Defensa y Justicia, un espacio frente a la desculturización

El Halcón de Varela terminó invicto en la primera rueda de la Superliga. Pero otorga algo más que resultados. Es un equipo seductor.

El fútbol se ha vuelto rico y famoso. El mundo del consumo rota jugadores y entrenadores de sus lugares. En ese contexto, de constantes cambios, no hay tiempo de conformar proyectos, identidades, cierta linealidad a seguir. Si bien, en épocas de novedad, nos puede aburrir la estabilidad, la necesitamos para poder mejorar las acciones de juego. La necesitamos para colocar lo verdaderamente importante en primer plano: el juego, la pelota, la interacción con el compañero dentro de la cancha, el sentido de pertenencia con el aficionado. En definitiva, el proyecto para poder construir, edificar.

Uno de los equipos que más atrae en la Argentina, no solo a propios, sino también a neutrales, es Defensa y Justicia. Y vale mencionar que no atrae por tensión. Si alguien quiere tensión prende el televisor y ve un partido en tiempo suplementario. No. Este equipo llama la atención por lo que produce través de su juego creativo, colectivo, de matices ofensivas. Invita al consumidor a verlo, porque genera un funcionamiento en relación al compromiso con el espectáculo. A esto se le suma el interés que genera su figura de equipo chico que no se coloca en el papel de mártir y sale a jugar de igual a igual ante el rival de turno.

Con sus conceptos y recursos, siempre busca potenciar los ingredientes que tiene. Darles una plataforma a sus jugadores para mejorar sus condiciones. Para esto, se efectúan ejercicios dentro de los entrenamientos que son vitales para generar una idea, principios y bases, un idioma, que necesitan del pacto de enseñanza-aprendizaje que se produce entre el entrenador y sus dirigidos para construir. Pacto que refleje jugadores convencidos de salir por abajo sin miedos, sin temerosidades, valientes. De realizar desmarques que lo saquen de su estado de confort. De dar un pase entre líneas, aun con el margen de riesgo latente.

Defensa y Justicia ha conformado un sentido de pertenencia a lo largo de los años. Y no se ha desviado de ese sentido. Cada decisión tiene un porque y un para qué. Hoy el entrenador es Beccacece. Pero antes lo fue Ariel Holan. Un entrenador de Hockey. Es así, que Defensa se sale de ciertos esquemas tradicionales: entrenadores con renombre, conocidos en el ámbito, con palmares. Los objetivos tienen que ver con la elección de entrenadores con cierta filosofía. La selección radica en la creencia de entrenadores que poseen un pensar, un sentir y un ejecutar del futbol de manera particular. Vale también subrayar, que el mercado de fichajes también tienen un patrón. Jugadores inteligentes, técnicos, dúctiles y conceptuales.

Estas son raíces que se van construyendo dentro de la institución. Raíces sumamente importantes para recepcionar la ilusión y la esperanza que genera un jugador joven cuando llega al equipo. Los chicos necesitan de un colchón, de un contexto para que puedan accionar dentro del campo de manera libre, sin complejos, con capacidad de tomar riesgos, con desparpajo. Y, jugadores a edades tempranas, como el uvita Fernández, Lisandro Martínez o Aliseda, encuentran en Defensa y Justicia, ese entorno que lo arropa.

Además, otros de los aspectos a remarcar es que es un club que queda a las afueras de Capital Federal. Y las histerias que se pueden producir en las grandes ciudades, no se producen con tanta intensidad en zonas apartadas de las metrópolis. Condicionamiento que genera un elemento positivo a la hora de proponer un juego audaz y de intensión ofensiva como el que expresa el halcón de Varela.

De esta manera, Defensa y Justicia es un espacio donde se ven registros del juego como la construcción desde atrás, conjugar pausa y velocidad, pase corto y pase largo, atraer hacia un lado y luego rápidamente bascular hacia el lado opuesto del rival, recuperación tras perdida en ataque, presión en diferentes alturas del campo, secuestro de la pelota, libertad de 3/4 de cancha hacía adelante para desatar el talento, jugadores que se desprenden y asaltan el área.

La valoración de equipos como Defensa y Justicia dignifican al fútbol. Un fútbol que necesita volver a ciertas esencias, a cierta ingenuidad, a ciertos valores y a cierta representatividad. Y el equipo de Varela, desde su nicho, edifica un momento de disfrute ante la nostalgia de un fútbol menos desculturizado.

LA APUESTA del día

Alemania y Serbia disputarán un partido amistoso de selecciones. El encuentro se jugará a las 20:45 horas en el Volkswagen Arena.

Artículos destacados

Comentarios recientes

¡No te pierdas ni una publicacion! X

Dale a "me gusta" en Facebook
Siguenos en Twitter