Holanda - España: Los dos mejores estilos de juego en la final del Mundial

Holanda ante España. La Naranja Mecánica ante La Furia. En definitiva: fútbol exquisito. Eso es lo que tiene garantizado y promete la final del Mundial de Sudáfrica 2010. La afición prepara el paladar y apronta las gargantas para explotar en júbilo: frente a frente estarán las dos selecciones que mejor repertorio táctico, técnico, físico y disciplinario tienen para ofrecer. Los dos estilos de juego conquistan los corazones de propios y extraños, pero uno sólo logrará recorrer el camino de la gloria. El buen pie será el fundamento principal de la final, es que el cetro lo disputarán dos equipos que en sus raíces tienen más similitudes que diferencias. "Creo que Barcelona y España mejoraron nuestro modelo", reconoce con gran acierto Frank De Boer, ex capitán y asistente del entrenador naranja. "La escuela holandesa siempre ha sido para admirar", agradece Del Bosque y de paso, devuelve gentilezas. Es que las dos selecciones aprendieron de una escuela parecida y lo plasman de modo similar también: hay un ímpetu colectivo de jugar el balón bien al ras del césped, no hay tiempo para pensar en marcas personales, agresivas y desmedidas. Tampoco se abusa de la falta como recurso táctico para frenar los circuitos de fútbol. Claro, cada maestro tiene su librito. Van Marwijk, DT de Holanda imprimó solidez defensiva a la capacidad de ir al ataque que, a veces, ha restado belleza, pero ha sumado efectividad. A su vez fue capaz de juntar a hombres como Sneijder y Robben, algo que no puede hablar de otra cosa que buscar el pase. Es más simple o práctico, pero se mantienen en la línea de sus principios. Los españoles, por su parte, tienen dos creativos de esos que están en riesgo de extinción: Xavi e Iniesta. Pregunto: ¿Cuántos jugadores entienden el juego como ellos? Pocos. Nadie mejor dicho. Estos dos monstruos llevaron la concepción catalana de juego a La Roja. Con total serenidad parecen caminar la cancha y son más rápidos que cualquiera. Física y mentalmente. En el debe, es cierto, sólo está la falta de contundencia, pero una vez que anota, es imposible que le empaten. Marca con pelota y también sin ella. Es inteligente y táctica. Ahoga al rival abriendo la cancha a puro toque. El rival casi ni la toca y así, España se tragó a la bestia alemana siempre respetando la filosofía pregonada. Para la final habrán claves y tendencias. España se plantará con la idea de pensar y crear a partir de la tenencia del balón para luego imponer, someter y herir. Atacar en bloque buscando al hombre libre para luego defender y buscar brillantez y calidad moviendo el balón por circuitos casi indestructibles. Ahí aparecen en escena los dos hombres catalanes para presionar sin pelota en campo rival y luego tapar los espacios que queden en el campo de juego. Holanda sigue su legado. Y tiene hambre de gloria contenida desde 1970, cuando revolucionó el fútbol y marcó una era. La concepción holandesa entonces es: luchar y recuperar en mitad de campo para darle césped al jugador desequilibrarte  y así ensanchar las líneas y quebrar los esquemas a partir del mano a mano de afuera hacia adentro. Tratar bien la pelota y lastimar con el nutrido potencial de ataque que propone. A la hora defender la idea es hacerlo firmeza e imponiendo rigor. Lo demostró con Uruguay. Pero hay más claves: por La Roja pasa por la obligación de brindarle cambio de ritmo a una selección con muy poco picante y efectividad en los últimos metros. Del Bosque debería volver apostar a Pedro, de muy buen partido contra Alemania, o con Silva, un dotado técnicamente. En conclusión: España es un símil de Barcelona (el plantel es ampliamente azulgrana) pero le hace ese Messi para llegar al "fútbol total". Y explotar defensas con el último toque. Holanda, sin dudas, tiene que volver a ponerle fichas a un recurso que le ha dado muy buenos réditos: la buena pegada. Uruguay lo pagó caro. Y otras tantas selecciones más también. Por ello, debe insistir con el manejo del ancho de banda que posee Sneijder y del desequilibrio que brinde Robben yendo de derecha a izquierda en diagonal enfrentando a Capdevilla. Para resumir, la verdadera clave estará por golpear primero, el que lo haga seguramente acaricie la Copa del Mundo, y también se vista con el traje de gloria, que tanto reclaman ambos. La historia llama, la gente agredece, el fútbol está de fiesta con estos estilos de juego.

LA APUESTA del día

Real Madrid y Athletic Club se medirán en la jornada 33 de la Liga Santander. El duelo dará comienzo a las 16.15 horas en el Bernabéu.

Artículos destacados

Comentarios recientes

¡No te pierdas ni una publicacion! X

Dale a "me gusta" en Facebook
Siguenos en Twitter