Fútbol argentino: el viejo lobo de los milagros
Publicado el 13 de Julio de 2009 por Juan

Más de 10.000 aficionados celebran la permanencia de su equipo en el centro platense. Gimnasia es de Primera de manera cuasi milagrosa.
Y de repente todo pareció cambiar. Por una vez, por una ocasión en la vida, la suerte se habÃa dado vuelta. Gimnasia y Esgrima de La Plata, uno de los clubes más desafortunados de la historia del fútbol argentino, conseguÃa mantener la categorÃa contra todo pronóstico. HabÃa perdido 3-0 el partido de ida ante Atlético Rafaela, estaba jugando mal el cotejo de vuelta en su propio estadio y, hasta el minuto 89, tan sólo habÃa conseguido uno de los tres goles que le hacÃan falta para revalidar su situación, sin contar que estaba con 9 hombres sobre el terreno de juego. AsÃ, de un minuto a otro, contradiciendo a su propia mala fortuna histórica y la carga negativa que lo venÃa persiguiendo desde hace tiempo, el “tripero de la B” pasó a ser el viejo “lobo” de los milagros.
Cuesta realmente explicar lo sucedido en el estadio del bosque platense. Es difÃcil encontrar una situación similar en donde tensión, dramatismo, euforia y tantos otros sentimientos se hayan dado cita con tanta capacidad de ir para un lado y para el otro conforme pasaran los minutos del juego. Era sabido: permanecer en la Primera del fútbol argentino para Gimnasia era, cuanto menos, una hazaña. TenÃa que remontar los tres goles que habÃa recibido en la ida contra Rafaela y, para colmo de males, habÃa finalizado el primer tiempo sin ser capaz de inquietar al equipo de Marcelo Fuentes. Los visitantes, conformes con mantener el cero en su valla, se defendieron inteligentemente y sin demasiados inconvenientes durante el acto inicial. Incluso hasta tuvieron algunas oportunidades de incomodar a los defensores locales. Pero todo se marchó con el cero inamovible a los vestuarios. Y con una sensación muy fuerte en las gradas: mantener la categorÃa serÃa una quimera.
Pero los milagros en el fútbol a veces hacen su aparición. ¿O cómo explicar que este equipo que fue superado futbolÃsticamente en los 180 minutos por un equipo de una categorÃa menor pudiera lograr tres goles aún jugando más que con el corazón y el alma que con la cabeza y las piernas? Lo cierto es que ese segundo tiempo quedará inequÃvocamente en la mente de todos aquellos, neutrales o no, que tuvieron la suerte de presenciar dicho partido. Pocas veces una mezcla de sensaciones y sentimientos tan encontrados hacen su aparición como pasó ayer en el bosque platense.
Gimnasia no encontraba su juego. Los minutos corrÃan y Rafaela estaba cada vez más abroquelado atrás, dejándole la iniciativa al equipo local. Ya con 10 jugadores en cada bando (tanto “Teté” González como Esteban Gil habÃan visto la roja en la misma jugada), el “Lobo” encontró la apertura del marcador. El gol que, a la postre, le terminó indicando el camino para hallar los dos restantes. El “Pampa” Roberto Sosa centró con más ganas que claridad, falló Capogrosso (fatal tarde del portero rafaelino) y Diego Alonso se encontró con el balón para marcar el 1-0. TodavÃa quedaba tiempo y, además, Atlético habÃa evidenciado en la ida que su preparación fÃsica no era la de un equipo de Primera.
Aún asÃ, los minutos seguÃan corriendo y el final parecÃa inexorable. Los llantos en las gradas se multiplicaban, la posibilidad de enfrentar a Boca Unidos, All Boys o Deportivo Merlo era más cercana que la de volver a cruzarse con River, Boca o Estudiantes. Mucho más aún cuando Sosa, en una actitud infantil para un jugador de su experiencia, le aplicó un duro codazo al defensor Menghi. Casualmente, esta jugada serÃa determinante. Cuando el lateral rafaelino estaba siendo atendido fuera del terreno de juego, llegó el 2-0 de Gimnasia. CorrÃa el minuto 89, la visita ya no tenÃa piernas y estaba corroÃda por los nervios y apareció Franco Niell, quien a duras penas supera el metro sesenta de estatura, puso su cabeza en el segundo poste para decretar el descuento.
Obviamente, el peor escenario posible recorrió la mente de todos los hinchas “triperos”: haber estado tan cerca de lograrlo y no haber podido conseguirlo. Pero, por primera vez en no sé cuanto tiempo, ese equipo perseguido por la fatalidad se convirtió en el viejo lobo de los milagros. El decano del fútbol sudamericano se quedaba con su sitio en Primera gracias a una jugada prácticamente calcada a la del segundo gol, pero con una mejor definición aún. Esta vez Niell se lanzaba en plancha y le cambiaba las intenciones al portero Capogrosso. Los jugadores de la “Crema” -y también sus aficionados- no lo podÃan creer: en un puñado de minutos se les habÃan escapado todas las esperanzas de una temporada entera. Pero tenÃan que estar tranquilos. HabÃan realizado una gran serie y habÃan caÃdo ante un enorme equipo, que dejó sangre, sudor y, por supuesto, lágrimas para conseguirlo. Basta ver a los jugadores -muchos de ellos hinchas- emocionados hasta el llanto, denotando con claridad lo que habÃan padecido para conseguir ese objetivo.
Lo dicho: Gimnasia no merecÃa irse al descenso. Al menos este Gimnasia, no el que supo estar conducido por Maturana, Falcioni o el mismo Sanguinetti, quien comenzó con este proceso que Madelón consiguió encausar. Por lo hecho durante el campeonato, por el tezón y la garra que puso en el juego de vuelta, por creer siempre en sus posibilidades, a pesar de tener todo en contra para lograrlo. Incluso su propia historia, esa que habla de más malas que buenas, de definiciones increÃbles que siempre se contaban por derrota, por partir en este cotejo con un resultado más que adverso, por tantas cosas más. Por eso mismo no llamó la atención el desaforado festejo de sus hinchas, que llevaron más de 10.000 personas al centro platense para vestir la ciudad de azul y blanco. Estaban celebrando mucho más que la permanencia. La euforia era totalmente comprensible: se habÃan quitado de encima una terrible cruz que cargaron durante todo un campeonato, en el que parecÃan condenados al descenso desde la primera jornada; estaban dando un grito de desahogo por todo lo sufrido en los últimos años; estaban alegres porque, por fin una vez en la vida, la suerte habÃa estado de su lado.
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Julio 13th, 2009 at 22:32
vamos ese viejo lobo del bosque carajo
Julio 13th, 2009 at 22:56
vamos gimnasia! sin dudas el partido mas emocionante de mi vida!
Diciembre 2nd, 2009 at 2:52
[...] habÃan pensado que aquel dramático partido en donde Gimnasia y Esgrima La Plata (uno de los protegidos de este blog) salvó milagrosamente la categorÃa podÃa llegar a ser un [...]