Emery está (re)construyendo a un gigante

El Arsenal, de la mano del entrenador español, quiere volver a ser candidato a ganar la Premier League y ser protagonista a futuro de la UEFA Champions League

Emery junto a Mesut Ôzil Emery junto a Mesut Ôzil

El arribo de Unai Emery a Londres suponía en el Arsenal el comienzo de una etapa de reconstrucción después de una época, de casi tres décadas, de Arsene Wenger, quien alternó momentos gloriosos con otros deficientes, con el predominio reciente de estos últimos. Dicha reconstrucción traía consigo la búsqueda de una idea de juego que, si se tiene en cuenta el perfil del entrenador que llegó, parecía tomar un camino contracultural en comparación a lo que había construido Wenger en el Emirates Stadium.

Emery es un entrenador que, teniendo en cuenta los antecedentes previos a su escala en Inglaterra, siempre ha construido sus proyectos desde la solidez defensiva y la ejecución de contragolpes veloces o, por lo menos eso era lo que definía a su Sevilla, que terminó levantando en tres ocasiones el trofeo de la UEFA Europa League. Un conjunto que, sacando algunos matices, es muy diferente a la versión del Arsenal que está confeccionando Unai. Una propuesta ofensiva pero que solo consigue dominar los encuentros desde la neutralización del sistema de juego rival y progresar a raíz de la misma. En otros términos, le gusta ensuciar los partidos, complicar la circulación clara de la pelota, transformar el desarrollo en la nada misma y, así, solo así, marcar la diferencia en ataque con los mecanismos que intentan conectar a Aaron Ramsey, Mesut Ôzil, Pierre Emerik Aubameyang y Alexandre Lacazette en tres cuartos de cancha.

Plasmando en estadísticas en lo que va de English Premier League, el Arsenal es el segundo equipo, solo por detrás del Manchester City de Pep Guardiola y empatado con el Chelsea de Maurizio Sarri, con más goles anotados a campo abierto (19) con la mayoría de sus ataques (42%) construidos por el costado izquierdo, punto de partida de Aubemayang y zona de mayor influencia de Ôzil pero siendo el carril central, con mucha diferencia (68%), el lugar donde se dispara al arco rival, donde es necesaria la efectividad que aporta Lacazette. Esto quiere decir que los de Unai Emery intentan cohesionar la velocidad del gabonés, la claridad en el último pase del alemán y el impacto del francés en el área rival, pero eso solo termina siendo el mecanismo ofensivo de un equipo que ha cuajado buenos rendimientos colectivos a raíz de la buena gestión de la pelota. Es el tercer equipo con mayor posesión promedio con 56% y el cuarto con mayor precisión en los pases con 83%.

Sin pelota, todo se explica desde la figura de Lucas Torreira. El uruguayo se ha convertido en la pieza fundamental del esquema. Su presencia dentro del 4-2-3-1, como volante interior posicional, le ha entregado a sus compañeros la libertad de mezclar zonas y alturas en campo rival. A su vez, desde su capacidad para recuperar la pelota, tiene un plus a la hora de presionar en campo rival o simplemente replegar con una intensidad muy alta, que se apoyan en su habilidad para corregir falencias y rellenar espacios de sus compañeros. Junto a Granit Xhaka en zona de volantes, el joven uruguayo le ha entregado sistema al entrenador español que, pese a todavía tener mucho trabajo por delante y muchas cuestiones que corregir sobre todo en el funcionamiento de la línea defensiva, parece estar asentándose de manera ideal al Emirates Stadium y a la Premiere League y, sin duda alguna, esta (re)construyendo a un gigante del Viejo Continente.

LA APUESTA del día

Dudelange y Betis se medirán en la sexta jornada de la fase de grupos de la Liga Europa. El duelo se jugará a las 21:00 h en el Josy Barthel

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