Valencia: Y tú ¿sigues creyendo en Canales?

Su rendimiento bajo sospecha

Sergio Canales Sergio Canales

El rendimiento de Sergio Canales está bajo sospecha después de sus últimas actuaciones con el Valencia contra Atlético de Madrid y Celta de Vigo. Analizamos la figura de esta promesa que no termina de explotar.

Su rostro presidía en forma de lona gigantesca el precioso patio de armas de Requena. La ciudad se engalanaba para recibir a una de las grandes promesas del fútbol español, al chico de los rizos de oro, a la zurda de seda y al niño que volvía loca a cualquier quinceañera que se preciara. Sus obras de arte en la ciudad cántabra y las telarañas que arrancaba de las escuadras internacionales con las categorías inferiores de la Selección Española avalaban un fichaje que era garantía de éxito, y que solo contaba con el borrón de haber pasado desapercibido en una plaza tan caprichosa y exigente como el Santiago Bernabéu. Esa gran lona acompañaba la cara de Sergio Canales con un grandilocuente “Cree” como eslogan de la campaña valencianista 2011/2012, obra de alguno de los grandes genios en marketing que poseía el club en la era Llorente. Un Llorente que gesticulaba ostensiblemente mientras afirmaba orgulloso que “La botella de la ilusión está llena. Yo creo que ahora mismo con Sergio, ya está rebosando. No podemos taparla porque rebosa de ilusión”. Víctor Ruíz, Barragán, Piatti, Feghouli, Parejo, Alves y Rami completaban la nómina de fichajes con los que el gran gestor nos llenaba la botellita. Hoy, dos años y medio después de aquella presentación, no puedo más que darle la razón y arrodillarme a quién quiera que fuese el erudito que parió tan acertado eslogan, porque hoy, yo, y media afición, seguimos cruzando los dedos y haciendo un enorme ejercicio de fe para creer que Sergio pueda dejar de ser la eterna promesa, y convertirse en realidad.

Y es que de ser considerado un diamante en bruto ha pasado a ser un cristal con una excesiva y malsana tendencia a romperse. En su primera temporada y tras tres partidos de adaptación a su nuevo equipo entrando al terreno de juego como suplente, el cántabro se subió al once titular de Emery con la firme intención de afianzarse en el centro del campo ché. Compensaba con velocidad y dinamismo natural el tempo pausado con el que Banega y Albelda dotaban la posesión blanquinegra. Marcó su primer gol con el murciélago en el pecho frente al Granada con un trallazo enorme que levantaba Mestalla de sus asientos, dando fuerza al pegamento de cada poster que adornaba las habitaciones adolescentes y a la horda imparable de serigrafías con su nombre que empezaban a poblar el templo valencianista. Un mes y medio después, unas insignificantes molestias en la rodilla derecha se convertían en su peor pesadilla. Rotura de ligamentos, seis meses de baja. El capricho del destino había tomado la decisión unilateral de hacer probar al chaval el trago más amargo de su vida, y a pesar de todo, seguía sonriendo. Una sonrisa que reapareció frente al Rayo Vallecano un 11 de abril y que volvió a apagarse tan solo 15 días después. “Es lo mismo, es lo mismo”. Son las palabras que Sergio gritaba desesperado desde el césped mientras sus compañeros contemplaban atónitos como la mala suerte volvía a cebarse con sus ligamentos. 15 días en los que dejó constancia de su calidad en forma de destellos que volvían a iluminar de magia un estadio que se había quedado huérfano de imaginación después de las ventas de Villa, Silva y Mata.

Esta vez fueron siete largos meses de recuperación que afrontó con la fortaleza adquirida del que ya ha pasado por la misma situación. Encarando la lesión con el mejor de sus gestos y tomándose las piedras del camino como el ejercicio de madurez necesario para seguir creciendo como jugador de fútbol. El Valencia supo reconocer el esfuerzo del candidato a Golden Boy 2011 y llegó a un acuerdo de compra con el Real Madrid por la friolera de 7,5 millones de euros por los que adquiría la plena propiedad del montañés. El club se la jugaba por él, ponía un all-in sobre el tapete de póker y la mano en el fuego por la promesa cántabra. Un año después de su segunda lesión de rodilla, Canales volvía a la titularidad, pero no era capaz de encadenar tres partidos seguidos en el césped. Las recurrentes lesiones musculares que padecía engrosaban aún más un historial médico teñido de negro, que empezaba a desesperar a una afición que llevaba demasiado tiempo esperando ver fuegos artificiales para conformarse con simples destellos.

Su segunda temporada en el conjunto ché acababa con un balance de 571 minutos jugados en competición oficial, exactamente los mismos con los que finalizó su primer año. Apenas 20 partidos jugados en dos años y tan solo tres goles terminan de adornar un currículum que promete más por su nombre y apellidos que por sus números. Una promesa que nunca termina de acostumbrarse al peso de sus adjetivos. Curiosamente, esta última temporada Canales ya ha disputado más del doble de minutos -1460 en 21 partidos- que cualquiera de las anteriores temporadas defendiendo el escudo ché. Y digo curiosamente, porque con la llegada de Pizzi al banquillo valencianista, Sergio ha pedido salir cedido del club porque no cuenta con los minutos que él cree adecuados. Un órdago al que el técnico argentino respondió colocándole como titular este mismo fin de semana en Balaídos instándole a decir lo que tuviera que decir sobre el verde. El Celta terminó amarrando los tres puntos y Canales esta vez únicamente brilló por su ausencia, volviendo a dar protagonismo a sus sombras y dejando las luces aparcadas en el recuerdo.

En aquella presentación celebrada en Requena, Braulio Vázquez y Manuel Llorente presentaban henchidos de orgullo el fichaje que hacía rebosar la botella de la ilusión. Hoy, Braulio no está y Llorente, bueno, digamos que tampoco está, porque ya no es presidente, aunque siga intentando por activa y por pasiva seguir metiendo mano a las arcas del club (véase el caso TPG, fondo candidato a la compra del club, del cual nuestro entrañable calvete actúa como intermediario). Con 15 días de mercado invernal por delante, Sergio Canales puede ser uno de los jugadores que encaré la rampa de salida del club, mientras aún quedan -o quedamos- aficionados que siguen creyendo en una de las grandes promesas del fútbol español, en el chico de los rizos de oro, de la zurda de seda y que volvía loca a cualquier quinceañera que se preciara. De momento, el poster con su cara angelical cada vez se despega más de la pared de la afición. Y tú ¿sigues creyendo en Canales?

EL DEBATE: ¿TODAVÍA CREES EN CANALES?

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Holanda y Alemania disputarán un partido clasificatorio para la Eurocopa. El duelo se jugará a las 20:45 en el Johan Cruijff Arena.

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