Lo intangible del fútbol se hizo presente en 120 minutos de épica moscovita
Mayo 22, 2008


En el fútbol existen cuestiones insondables, materia atribuible al destino, al azar, a las brujas o a cualquier otra paranormalidad con el nombre que ustedes deseen adjudicarle. Pero también están aquellas que pasan por la cabeza de quienes lo disputan. Reducir a este deporte a tan sólo 22 jugadores que se mueven de tal o cual manera dentro de un rectángulo de color verde serÃa un error imperdonable. Es más, incluso le atribuirÃa a los factores psicológicos -y otros intangibles- una preponderancia en el resultado final mucho mayor de la que se nos quiere hacer creer en muchas ocasiones. Por eso mismo los antecedentes cuentan, lo hecho anteriormente bajo los mismos colores hace que los fantasmas del pasado se hagan carne y también está la diosa fortuna, que sonrÃe a unos, mientras a los otros les da la espalda. Aparte del juego desplegado, en muchas de estas cosas que no podemos ver, tocar, oir pero si sentir podemos encontrar algunas de las principales razones por las cuales el Manchester United se consagró campeón de esta edición 2007/2008 de la Champions League, la competencia que todo equipo europeo quiere levantar para esta época del año.
Los prolegómenos del partido indicaban una paridad absoluta. Chelsea y Manchester llegaban de una manera totalmente emparejada a esta final de Moscú y todo hacÃa prever un partido cerradÃsimo, con mucho trabajo táctico y con una posibilidad altÃsima de que todo terminara en la prórroga, ese momento en donde es necesario nutrirse de la energÃa que anda sobrevolando el ambiente y los nervios tienen que volverse poco a poco de titanio. Dos equipos que habÃan llegado hasta esta instancia no sin sacrificio y esfuerzo y que dirimirÃan, cada uno con sus estandartes y pergaminos, quien era el mejor de esta competición. El atletismo futbolÃstico del Chelsea de Drogba contra el juego pensante y equilibrado por donde se lo mire del Manchester United se daban cita en un partido que, por sus caracterÃsticas e importancia, está obligatoriamente entre los más importantes del año. Se juegue como se juegue.
Y podrÃamos decir que este partido fue una verdadera pelÃcula. Una primera parte bien definida, otra con la tónica contraria, algunos guiños favorables a pesar de la adversidad, dudas, nervios y un desenlace acorde a aquellos indicios que se habÃan presentado a modo de predicción a lo largo del encuentro.
El Manchester United comenzó siendo el amo y señor del partido. “Robocop” Vidic no pasaba demasiadas zozobras a la hora de controlar al referente Drogba, la famosa segunda jugada del Chelsea no surtÃa todo el efecto esperado y Cristiano Ronaldo arrimaba sÃntomas de peligrosidad cada vez que transportaba el balón por su banda izquierda. Y asà llegó el gol esperado, el que harÃa de este un partido más emocionante. Essien pierde la marca del insufrible actor (a mi no me joden, este tÃo se hizo futbolista para salir en la tele) y este último manda a las redes, cabezazo de manual mediante, un centro perfecto de Wes Brown. Y asà es como el cotejo ganó en vibración, el Chelsea se soltó, comenzó a medir un poco menos las consecuencias y dio rienda suelta a su poderÃo. Pero la verdad es que, durante esos minutos, tranquilamente pudo haber quedado sentenciada la final. El Manchester de contra hacÃa estragos y los aficionados rojos contaban los minutos esperando el segundo gol. El reloj hacÃa que los minutos se consuman y, allà sobre el final, llegó el golpe anÃmico. El Chelsea lograba empatar y lo hacÃa de la manera más extraña posible. Los planetas se alinearon y dejaron todo a favor para que los blues dejaran la sentencia más que abierta: el rebote desafortunado, el resbalón de Van der Sar y que justo el balón caiga a merced de los pies de Frank Lampard.
A pesar de lo alelado que te puede llegar a dejar un gol en esas etapas del encuentro, el Manchester no resignó protagonismo durante los primeros minutos. Después si, el testigo cambio de manos y Ballack tomó la dirección de la orquesta. Y allà fue donde el Chelsea encontró lo mejor de si y aspiró con seriedad a quedarse con la “orejona” por primera vez en su historia, esa que nunca habÃa podido lograr a pesar de los millones y los nombres. Drogba era más Drogba que nunca, los laterales se dejaban ver con más frecuencia cruzando el centro del campo, Makelele se multiplicaba y el Manchester tenÃa que replegar sus lÃneas cada vez más. ¿Cristiano Ronaldo? Desaparecido en acción. Ido de la escena o absorbido por Essien y compañÃa, el luso perdió mucho protagonismo. Pero todo su equipo lo habÃa hecho. Si la primera parte habÃa tenido un dueño definido, también lo tuvo la segunda. Eso si, nadie pudo sacarse ventajas y la prórroga decidirÃa que es lo que acontecerÃa en el final de esta batalla. Si algo faltaba para terminar de darle un marco épico a este encuentro, la lluvia moscovita terminaba por otorgárselo.
A veces pienso que la prórroga es un espacio de negociación. ¿Cuántas veces hemos visto a equipos prácticamente pactar los penaltis y dejar en sus manos la decisión de un encuentro? Bueno, esta no fue una de esas ocasiones y los dos elencos se brindaron al máximo, hasta el lÃmite del esfuerzo fÃsico por tratar de no encomendarse a esa maldita loterÃa. Pero los antecedentes dictaron que desde aquel gol de Ronald Koeman, que le terminarÃa dando la primer Copa de Europa al Barça, nadie volvió a anotar en el extra time durante una final de Champions.
Y fue el momento de la historia y de los fantasmas que hicieron su aparición. De un equipo que jamás habÃa jugado un partido de estas magnitudes contra otro que lo habÃa ganado las dos veces que lo habÃa disputado. La porterÃa se hacÃa cada vez más pequeña y quienes la ocupaban más grandes. Y ahÃ, justo cuando todo parecÃa que la lógica se incumplÃa, llegó el guiño definitivo, el indicio que restaba para que la Champions tuviera nuevo dueño. ParecÃa un pacto de honor entre el amo del destino y los caballeros de rojo. Algo asà como un “te harán un gol de manera cuasi tragicómica, tendrás que soportar balones en los postes y sufrirás más de la cuenta, pero todo será para ponerle un poco más de expectativa. Luego tendrás tu recompensa”. Ahora fue a Terry, el eterno capitán azul, a quien le tocó resbalarse en el momento menos indicado. Van der Sar habÃa ido exactamente al lado contrario y el balón parecÃa que besaba las mallas. Pero la toma televisiva desde atrás indicaba que la red no se habÃa movido en absoluto. C’est fini. Ya tenemos un nuevo campeón. Es imposible superar anÃmicamente tamaño varapalo, si hasta lo sentà yo que estaba a miles de kilómetros, no tenÃa implicancia pasional alguna en el cotejo y me encontraba sentado en la comodidad de mi hogar.
Y asà fue. Es que no habÃa lugar a dudas. Sólo restaba esperar a ver quien era el del Chelsea que fallaba. Y le tocó a Anelka, que disparó exactamente al lugar a donde se estuvo arrojando Van der Sar en toda la tanda. Los penaltis premiaban al equipo que, tal vez, menos habÃa hecho para ganar el partido a lo largo de los 120 minutos, que habÃa estado a milÃmetros de perder la eliminatoria pero que de ninguna manera era un injusto campeón. Cincuenta años después de que los pupilos de Matt Busby habÃan perecido trágicamente, dándole forma, paradójicamente, al que serÃa uno de los elencos históricos de los reds, una nueva generación comenzaba a escribir su nombre en letras doradas. Y nuevamente estoy en condiciones de decir esa tremenda estupidez de “asà es el fútbol”. Porque, si bien los de Ferguson no fueron los que merecieron llevarse la corona en este partido puntual, nadie puede poner en duda que han sido el mejor equipo europeo de esta temporada. Y no por haber ganado una tanda de penaltis, sino por lo desarrollado durante toda la campaña y en cualquiera de las competiciones que disputó. Un broche de oro para la carrera de perros viejos como Van der Sar, Scholes o el más que nunca histórico Giggs y un rito de iniciación soñado para la nueva guardia encarnada en los Tévez, Cristiano Ronaldo, Rooney o Anderson. Enhorabuena, campeón.
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Mayo 22nd, 2008 at 4:29
Me alegra por el Manchester y por Tevez, que es un crack en serio.
El Chelsea tuvo mala suerte, pero le falta chapa de campeon para ganar la orejona
SAludos
Devo
Mayo 22nd, 2008 at 5:31
Aúpa Manchester! Con sufrimiento -demasiado- pero demostrando quién mandó en Europa toda la mitad del 2007 y parte del 2008 se quedó con la orejona. Un ejemplo a seguir, que parece que le da más vida eterna al buen Sir Alex.
Mayo 22nd, 2008 at 5:35
[...] final de Copa de Europa entre dos equipos ingleses. Manchester United y Chelsea nos brindaron una gran final, aburrida al principio pero intensa a partir del segundo [...]
Mayo 22nd, 2008 at 5:36
Tremendo artÃculo Juan!!
Estoy de acuerdo en que el Manchester fue justo vencedor, sobre todo por la gran temporada que han hecho. El Chelsea, como siempre, ha jugado fatal durante todo el año, menos en la recta final. Hoy puede que merecieran mejor suerte, pero, como tú dices, asà es el fútbol. Algunos dicen que tuvieron mala fortuna con los dos palos. Bueno, el tanto de Lampard equilibra esa balanza.
Un saludo!
http://ladoblevisera.wordpress.com
Mayo 22nd, 2008 at 11:14
“A mi no me joden, este tÃo se hizo futbolista para salir en la tele”. Jajajajaja, eso mismo pienso yo. Sólo hay que ver como tiró el penalty, Juega continuamente para la cámara. Es un chulo yun prepotente, Y me alegro de que fallara el penalty. Por querer hacerlo bonito no supo que hacer y lo falló.
Por cierto, yo eliminarÃa las prórrogas. ¿Más espectáculo? No. Más sufrimiento. Me dolÃa ver los calambrosos y espatarrados jugadores.
Un abrazo!
Mayo 22nd, 2008 at 12:00
Fue un partido muy emocionante, la primera parte fue para el United y la segunda para el CHelsea. Por ocasiones deberia haber ganado el CHelsea. POr los palos y demas. En lso penaltis tuvo muy mala suerte Terry… Yo queria que ganase el Chelsea para que Ronaldo pudiera salir de alla con menos problemas.
Un saludo
Mayo 22nd, 2008 at 14:52
Fue un partido digno de uuna final de la champions.
Mayo 22nd, 2008 at 15:25
el futbol es magico. y as veces hace justicia.
y tevez?? multicampeon!
abrazo!
http://gambetas.blogspot.com
Mayo 22nd, 2008 at 18:45
Para mà el Chelsea mereció más, pero como bien indicas el fútbol va más allá de 22 futbolistas en rectángulo de juego.
El destino fue cruel con Terry, hizo un señor partido y una indeleble mancha quedará sobre él de manera injusta.
Un abrazo, amigo.
Mayo 22nd, 2008 at 19:57
a papá…que titulito te mandaste eh…
buena victoria del manchester. Creo que la suerte no lo acompaña al conjunto comprado por avramovich, y dirigido por el israelà Grant. El Manchester no jugó bien, pero tuvo esa cuota de fortuna para definirlo por penales
Felicitaciones campeón
abrazo y te espero en el renovado y nuevo circulo sports
Mayo 22nd, 2008 at 20:36
La verdad es que la final estuvo a la altura de lo que todos esperabamos. Vimos a dos equipos en un continuo esfuerzo en busca de la victoria. Mala suerte el resbalón de Terry.
Un abrazo
http://pasionsevillista.blogspot.com
Mayo 22nd, 2008 at 21:02
Me alegro sinceramente por mi compatriota Tevez, pero mereció ganar Chelsea, no me deja dudas.
Saludos!
Mayo 22nd, 2008 at 22:42
Yo el partido que vi fue más sencillo y del que extraigo la siguiente conclusión: Cristiano Ronaldo es un jugador “trampa”. Cuando le salen las cosas bien, el equipo va como una seda; pero cuando le secan y/o se amorcilla, el equipo se atasca. Es demadiado individualista y me da la sensación de que mira más por la foto de portada del dÃa siguiente que por el equipo.
El fútbol es un juego de equipo, el MU tiene más calidad en sus filas, pero ayer el Chelsea fue más equipo. ¿quién merecÃa ganar?
En el fútbol los goles no se merecen, simplemente se merecen. Ganó el MU.
un abrazo. miguel
Mayo 22nd, 2008 at 22:44
Perdón, rectifico última frase futbolera:
“en el fútbol los goles no se merecen, simplemente se marcan”
repito abrazos. miguel
Mayo 23rd, 2008 at 0:22
Si, de acuerdo en que los goles no se merecen, simplemente se hacen. Pero no sé, me resisto a pensar el fútbol de esa manera. Con esa tesitura, un equipo que llegó una sola vez en 90 minutos e hizo un gol es mejor que otro que llegó 10 veces y no pudo. Es decir, fue mejor porque marcó un gol y el otro no. ¿Y qué hacemos con todos esos detalles que pueblan un partido de fútbol y que, a mi gusto, son los que más disfruto del juego?
Mayo 23rd, 2008 at 5:44
Grandiso resumen Juan! Tiene de todo. Te felicito.
Que buena manera de coronar los 50 años de la tragedia de Munich! Una temporada de ensueño para el Manu.
Era cantado que Anelka iba a marrar el penal. Tiene una heladera en el pecho ese muchacho!
En fin, gran partido y mejor resumen!
Saludos!
Migue