Champions League: Barça - Chelsea una vez más

[caption id="attachment_1173" align="aligncenter" width="429" caption="El siempre presente Frankie Lampard terminaba por sentenciar las latentes posibilidades del Liverpool. El Chelsea se medirá al Barça una vez más."]El siempre presente Frankie Lampard terminaba por sentenciar las latentes posibilidades del Liverpool. El Chelsea se medirá al Barça una vez más.[/caption]

El historial de la Champions League habla a las claras de que se viene un duelo cargado de historia reciente. Es que, ni más ni menos, será la quinta ocasión en que tanto el Barça como el Chelsea se estarán viendo las caras. Una vez fue por la liguilla, dos fueron en octavos y la restante en cuartos de final. Lo cierto es que será la primera vez que llegan emparejados a esta instancia dos equipos que han sido claros animadores de esta competición en lo que va de década. Dos veces han ganado los catalanes cuando de eliminatoria directa se trató, mientras que una fue para los londinenses. Se abre así un nuevo capítulo en este interesante choque. Pero... ¿Cómo llegaron unos y otros a estas instancias? Eso es lo que veremos a continuación, porque hace minutos nomás acabamos de presenciar un encuentro de desarrollo bastante lógico y otro disparatado por donde se lo mire.

Este duelo de Champions League entre el Barça y el Bayern no despertaba demasiada expectación, hay que decirlo. Aún así, el Allianz Arena guardaba un resquicio de esperanza para los seguidores bávaros, que igual colmaron las instalaciones en la búsqueda de un milagro que nunca llegó y tampoco estuvo cerca de llegar. Los de Klinsmann salieron decididos a acortar las diferencias cuanto antes. Sabían que un gol en los minutos iniciales era decisivo. Pero, a pesar de intentarlo, el primer tiempo se fue con un 0-0 que hablaba de cierta equiparación, en donde los teutones habían sido Deportivo Ribery y el equipo culé se había dedicado a bajarle el ritmo al ímpetu de los locales.

La tónica en sí no cambió demasiado en el segundo período. Pero un gol del galo, el mejor jugador por lejos de los alemanes, le puso un poco de pimienta al resultado. Está claro: era más que complicado que el Bayern le endosara tres más a este Barça y que los de Guardiola se fueran sin anotar siquiera uno, algo que ha sucedido en muy pocas ocasiones durante esta temporada. Y así fue finalmente. Una hermosa sucesión de toques activó el mecanismo de un equipo que estaba jugando a velocidad crucero, esperando que los minutos transcurran. Así, Iniesta (que bueno es el manchego, por favor), Messi y la gran definición de Keita terminaron por redondear un 1-1 que finalmente fue para cumplir y dar por cerrada la eliminatoria. El Barça ya estaba en semis desde que Howard Webb pitara el final en el Camp Nou.

Pero si decíamos que el duelo del Barça no levantaba demasiado atractivo desde la disputa, todo lo contrario ocurría en Stamford Bridge. ¿O acaso alguno se animó a dar por muerto al Liverpool sin ir a jugar al feudo del Chelsea? Habían demasiadas circunstancias como para matar a los de Benítez antes de tiempo. Una, precisamente, el mismísimo Rafa, un tremendo "lector" de esta clase de partidos y hábil como pocos en los cruces de eliminación directa. Otra la enorme calidad de jugadores del Liverpool. ¿O se creen que Mascherano, Gerrard, Xabi Alonso o Fernando Torres van a regalar una eliminatoria así como así? Esa gente lleva el triunfo en la sangre. Y también la historia de los rojos en Champions, el hecho de que sean dos equipos ingleses los que se medían entre sí... En fin. Nadie se fio de nada. Y mucho menos después de ver ese 0-2 en favor del Liverpool con el que el partido se iba a los vestuarios.

Fabio Aurelio, con una auténtica picardía sudamericana, se encargó de poner el 0-1 en complicidad de Cech. Luego fue Xabi Alonso el encargado de poner el 0-2 y el corazón en la boca de los hooligans del Chelsea. Hiddink, viejo zorro si los hay, no esperó demasiado para trastocar a su equipo. Fuera Kalou y adentro Anelka antes del cierre del primer acto. Ya en el segundo comenzaría a ver los frutos de sus modificaciones. El fútbol de su equipo creció de manera importante y, cuando no tratándose de Hiddink, la suerte estuvo de su lado. Reina cometió un error de principiante frente a Drogba, pero al Liverpool se seguía faltando solamente un gol para forzar la prórroga. Un auténtico misil teledirigido de Alex (igualito a esos que solía chutar con el Santos) puso el 2-2 y la algarabía era total para los londinenses. Mucho más cuando el siempre listo Frank Lampard estuvo ahí una vez más para complicarle la existencia a los reds y poner el 3-2. Daba la sensación que Benítez tiraba la toalla y daba entrada a N'gog en lugar de Fernando Torres. Pero todavía quedaba emoción.

El tramo final de este partido fue no apto para cardíacos. Sinceramente, lo último que hubiese querido era estar en la piel de los aficionados del Chelsea en el exacto momento en que Kuyt impacta ese preciso testarazo que decretaba el 3-4 a favor del Liverpool. Dos minutos, dos goles; antes había sido Lucas Leyva el responsable del empate. Yo me imagino todos y cada uno de los fantasmas de la historia del fútbol sobrevolando sobre ese terreno. Un gol, un mísero gol que cayera y adiós a Europa cuando la eliminatoria estaba prácticamente sentenciada. Pero el gol no llegó y sí lo hizo otro de Lampard. El marcador rezaba un impensado e increíble 4-4 del que los presentes difícilmente puedan olvidarse. Stamford Bridge estallaba. Todos habían visto una auténtica exhibición de fútbol como pocas veces en sus vidas. El Chelsea ya estaba en semifinales. Y para jugarlas nada menos que contra el Barça, un enemigo íntimo de los últimos años.

LA APUESTA del día

Granada y Osasuna se medirán en la novena jornada de la Liga Santander, El duelo se jugará a las 21:00 horas en el Nuevo Los Cármenes

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