Neuer, la reinvención del libero bajo palos

Manuel Neuer no solo se ha consolidado como el mejor portero del mundo, sino que representa la reinvención del líbero bajo palos

Se vistió de corto, se puso las botas que siempre le daban suerte y pisó el césped con la pierna derecha como mandan sus cánones. Durante años, muchos más de los que nunca imaginó, repitió día a día aquellas mismas decisiones, convertidas ya en actos de su vida, en momentos inseparables y en costumbres absolutamente rudimentarias. Estaba a punto de retirarse, ya había logrado todos los grandes objetivos que se propuso cuando empezó a sentir el fútbol como elemento competitivo de su vida y solo quería terminar en paz con todos los que le habían apoyado durante tanto tiempo. Y cuando solo le quedaban catorce días para despedirse oficialmente, un entrenamiento le hizo disfrutar como hacía tiempo no lo hacía. El portero habitual se lesionó y el suplente se puso bajo palos a recibir los disparos de los que iban a ser titulares el siguiente partido. Eran seis los futbolistas que tocaban la pelota sin ningún ejercicio que realizar cuando uno de ellos dijo: “Lothar, ponte bajo palos y nos reímos un rato. Seguro que no atrapas ninguna”. Tan competitivo como siempre, el primero llegador, luego mediocentro y desde hacía años, líbero, aceptó sin nada que perder y, durante casi media hora, se propuso evitar goles rivales.

Se lanzó a un lado, al otro, coordinaba con las manos y los pies y, sobre todo, interpretaba perfectamente las intenciones de los lanzamientos que recibía. Una parada, otra más espectacular, una tercera casi imposible y una cuarta donde llegó a donde nadie habría imaginado, llamaron la atención del grupo entero. El técnico decidió que el veterano, el que ya todos preparaban para despedir con honores en unos días y el que era leyenda de club desde hace más años que muchos de los que tenían sus actuales compañeros, se colocó bajo palos en el ‘partidillo’ final. Solo recibió un gol en casi media hora de juego, su equipo ganó y él, feliz por haber vivido una experiencia impensables, fue capaz de leer aquellos balones que quedaban divididos ante la presión del enemigo, entendiendo como nadie cuando debía salir bajo palos, cuando debía cortar una jugada y cuando debía proponerse como opción de pase fácil a sus defensores. Al terminar la sesión, sonriente e ironizando, el mítico Lothar Mathhaus, uno de los mejores líberos de la historia del fútbol mundial, se imaginó que podría haber sido portero y que quizás, el deporte rey se había perdido un estupendo referente bajo palos: “Debí haber probado esto hace muchos años. Soy bueno…”, sonrió. Fueron solo unos minutos pero fue la reinvención de un líbero actuando como portero y aprovechando toda la sapiencia de un jugador de campo. Hoy, Neuer ha transformado esa misma sensación pero de manera opuesta, siendo un portero de los mejores de la historia convertido ahora en un libero puntual gracias a su experiencia bajo palos. Un portero moderno. Un portero único.

[video:https://www.youtube.com/watch?v=sOqLOTN75x8]

En marzo de 2008, en un duelo de eliminatorias de Champions League ante el Oporto, el por entonces jovencísimo Manuel Neuer, se dio a conocer a planeta. No solo convertido en héroe en aquella tanda de penaltis, sino por todas las determinantes acciones positivas que materializaron el posterior pase de ‘su’ Schalke a la siguiente fase. Paradas a un metro, despejes imposibles, reflejos inimaginables y rechazos milagrosos que, junto a una capacidad enorme para leer los lanzamientos clave en el momento de mayor tensión, le situaron como el mejor elemento de futuro para la portería de Alemania y de los mejores clubes del planeta. Aquella noche fue la que siempre recordarán los analistas como la que encumbró la creciente carrera de un portero que, por actitud, físico y carácter, claramente estaba destinado a los mejores retos que la pelota pudiera depararle. Incluso, siendo capaz de supera algunas fases de su carrera donde ciertos errores le hicieron magnificar su nombre por la facilidad siempre exagerada que tienen esas acciones para castigar a los porteros. Lo que seguramente nunca podrían haber imaginado ninguno delos que desde esa noche no le perdieron la pista, es que ese guardameta iba a convertirse en campeón del Mundo con la selección alemana, en campeón de Europa con el mastodóntico Bayern de Múnich y en un histórico finalista para el Balón de Oro (algo que más allá del mítico Lev Yashin llegando al Oro, solo han logrado Ivi Viktor, Oliver Kahn y Gianluigi Buffon en toda la historia del fútbol).

La clave del crecimiento de Neuer radica en sus aptitudes y en cómo ha sabido rodearse cada vez de mejores especialistas que pudieran aprovechar y explotar al máximo todo lo que su naturaleza ofrece. Bajo palos es rápido, inteligente, de grandes reflejos y ha evolucionado en conceptos donde antes era mucho más titubeante (por ejemplo, la salidas por alto pese a su gran planta). Pero el decisivo ajuste para que ahora sea uno de los históricos de las porterías, es precisamente su habilidad para no depender de lo que haga en ella, sino de lo que sea capaz de aportar al colectivo más allá de las paradas que tenga que realizar en cada partido. Y tener que valorar a un guardameta por conceptos y cuestiones que poco tienen que ver con el origen de esa propia palabra (guardar la meta), ya indica una nueva concepción de la misión teóricamente ajustable a un portero. No es Neuer uno más, sino uno de los que ha logrado revolucionar y reajustar el rol de un portero mucho más allá de lo que haga en su zona de confort, pues hoy Neuer refleja que hay muchos más motivos para pensar que durante décadas, ha sido una posición extremadamente posicional y pre-ajustada a unos valores excesivamente neutros. Neuer es hoy un portero-líbero o un líbero bajo palos.

[video:https://www.youtube.com/watch?v=HY-0xuJ0edM]

Y es que desde hace más de un año, sobre todo desde la llegada de Pep Guardiola al Bayern de Múnich como entrenador de nuevas ideologías e intenciones futbolísticas, muchos de los elementos previamente concebidos, han cambiado su cotidianidad. Los laterales se han convertido en futbolistas emergentes en la salida de balón interior, los interiores tienen una enorme capacidad para llegar al campo contrario y los delanteros nunca ejercen sus labores únicamente en el área. El portero, quizás el rol más definido y concreto de la historia del fútbol, también podía tener nuevas concepciones y el técnico catalán, perfectamente respaldado por Joachim Low en la selección alemana (porque ambos son muy amigos y defienden bastantes elementos futbolísticos actuales), consiguió girar un poco más la tuerca y Neuer empezó a protagonizar algunas acciones singulares para su perfil. Cada vez con más naturalidad, el portero empezó a ser un jugador de contacto habitual con la pelota, posicionándose muy por delante de su área habitual y siendo elemento determinante en la salida de balón y en el corte ante pelotas divididas que propiciaran espacios para los contragolpes rivales. El portero alemán es ahora el que inicia jugada, el que siempre ofrece salida desde atrás, el que llega a frenar ataques rivales, el que interpreta posibles peligros y el que, en más de una ocasión, ha llegado casi hasta el medio campo con la pelota para cumplir esas misiones. El pasado mundial fue el ejemplo perfecto para constatar que una vez tras otra, sobre todo porque sus equipos siempre suelen dominar partidos, era habitual verle torpedeando contragolpes enemigos, leyendo perfectamente sus salidas del área, ampliando unos horizontes tácticos jamás vinculados a la figura del guardameta y mejorando exponencialmente su dominio de balón con los pies. Un elemento pocas veces solicitado a un portero y que ahora parece haber tomado una importancia extrema.

Alteraciones arriesgadísimas que exponen no solo a su equipo, sino a su propio nombre y a su propia credibilidad. Un portero que actúa como líbero defensivo y, además, sigue parando y ejerciendo su rol determinante cuando es exigido bajo palos. Por todo ello, más allá de sus muchísimos detractores y de sus muchísimos defensores, Manuel Neuer sí debe considerarse un portero revolucionario, novedoso y hasta ingenioso, que respondió con extrema eficacia y enorme brillantez táctica a todos los cambios drásticos ejercidos por sus dos ‘visionarios’ entrenadores. Mathaus fue un líbero que llegó a ser Balón de Oro. Y Neuer ya es un portero que actuando de líbero, ha llegado a ser (mínimo), Balón de Bronce. La reinvención del libero bajo palos.

LA APUESTA del día

Betis y Getafe serán los encargados de echar el telón a la cuarta jornada de liga. El Benito Villamarín será testigo de ello.

Artículos destacados

Comentarios recientes

¡No te pierdas ni una publicacion! X

Dale a "me gusta" en Facebook
Siguenos en Twitter