La Copa Sudamericana, la hermana devaluada de la Libertadores

Hay que decirlo: Sudamérica tiene una manera bastante caprichosa (y creo que a la larga perjudicial) de ordenar sus competiciones entre los clubes de los diferentes países que la componen. Mientras la Copa Libertadores se disputa únicamente entre los meses de enero y junio, contrariamente a la Champions, que se juega conforme avanza la temporada, la otra parte del año, la que coincide con el inicio de las ligas europeas, queda para que los equipos jueguen el otro torneo relevante que se realiza en América: la Copa Sudamericana, la hermana devaluada de la Libertadores y la competición que los grandes no se preocupan tanto en ganar.
Mientras la Copa Libertadores acapara (y acaparó; y acaparará) todas las miradas del mundillo futbolero sudamericano, ya sea por su historia, trascendencia e importancia implícita, que la coloca como la émula de la Champions en América, la Sudamericana no termina de convencer del mismo modo. Una de las razones principales es que todavía no ha ganado peso específico, la competición en sí misma no termina de ser muy atractiva (buena parte de los equipos juegan tan sólo dos partidos) y los clubes no ponen el mismo empeño en conseguirla, sobre todo los grandes continentales. Ni siquiera las dos veces que Boca Juniors la obtuvo logró ponerla en primera plana, más allá de que el club "xenieze" la empleara para autoendilgarse el dudoso mote de "rey de copas". Tal vez si se repensaran las copas en Sudamérica, con la disputa anual de ambas competiciones, con los equipos mejores ubicados jugando la Libertadores y los otros la Sudamericana -al estilo UEFA-, hasta se podría considerar el hecho de comenzar a disputar las copas nacionales que incluyan a las divisiones de ascenso para, de paso, impulsarlas, como se hace en toda Europa. Pero ese ya es otro tema. Lo cierto es que hoy martes está comenzando la versión 2008 de la Sudamericana.
En un principio, serán 34 equipos los que participarán, subdivididos en una fase preliminar, una primera etapa y luego sus rondas consecutivas, siempre con eliminación directa en partidos de ida y vuelta. El sistema de asignación de cantidad de clubes por país es similar al que se emplea en Europa: las ligas más importantes se llevan la mayor asignación de plazas. Así es como Brasil cuenta con ocho equipos (Atlético Paranaense, Sao Paulo, Vasco da Gama, Palmeiras, Internacional de Porto Alegre, Gremio, Botafogo y Atlético Mineiro) y Argentina con siete (Estudiantes, Independiente, San Lorenzo, Argentinos; Boca y River por invitación; Arsenal por ser el último campeón), quedando tan sólo 19 lugares para el resto de los países, que se subdividen de la siguiente manera. Reciben dos plazas Uruguay (River Plate, Defensor Sporting), Paraguay (Libertad, Olimpia), México (Chivas, San Luis), Perú (Universitario, Sport Ancash), Venezuela (Unión Maracaibo, Aragua), Ecuador (Deportivo Quito, LDU), Chile (Ñublense, Universidad Católica), Colombia (América, Deportivo Cali) y Bolivia (Blooming, Bolivar), quedando una para Honduras, que hará su debut en esta Sudamericana con su representativo, el Motagua. Está por demás a la vista el severo desbalance que existe entre los dos países centrales de Sudamérica y el resto de los participantes, algo que tendría que ser corregido para que gane en trascendencia en todo el continente.
Esta será la séptima edición de esta competición, que ya ha tenido a Boca dos veces como campeón y al San Lorenzo argentino, el Cienciano peruano (único equipo de su país que ha obtenido un certamen continental) y también al Pachuca mexicano (el solitario elenco azteca que ha podido alzarse con una copa de la CONMEBOL) en una ocasión. Si bien la Copa no tendrá la misma relevancia que la Libertadores, es una interesante opción de ver a muchos equipos que no suelen llegar a la máxima disputa sudamericana y también a varios clubes que son debutantes o viejos conocidos en épocas aciagas. Entre este último grupo vemos al Olimpia paraguayo o al Botafogo brasileño. Mientras que el Motagua de Honduras, el San Luis mexicano y el Sport Ancash peruano se cuentan entre los nóveles.
Por su parte, esta semana podremos ver los siguientes partidos. Hoy martes 29 estarán enfrentándose el River Plate uruguayo, de la mano del ofensivo entrenador Juan Ramón Carrasco y una gran temporada en su liga local, chocando contra uno de los grandes chilenos, la Universidad Católica. Mañana miércoles será la oportunidad de ver al Universitario peruano, otro de los grandes de su país, contra el Deportivo Quito ecuatoriano, un conjunto sin demasiada tradición en el continente. Cerrará la semana uno de los clubes más desafortunados del contexto sudamericano, el América de Cali colombiano, que tendrá que medirse con el Maracaibo venezolano, país con la liga más débil de toda América. Las rondas posteriores irán incorporando a los equipos que obtuvieron las mejores clasificaciones y así la importancia de los cruces tal vez garantice una competición más atrayente. Es cuestión de ver los partidos y ver que tiene para ofrecer un nuevo certamen continental en América, la Copa Sudamericana, esa hermana menor y no siempre tan querida de la Libertadores.
