Londres ya no es la capital del fútbol

Los conjuntos londinenses están cosechando una temporada discreta

Terry y Van Persie pelean por una posesión Terry y Van Persie pelean por una posesión

Existen territorios, poblaciones, metrópolis en las que el fútbol se vive como algo natural ligado a la rutina de la ciudad. Existen localidades donde conviven, convergen diversos clubes de fútbol, creando entre sí una unión que tiende a distanciarse en lo que a sentimientos futbolísticos se refiere.

 

Londres, capital de Inglaterra y del fútbol británico para muchos. Siete equipos de primer nivel militan y comparten territorio londinense. Cinco en la Premier League, como son Chelsea, Arsenal, Tottenham Hotspur, Queens Park Rangers y Fulham. Mientras que el West Ham es uno de los candidatos al ascenso en la presente temporada en la Championship Inglesa, donde también están el Millwall y el Crystal Palace.

 

 

Cinco clubes que han compartido escenario en la máxima competición inglesa pero que en la presente campaña están cosechando trayectorias no del todo positivas, sin el protagonismo de los últimos años y dejando de lado ese potencial deportivo y futbolístico que tanto se ha elogiado tiempo atrás.

 

El Arsenal, tercero en Premier League, se está confirmando tras una temporada muy irregular, repleta de titulares, de idas, de venidas, como el mejor club londinense a nivel doméstico. Su comienzo fue muy pobre, llegando incluso a cuestionarse si Arsene Wenger (toda una institución para el club gunner) debería, o no, seguir dirigiendo al Arsenal. Fichajes como Arteta, Mertesacker, Gervinho, Andre Santos o Chu-Young Park hacían que una plantilla capitaneada durante gran parte de la última década por un jóven Cesc Fábregas se viera huérfana de un líder. Una plantilla con modificaciones, altas y bajas importantes, que debía acoplarse, iniciar un nuevo proyecto partiendo de unas bases conocidas, pero de otras que necesitaban adaptación.

 

El transcurso de la temporada ha ido colocando las cosas en su sitio poco a poco y el Arsenal, con victorias ante Manchester City, Liverpool o Tottenham Hotspur, ha ido cogiendo el ritmo necesario para, a día de hoy, ser el mejor equipo de la ciudad de Londres en la Premier League. Eso sí, en el resto de competiciones ha sucumbido. En Liga de Campeones estuvo a punto de remontar una eliminatoria frente al AC Milan en la que cayó estrepitosamente en San Siro y que, en una noche mágica europea, estuvo a punto de igualar una eliminatoria que perdieron sin duda alguna en la Ida. A nivel doméstico, poca cosa. Competiciones como Carling Cup o FA Cup podrían haber sido, una temporada más, su vía de escape pero la irregularidad en el comienzo de temporada dejaron claro que los gunners esta temporada debían reponerse como fuera para estar presentes la campaña que viene en Europa, tanto por el aspecto deportivo como por el económico.

 

 

El Chelsea volvía una vez más a apostar por esa filosofía tan de moda en los últimos años. A base de talonario, a base de fichajes hizo que jugadores como Juan Mata, Oriol Romeu, Gary Cahill, o el técnico portugués Andre Villas Boas se embarcaran en el proyecto blue para una temporada que, una vez más, sería un nuevo asalto por recuperar terreno perdido a nivel doméstico y seguir buscando sus opciones en la deseada Liga de Campeones. Sin embargo, no todo ha salido como se esperaba. La irregularidad en Premier League hizo que el entrenador por el que se habían pagado 15 millones de euros fuera destituído, dejando claro su fracaso en Londres. Los resultados no han llegado como se esperaban, ya que se encuentran clasificados en la sexta posición, y a día de hoy todavía persiguen, al menos, lograr una plaza europea en la UEFA Champions League, hoy en día dominada por el Arsenal, tercero, que le da derecho a jugar directamente dicha competición.

 

En Europa, todavía está pendiente, pero su eliminatoria ante el Barcelona en Semifinales no se presenta, al menos, como la mejor de las opciones de cara a lograr el título. Al menos siguen vivos. Su mayor logro esta temporada parece ser la Final de la FA Cup que le enfrentará el próximo 5 de Mayo al Liverpool por un título que, viendo la escasez, puede venir muy bien para la moral de la afición de Stamford Bridge.

 

El Tottenham Hotspur llegaba esta temporada como la gran revelación de la pasada. Su clasificación la pasada campaña para los Cuartos de Final de la UEFA Champions League les colocaban la presente como una alternativa de cara al título. Sus comienzos hasta mitad de temporada no fueron excesivamente malos, todo lo contrario. Estuvo en la pelea, logró resultados interesantes y durante varias jornadas se llegó a plantear que podría ser decisivo en el resultado final de la Premier League. Sin embargo, nada más allás de la realidad. Poco a poco el desgaste de la pasada campaña fue haciendo mella, y el rendimiento de los spurs fue decreciendo. Una plantilla competitiva con jugadores como Luka Modric, Gareth Bale, Rafael Van Der Vaart o Adebayor finalmente se ha visto relegada a la pelea por estar presente en Europa. Su prueba de fuego fue el pasado fin de semana en el derbi londinense frente al Chelsea, precisamente en Wembley, con motivo de las Semifinales de la FA Cup. Un duro revés de los blues por 1-5 supuso su eliminación y, por lo tanto, privación de un título que, como en muchos otros casos, habría maquillado una nueva temporada sin poder estar de manera solvente en la pelea. Europa como único objetivo de cara a la recta final de temporada, en la que deberá luchar, entre otros, con vecinos como Arsenal o Chelsea.

 

 

De fracaso se podría calificar la temporada del Fulham. Sin duda no por no ganar ningún título, que quizás era esperado, pero sí por las inversiones importantes que llevaron a cabo el pasado verano y que hicieron despertar un haz de esperanza a la afición de Craven Cottage. Mohamed Al-Fayed, propietario del club londinense, echó mano de chequera e intentó formar una plantilla competitiva que asegurara, al menos, sus opciones europeas y quien sabe, soñar con algo más.

 

Sin embargo, los casi 18 millones de euros gastados en jugadores como Bryan Ruiz, John Arne Riise, Pajtim Kasami, Pavel Pogrebnyak o la llegada gratis de Mahamadou Diarra, para un equipo acostumbrado a sobrevivir en mitad de la tabla, no han servido de demasiado, ya que a día de hoy son décimos en la tabla sin opción ninguna de aspirar a Europa y tan solo deben dejar pasar los encuentros para que finalice una nueva temporada que les deja sin competición continental de cara al año que viene y que deja, además, una inversión poco productiva para el propietario del club, quien deberá seguir sumando pérdidas el próximo verano con tal de retomar el rumbo a temporadas próximas.

 

 

El Queen Park Rangers, debutante esta misma temporada en la Premier League, es el equipo más humilde de Londres en lo que a Historia y palmarés se refiere.

 

Flavio Briatore se convertía en dueño del club en 2007, aportando capital en busca del sueño en la Premier League. Cuatro años después llegaría la meta tras coronarse Campeones de la Championship, llegando por primera vez a la máxima competición del fútbol inglés.

 

Su andadura no ha sido del todo bonita, ni mucho menos. A tan solo dos puntos del descenso y con cuatro encuentros por disputar, ante rivales como Tottenham Hotspur, Chelsea, Stoke City y Manchester City, sus aspiraciones de permanencia se presentan, al menos, muy complicadas, por lo que lo más probable es que los Hoops vuelvan a la Championship a final de temporada.

 

El club más humilde históricamente, y evidentemente, sus resultados eran de esperar.

 

El West Ham daba la sorpresa la pasada temporada al convertirse en uno de los conjuntos descendidos a la Championship Inglesa. Un clásico del fútbol londinense e inglés que se ha visto relegado en el presente a un segundo plano mediático del que lucha por salir.

 

A día de hoy los hammers son terceros en la tabla, pero tienen complicado lograr una de las dos plazas que otorgan el ascenso directo, ya que el Reading lo certificó el pasado martes, (será equipo de Premier League la temporada que viene) y el Southampton está a un paso de lograrlo, ya que es segundo y aventaja en cinco puntos al tercero, West Ham, a falta de tan solo dos jornadas.

 

Por lo tanto, los de Upton Park muy seguramente deberán pelear la tercera plaza que queda disponible en los playoffs y, por el momento, no han logrado volver a la Premier League. Son favoritos, sin duda, pero también lo eran a principio de temporada para lograr el ascenso y en primer lugar ya no lo han logrado de forma directa, sino que deberá ser mediante eliminatoria.

 

En los últimos años Londres se ha convertido en una ciudad referente para el fútbol, tanto a nivel doméstico inglés y británico como a nivel continental. Equipos de renombre, de los que siempre ofrecen espectáculo, pero que además esta temporada cuentan con un factor común más: que no han dado la talla, a nivel doméstico no han estado a la altura de los dos conjuntos de Manchester.

 

¿Sigue siendo Londres la ciudad del fútbol?

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