los principios y las bases de juego. En este tipo de métodos, la salida desde abajo es vital para activar a receptores y permitir que el equipo pueda llegar a zona de riesgo en ventaja.

En el mundo de “la imagen lo es todo”, el jugador debe toparse con la superficialidad del análisis. Para evaluar a Pique, es tiempo de hacerlo desde lo sustancial, para encontrarse con que es uno de los mejores defensores de los últimos tiempos.

LA APUESTA del día

Numancia y Málaga cerrarán la jornada 30 de Segunda División. El encuentro se jugará a las 21:00 horas en Los Pajaritos.

Artículos destacados

Comentarios recientes

¡No te pierdas ni una publicacion! X

Dale a "me gusta" en Facebook
Siguenos en Twitter