Milán-Juventus, el 1-6 de 1997

La legendaria Juventus de los noventa

La Juventus de Turín visita San Siro en la decimocuarta jornada de la serie A, en 1996-97 el Milán sufrió su peor clasificación liguera en los últimos 30 años, la Vecchia Signora le ganó 1-6 en un partido inolvidable.

Existen equipos de leyenda que pasaron a la historia del fútbol secundados por una larga lista de títulos y triunfos. Otros, como la Juventus de mitad de los años noventa, será recordada como un gran conjunto que bajo el mando de Marcello Lippi devolvió la gloria europea a Turín, pero sin embargo, también tuvo que asimilar algún revés inesperado justo en su mejor momento; las derrotas que no le permitieron atravesar el umbral definitivo, el que separa a los grandes conjuntos de los equipos legendarios.

Aquella Juventus quebrantó el orgullo de Arrigo Sacchi una tarde de Abril de 1997, en un partido que supuso la derrota más humillante y bochornosa del AC Milán en toda su historia en el campeonato italiano. La Juve que se consagró en San Siro ya no tenía desde hacía dos temporadas a Roberto Baggio. Il Codino había capitaneado al once campeón en 1994-95, durante un campeonato en el que a la Italia futbolística sólo le restó claudicar frente a la exhibición de la marea Bianconera. Baggio aglutinaba la pasión y el descrédito del país al mismo tiempo; amado por sus estallidos de talento en finales europeas o partidos de la Copa del Mundo, y odiado por su polémica salida de la Fiorentina o el penalti decisivo fallado en el Rose Bowl. Curiosamente se alinearía con los Rossoneri el día del bochorno, compartiendo dolor al lado de Sacchi, como en 1994.

Al Milán había vuelto el maestro del pressing y la defensa en zona tras el fracaso estrepitoso de Óscar Washington Tabárez, elegido para llevar el timón tras la salida de Capello rumbo a España. Los comienzos del uruguayo no serían los mejores, aunque los más optimistas recordaron el inicio de Sacchi en el equipo, eliminado de la Copa de la UEFA pero más tarde campeón de Italia y Europa con autoridad. Los de San Siro se despidieron en 1996-97 por primera vez en una fase de grupos de la Liga de Campeones, firmando el gran fracaso del club en la competición en muchos años; un presente demasiado duro para la paciencia de Il Cavaliere Berlusconi. Pero lo peor estaba por llegar, y los Maldini, Baresi, Weah o Desailly, lamentarían profundamente sus actuaciones durante la temporada.

[video:http://www.youtube.com/watch?v=DhdMu8oSCFQ ]

Y es que la Juventus de Lippi se había convertido en una máquina imparable. En 1996 eliminaron al Real Madrid en los cuartos de final de la Liga de Campeones; era un Madrid debilitado, con Arsenio Iglesias en el banquillo y un Raúl psicológicamente inestable que perdió su batalla personal con Del Piero. Aquella noche, 22 de Marzo de 1996, la Juventus se lanzaría sin freno hacia la Copa de Europa, un trofeo que celebraría justo dos meses después en el Estadio Olímpico de Roma, enterrando de una vez la brecha de Heysel y saldando definitivamente su deuda histórica. La Juve combinaba el trabajo incansable de Ferrara, Deschamps, Di Livio o Paolo Montero, con el acierto arriba de Vialli y Ravanelli, que acompañados por la nueva sensación transalpina (convertida ya en realidad) Del Piero, formaban un equipo demoledor. Pero faltaba sumar un detalle, la joya definitiva que puliría el potencial de la Juve, Zidane. El futbolista había deslumbrado en la Copa de la UEFA del año anterior jugando en las filas del Girondins. La perla de Marsella llegó para dirigir el centro del campo del conjunto de Lippi con una pelota cosida al pie.

La Juventus tuvo noches de auténtico recital, donde parecía claro que nos encontrábamos ante un conjunto de leyenda. El Paris Saint Germain de Raí, campeón de la Recopa, sufrió en sus carnes la autoridad futbolística de la Vecchia Signora, con un 1-6 en el partido de ida de la Supercopa de Europa que sonrrojó al "Parc des Princes". Aquel partido fue un aviso de lo que era capaz de conseguir la Juve; Italia les temía, Europa les admiraba y el mundo se rendía a sus pies, ya que ni tan siquiera el River de Ramón Díaz, con Salas y Ortega, pudo derrotarle en la Intercontinental.

Frente al Milán, el día de su segundo 1-6 de la temporada, los de Lippi se coronaron como mejor equipo del país por si quedaba alguna duda. La Vecchia Signora era un club con un potencial tan formidable que pudo permitirse el lujo de desprenderse al final de aquella temporada de Christian Vieri, que fue vendido al Atlético de Madrid mientras la directiva suspiraba por la estrella del Atalanta, Flippo Inzaghi. Acostumbrado al elevado ritmo físico del fútbol transalpino de aquellos años, tras su llegada a España Vieri afirmó: "Aquí se entrena poco, poquísimo, en intensidad y en variedad". "Bobo" Vieri solo duró un año en las filas colchoneras, pero demostró un olfato infalible, uno de los pasos efímeros más brillantes de las últimas décadas por la liga española.

El 6 de Abril de 1997, poco antes de una nueva exhibición europea ante el Ajax, la Juve engulló al Milán de Sacchi. Primero Jugovic, el serbio que llegaba siempre con éxito desde segunda línea, y que curiosamente también salió del equipo a final de temporada. El segundo llegó tras un monólogo de Vieri y la delantera de la Juve bombardeando la puerta de Rossi (un portero que nunca gustó a Sacchi); el acoso dio lugar a un penalti que Zidane transformó. La segunda parte fue un funeral para los aficionados del Milán. Otra vez Jugovic, la obligada firma de Vieri, Amoruso y por fin el sexto, para rubricar el set perfecto de los hombres de Lippi, una acción de fuerza de Vieri, que imparable terminaba de colocar en el luminoso del emblemático estadio milanés un resultado para el recuerdo.

El equipo terminó aquella temporada perdiendo la final de la Copa de Europa ante el Borussia en Munich, de la misma forma que el Real Madrid le ganó un año después. Estos resultados hicieron que la Juve de los noventa sea recordada como un conjunto que sumó éxitos, pero no como la máquina arrolladora que desmostró ser durante un tiempo. La Juventus formó un equipo legendario, capaz de hacer agachar la cabeza a sus rivales en la serie A, y con la fuerza suficiente como para llegar a tres finales de la Copa de Europa, más una cuarta que se le escapó en 45 minutos indignos en la semifinal de 1998-99.

Todavía es la mayor derrota de la historia del Milán en su estadio en el campeonato nacional. Han transcurrido más de quince años, y ahora, precisamente ahora, cuando la Vecchia Signora aventaja en 17 puntos al Milán de Allegri, es un buen momento para recordar aquel histórico momento. No pudo batir su récord de partidos invicto, pero podría volver a marcar su ley... la Juve llega con ganas de volver a hacer historia en el Giuseppe Meazza.

LA APUESTA del día

Granada y Osasuna se medirán en la novena jornada de la Liga Santander, El duelo se jugará a las 21:00 horas en el Nuevo Los Cármenes

Artículos destacados

Comentarios recientes

¡No te pierdas ni una publicacion! X

Dale a "me gusta" en Facebook
Siguenos en Twitter