El Bayern fue sorprendido por el campeón en 1998

Bayern y Borussia reviven un clásico de los noventa

Bayern de Munich y Borussia Dortmund Bayern de Munich y Borussia Dortmund

Bayern de Munich y Borussia de Dortmund revivirán en el Allianz Arena uno de los grandes clásicos del fútbol alemán.

La fortaleza del Borussia en la década de los noventa alimentó la rivalidad con el poderoso equipo de la capital Bávara. Su alternancia por el poder en la Bundesliga también tuvo continuidad en la Liga de Campeones.

Año 1997. El Borussia de Dortmund se corona campeón de Europa en el estadio olímpico de Munich. La fiebre amarilla invade el santuario del fútbol alemán. El Dortmund vive su particular cuento de hadas y se impone a la Juventus de Turín por tres goles a uno. El delantero Riedle se erige como el héroe de una final en la que el fútbol alemán sale engrandecido de la experiencia.

Hizfield campeón con el Borussia

El técnico Ottmar Hitzfeld consiguió su objetivo. Años más tarde volvería a ganar la competición, esta vez dirigiendo al Bayern de Munich en una agónica final frente al Valencia. Los dos equipos, Bayern y Borussia de Dortmund fueron dos habituales en la máxima competición europea. Este hecho fue evidente en la temporada 1997-98, cuando se enfrentaron en los cuartos de final de la Liga de campeones, en una eliminatoria que todavía se recuerda en Alemania.

El fútbol del Borussia cambió radicalmente tras la salida de Hiztfeld. El italiano Nevio Scala llegó al banquillo del vigente campeón de Europa con una sensacional carta de presentación; su trayectoria al frente del gran Parma de los noventa avalaba su contratación. Pero los resultados en la bundesliga no acompañaron a un equipo que tuvo en la Copa Intercontinental ganada al Cruzeiro, una de las pocas alegrías de la temporada.

El otro gran acontencimiento con el que nadie contaba se iba a producir en aquella eliminatoria de cuartos de final a la que hacíamos referencia. El Bayern de Munich partía como favorito de un duelo en el que se medían dos técnicos italianos en el banquillo. Scala por un bando y el "sabio de Cusano Milanino" Giovanni Trappattoni por otro.

La eficacia del Dortmund estaba siendo cuestionada durante toda la temporada, pero a pesar de ello seguían contando con efectivos de peso como Andreas Moller o el suizo Chapuisat. Las lesiones fueron un auténtico problema para aquel Borussia, Mathiass Sammer por ejemplo se pasó gran parte de la temporada en el dique seco. En el Bayern, las cosas no funcionaban tan mal como en su contrincante europeo, pero algunos problemas en el campeonato nacional le habían alejado de su objetivo de revalidar la Bundesliga. La Copa de Europa era una obsesión para el conjunto bávaro.

Kahn contra Chapuisat

En el partido de ida jugado en Munich, los visitantes resistieron el asedio de su rival. El Bayern llegó a estrellar dos balones en el palo, pero el campeón defendió con orgullo su condición. El cero a cero obligaba a decidir la eliminatoria en el Westfalenstadion de Dortmund.

El partido de vuelta fue una auténtica reválida para los hombres de Scala. La posibilidad de llegar a las semifinales de la Liga de Campeones derrotando a uno de sus máximos enemigos representaba una oportunidad magnífica para una afición que ofreció todo su aliento en los minutos previos al choque.

El Bayern llegaba con el agresivo Kahn en la portería. Kuffour y Babbel como centrales y Matthaus como hombre libre aseguraban la defensa al más puro estilo italiano. El talento de Scholl en la salida de balón era uno de las mayores preocupaciones de Scala, mientras que la presencia de Nerlinger también causó comentarios ajenos al encuentro, ya que en la temporada siguiente vestiría la camiseta del Borusia de Dortmund. La delantera del Bayern era simplemente demoledora, el brasileño Elber y la mejor versión del poderoso Jancker seguían dando una pequeña ventaja al equipo de Trappatonni. Un gol de los bávaros en campo contrario sería decisivo.

Como se esperaba, el partido fue muy estático y amarrado por la rigidez táctica. Los dos entrenadores transalpinos se conocían a la perfección y ofrecieron una lección práctica de "catenaccio" en un escenario incomparable como era la Champions League.

El encuentro finalizó con empate a cero. En la prórroga seguía el miedo y el aburrimiento para el espectador neutral. Sin embargo, para los seguidores de los dos equipos el partido se había convertido en una batalla que buscaba vencedor.

Chapuisat se encargo de recoger un balón dividido en el areal del Bayern y batir de disparo cruzado a Oliver Khan. La fiebre amarilla de la grada volvía a ser dueña del sueño europeo. El Borussia de Dortmund estaba por segundo año consecutivo en las semifinales de la Competición. Para el Bayer de Munich no existía consuelo. Su trabajo, con más de 180 minutos de despliegue físico había sido enterrado gracias a la inspiración del demoledor delantero suizo. Las lágrimas de Jancker al final resumían a la perfección el sentimiento de un equipo, que tendría que esperar todavía unos cuantos años para poder ganar su cuarta Copa de Europa.

LA APUESTA del día

Chelsea y Arsenal disputarán mañana martes, a las 21:15 de la noche, uno de los encuentros de la jornada 24 de la Premier League

 

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